miércoles, 18 de noviembre de 2015

La Danza de Zancos, Anguiano

No se conoce, verdaderamente, el origen de los zancos, aunque éstos se han venido usando por buena parte de la Tierra, a buen seguro por motivos funcionales; en este sentido, ahí tenemos el caso, por ejemplo, del uso de zancos más allá de los Pirineos, en Las Landas aquitanas, donde los pastores, evitando largos desplazamientos y tiempo, cruzaban con zancos, en busca de sus ganados y rebaños, las zonas pantanosas de buena parte de aquellas tierras. Pero, aparte de su uso funcional, por el que, a buen seguro, como decimos, fueron creados los zancos, existe también un uso ritual de los mismos. Tal y como dice Xavier Aguado Jodar, en cita que hemos conocido del artículo de la Revista de Folklore número 178, publicado hace veinte años, "Los zancos: Usos, rituales y posibilidades educativas" de Higinio Arribas Cubero y Santiago Gutiérrez Cardeñosa, "el mayor que se pone unos zancos se vuelve un niño, le encanta hacer tonterías y enredar, lo pasa pipa con cosas triviales; la persona que lleva los zancos se convierte en otra diferente, se trata, sin lugar a dudas, de una mágica transformación". En algunas regiones de África los zancos sólo podían ser usados por sacerdotes en la ejecución de sus rituales mágicos; así, tal y como se dice en el artículo mencionado, del que recomendamos su lectura, los Ketou realizaban danzas y representaciones en las que aparecían divinidades que iban montadas en zancos, lo que las distinguía de las personas, como divinidades que eran.

Foto: Wikipedia

En Anguiano, población de la Rioja Alta, de la comarca a la que da nombre, se ha dado, y se da, esa especie de uso ritual de los zancos, en lo que es, según se dice, la tradición folclórica más antigua de La Rioja. Así, en las fiestas de la Magdalena, un mes después del Solsticio de Verano, se celebra la Danza de Zancos, en la que ocho jóvenes del pueblo, vestidos con amplios faldones y gran colorido, recordándonos al existente en muchas mascaradas invernales, de las que tanto gustamos por aquí, se lanzan por la conocida como "Cuesta de los danzadores" girando sobre sí mismos como si de derviches se trataran. Siempre se ha dicho que a través de danzas de este tipo se trataba de buscar la trascendencia, entrando incluso en trance al girar constantemente sobre sí mismo. No sabemos si responden al mismo motivo los giros de la Danza de los Zancos, pero, quizás, no ande muy lejos de este fin. También parece que nos encontramos ante un rito de paso, pues son 8 jóvenes del pueblo (desconocemos cómo transcurre la selección de los mismos), los que realizan esta ancestral danza. La primera referencia escrita de esta celebración es de 1603, pero sus orígenes, evidentemente, están mucho más lejanos en el tiempo. También se da, en este festejo, una danza de paloteo, igualmente de antiguos orígenes.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

 
Tweets por @IberiaMagica