miércoles, 13 de marzo de 2019

Los Templos de Cáparra, Oliva de Plasencia-Guijo de Granadilla

En Tierras de Granadilla, en lo que fue antigua tierra de vettones y, posteriormente, la provincia romana de Lusitania, se encuentran las ruinas de la ciudad romana de Cáparra. Se la califica de romana, puesto que las ruinas que contemplamos, son de dicha época, destando el único arco romano cuadrifronte existente en la Península, bajo el que transcurre la Vía de la Plata; aunque, por otra parte, se cree pudiera, como ocurre con la mayoría de las ciudades romanas, estar aposentada, en parte, sobre lo que fue un antiguo poblamiento vettón, a pesar de la situación de Cáparra en el llano, que hace dudar a otros autores sobre esta posibilidad, pues consideran los restos cerámicos prerromanos hallados como una prueba insuficiente.
Pero, ciñéndonos a la temática de este blog, nuestra ficha quiere dejar constancia de la existencia de tres templos, en el foro, muy cercanos al arco de Cáparra, de entre los que destaca el templo dedicado al más importante dios del panteón romano: Júpiter.

Templo de Júpiter - Foto: Eugenio Bartolomé

Fuente: elblogdechano.com

Al fondo -del foro-, tres templos también de 8 metros de anchura unidos por un pequeño muro simbólico, ocupaban todo el ancho de la plaza y sus puertas coincidían con las tres del Foro. De ellos aún pueden verse restos de los cimientos y la plataforma delantera que presentaba el situado más a la derecha.
 En el interior del foro se han excavado tres edificios así como gran parte de la plaza, un aedes y una zona porticada, que posiblemente se trate de una basílica. El más importante de los tres edificios excavados en el foro es el conocido como “templo de Júpiter”, que está situado en uno de sus extremos.


martes, 12 de marzo de 2019

El Musgoso cántabro o Busgosu asturiano

Hoy traemos a un personaje de la mitología cántabra, pero que también se le puede encontrar en Asturias, con parecido nombre. Mientras que en Cantabria es El Musgoso, en Asturias es El Busgosu o Musgosu. Por el nombre se puede adivinar que es un personaje que habita en los bosques, como una especie de fauno, pero bienhechor, según la fuente que aportamos más abajo, aunque, en otras, se dice de él que es enemigo de cazadores y leñadores, pero no de los pastores, a los que protege. Por tanto desarrolla comportamiento totalmente opuestos, según con quien se encuentre.

Ilustración que recrea a El Musgoso - Foto: cantabriatotal.com

Fuente: mitologiaiberica.fandom.com

Se trata de un hombre alto y delgado, sombrío de cara pálida, ojos pequeños y hundidos y barba negra muy larga, con aire cansado, que anda por las brañas vestido con una zamarra de musgo, sombrero de hojas, escarpines de piel de lobo y en el zurrón lleva siempre una flauta de una madera desconocida. Siempre está caminando, muy lentamente, como si estuviera cansado, pero nunca se detiene.
Nadie le ha oído nunca hablar, pero en los montes de Cantabria todo el mundo le respeta y le conoce y muchos son los pastores que le deben incluso la vida. El Musgoso sólo vive para hacer bien en el monte, para avisar de los peligros de la Naturaleza, del Ojáncano y de otros seres malignos. Compasivo y trabajador infatigable, repara las chozas de los vaqueros derribadas por el temporal.
A veces toca la flauta y, sin dejar de andar, interpreta dulces y a la vez tristes melodías que son inconfundibles, pero nunca por la noche, ya que por la noche silba. El sonido de la flauta del Musgoso hace que los pastores se protejan del temporal que llega, guardando sus rebaños y buscando refugio.
Otras veces lo que alerta a los pastores no es ni su silbido ni el sonido de su flauta, sino unos ruidos característicos como de una rama que se desgaja o una piedra que rueda monte abajo. Esto hace que los pastores estén muy atentos, pues es señal de que algún peligro les aguarda.

lunes, 11 de marzo de 2019

Las Diablas y la Noche de los Bartolos, Valverde de Leganés

En Valverde de Leganés -comarca de Llanos de Olivenza- encontramos un festejo que nos recuerda mucho a aquéllos invernales que tanto nos gustan, donde las fuerzas oscuras o del mal -en este caso en forma de Diabla- se enfrentan a las de la luz o del bien -en forma de ángeles-, resultando, estas últimas, siempre vencedoras, en esa tan explicada alegoría del día ganando terreno a la noche, una vez dejamos atrás el Solsticio invernal. Pero la particularidad de Las Diablas de Valverde de Leganés, que es así como se conoce a este festejo, aunque tengamos a una sola 'diabla' y no a varias, es que se celebra en mitad de agosto y no en invierno, coincidiendo con la festividad de San Bartolomé, patrón de este pueblo.
Repasando la iconografía de este santo -uno de los doce apóstoles-, comprobamos que, en ocasiones, se le representa sujetando a una especie de diablesa con una cadena, lo que nos acerca al festejo en cuestión que hoy traemos. Evidentemente, en el blog, tratamos de hallar las raíces más lejanas de estos rituales, encontrando, en el presente caso, una simbología ancestral que va más allá del propio cristianismo y su mitología. Todo ello, a pesar, del cercano origen que se le otorga al festejo en la fuente que aportamos a continuación, cuestión, que sin negar, entendemos que se pueda referir a su forma actual, pues es más que probable que fuera la adaptación de un festejo más antiguo, que reuniera un similar significado.

Fuente: Diario Hoy -hoy.es-

Fuente: turismoextremadura.com

La diabla se ha escapado del calabozo de la iglesia y campa a sus anchas por Valverde de Leganés, acompañada de su séquito de diablillas y sembrando el terror en las calles y plazas a oscuras. Esta fuga, en la que no faltan fuegos artificiales y bengalas, se repite cada año durante el fin de semana en torno al 15 de agosto y finaliza cuando un ejército de ángeles enviados por San Bartolomé, patrón de Valverde de Leganés, derrota a la maligna en la plaza de toros y la encierra de nuevo en la cárcel.
El día anterior se celebra la Noche de los Bartolos, unos muñecos que confeccionan las peñas del pueblo con motivos mágicos y que se exhiben en la plaza del Ayuntamiento. Esa misma noche se inaugura el mercado mágico y se lee el pregón en el que se advierte de la fuga inminente de la diabla, en un vano intento de evitar que los vecinos y los visitantes deambulen por las calles de Valverde de Leganés.
En un momento de su recorrido infernal, la diabla elige los dos 'bartolos' que han ganado la votación del jurado y se los lleva hasta la plaza de toros, donde se decide por uno, el único que se salvará de la quema.
Las Diablas, Fiesta de Interés Turístico de Extremadura, recrean la lucha del bien contra el mal. Esta celebración, cuyos orígenes se sitúan a finales del siglo XIX o principios del XX, estuvo casi desaparecida en la década de los setenta de esta última centuria, pero el empeño de los vecinos la ha recuperado y revitalizado.


domingo, 10 de marzo de 2019

La Montaña sagrada de Penyagolosa y el dios Lug, Vistabella del Maestrazgo

Nos acercamos a una abrupta y atrayente comarca, como es El Maestrazo. En este caso el Maestrazo castellonense, pues ya sabemos que esta comarca abarca una parte aragonesa-turolense y otra valenciano-castellonense. En concreto, nos acercamos a Vistabella del Maestrazo, municipio en el que existe una montaña sacralizada a través de un santuario, el de San Juan Bautista de Peñagolosa -o Santuari de Sant Joan de Penyagolosa en lengua vernácula-, que es la Montaña de Penyagolosa, una cima subida por numerosos excursionistas y que, leyendo al gran Juan García Atienza, hemos conocido la hipótesis que lo emparenta con el mítico dios céltico de Lug. Hemos de recordar que esta zona no era, durante el primer Milenio a. C., un territorio ocupado por etnias célticas, sino íberas, pero, de ser cierta la hipótesis, tampoco sería del todo extraño, pues se encuentran, a veces, distintas muestras teonímicas diseminadas en zonas en las que no se estimaría, de entrada, el hallarlas. Bien pudiéramos estar ante un caso "extraño" de este tipo. El investigador Álvaro Monferrer, pocos años después, también abundaba en lo apuntado por Atienza, afirmando lo siguiente en un artículo, de 1986, que trataba de rastrear la toponímia de esta montaña: "este nombre vendría a ser una metátesis de “Peña Lugosa”, es decir, montaña sagrada bajo la advocación del dios celta Lug, un dios negro, pero luminoso, creador, músico y poeta, con el cuervo y el lobo como animales símbolo."
Hoy, el texto que acompaña, como fuente, a esta entrada, viene a relatar una interesante peregrinación que se realiza, desde la población de Les Useres, al santuario anteriormente mencionado, en la que trece peregrinos se acercan, el último viernes de abril, a rendir pleitesía a dicho santuario y, por ende, a la propia montaña en la que, a cuyos pies, éste se encuentra, origen, posiblemente, del propio culto que ha pervivido con el transcurso de los siglos y milenios.

Montaña de Penyagolosa - Foto: lasrutasdemoskys.blogspot.com

Fuente: lesuseres.es

El último viernes de Abril el pueblo de Les Useres, en la Comarca de l’Alcalatén, rememora una antigua tradición que nos sumerge de lleno en la Edad Media. Son trece hombres, el guía y doce peregrinos (en representación de Jesucristo y los doce Apóstoles), acompañados por tres cantores, el cura, el representante del Ayuntamiento, los clavarios, el depositario, las promesas y el grupo de las càrregues, los que renovarán un año más el voto de todo el pueblo al marchar en peregrinación penitencial hacia el santuario de San Juan de Peñagolosa.
[...] El viernes de madrugada empieza el ritual con la misa de las càrregues, luego la de los Peregrinos, después se realiza la procesión de salida donde irán descalzos sobre un manto de hiedra, y con un sepulcral silencio solo roto por lo cantos gregorianos de los cantores que empapa el aire de las calles empinadas del pueblo. Ya en el Filador, se calzan y emprenden el camino de unos 35 kilómetros cada jornada, divididas en seis estaciones; donde los cantores no dejarán nunca de cantar los cantos propios de cada estación, y los otros rezarán las diversas partes del rosario.
El momento culminante de la peregrinación llegará el sábado por la mañana en el santuario de San Juan realizándose la ceremonia del Perdón, en la que el Guía en representación de Jesucristo les pedirá perdón y les besará los pies rememorando aquello que los antepasados transmitieron de padres a hijos a lo largo de los siglos. Según manda la tradición nada de lo que allí dentro ha pasado se tiene que decir, donde cada uno de los Peregrinos se quedará con la esencia de los actos y palabras que les transmitirá el Guía. Luego iniciarán el regreso hacia Les Useres, tras el paso por el pueblo de Chodos, llegando por la noche con la procesión de entrada al pueblo. Y una vez más se habrá cumplido la promesa de los antepasados, donde Les Useres quedará otra vez en el vaivén de la vida cotidiana, esperando ahora a la otra peregrinación hermana y menos conocida, la del Piló de la Creu, en memoria de la invención de la Santa Cruz del día 3 de mayo, con unos rituales semejantes a dicha peregrinación, y que ya aparecen documentados en el famoso Pleito contra la vila de Adzaneta del siglo XVII. 


Los peregrinos de Les Useres - Foto: lesuseres.es


miércoles, 6 de marzo de 2019

Carnaval de Ánimas, Valdeverdeja

Justo hoy, miércoles de ceniza, finalizan los festejos de Carnaval, con lo que no queremos dejar de mencionar, en el blog, dicha circunstancia, tras este largo parón, para traer un carnaval muy distinto a lo que hoy en día entendemos cómo tal; y no sólo nos referimos, con respecto a tales diferencias, a la comparativa con las celebraciones más extendidas en la actualidad, las de los carnavales contemporáneos, tamizados por lo urbano, y bastante alejados de su origen, sino, incluso, con muchas mascaradas invernales, pues el Carnaval, no es otra cosa, que un festejo relacionado con dichas mascaradas ancestrales celebradas en los meses más oscuros y fríos del año, a las que, a algunas de ellas, simplemente, con la intervención de la Iglesia de Roma, se las puso una fecha concreta o, más bien, habría que decir que se las adjudicó un momento concreto del año, que va variando según vaya estableciendo el primer plenilunio de la Primavera.
Entrando en materia, hoy, día en el que se inicia la cuaresma, hablamos del Carnaval de Ánimas de Valdeverdeja, población de la comarca de Campana de Oropesa. Esta celebración es una mezcolanza de simbología ancestral y culto a la Naturaleza, que envuelve a estos festejos, con el colorido que está por venir y que provocará la explosión de vida que traerá la ya no lejana Primavera; de muestra de cultura popular en forma de típicos vestidos y antiguas danzas, además de los tamborileros; y de ritual católico en forma de procesión. Las animeras muestran mayor colorido en sus trajes, mientras los animeros llevan vestimenta en la que el negro es el color predominante; eso sí, son los portadores de las alabardas, una especie de estandartes llenos de colorido con los que se trata de espantar a "las ánimas del purgatorio", como se dice en la fuente que aportamos a continuación, que no son otra cosa, en origen, que los espíritus de las largas noches invernales que se quieren dejar atrás, para dejar paso a esa explosión de vida primaveral, a la que hicimos referencia.  Ése sería su pasado y significado más lejano, a pesar del tamiz que adquirió y que le caracteriza en la actualidad. Tampoco hemos de obviar las danzas que animeros y animeras realizan conjuntamente, estando compuestos, estos grupos, por las mozas y mozos del pueblo, en una especie de danza ritual que pudiera ser también una representación de la fecundidad que está por venir.

Foto: Félix Herencias Illán

Fuente: diputoledoturismo.com

...los carnavales de Valdeverdeja poseen la declaración de Fiesta de Interés Turístico Regional como "Carnavales religiosos de ánimas". Popularmente llamada "carnestolendas", "carnavales de ánimas" o, simplemente, carnaval, es cierto que esta fiesta tiene un carácter marcadamente religioso y, también, una serie de aspectos que la hacen destacar del resto. Al parecer, en el pasado, las ánimas del purgatorio concedieron una merced al pueblo. Desde entonces, hace ya siglos, el pueblo se lo agradece de singular manera.
Los carnavales se celebran durante los tres días anteriores al miércoles de Ceniza -es decir: siempre comienzan un domingo- pero los preparativos arrancan meses antes, cuando se van formando las Escuadras de Animeros, tanto infantiles como de adultos, y se van ensayando los bailes. Según se acercan las fechas, se sacan los trajes del arcón: es hora de revisarlos y reparar aquello que se haya estropeado.
Se llama animeros y animeras a los mozos y mozas, de todas las edades, que, vestidos con el traje típico, protagonizan la fiesta y sus bailes. Los trajes más llamativos son los de las mujeres. Hay dos: el de labradora, más sencillo, con falda roja o guardapiés, zapatos taconados y mantilla negra; y el de novia, más lujoso, con bordados y puntillas, falda azul, mantilla blanca y zapatos -también bordados- a juego con la faltriquera. Los juegos de joyas -los pendientes y el collar- son característicos de Valdeverdeja.
Los mozos sin embargo van todos iguales: traje oscuro y pañuelo rojo, portando una alabarda (especie de estandarte) decorada con motivos religiosos -rosarios, estampas- y también plumas o collares. Su función: ahuyentar a las ánimas del purgatorio.
El domingo por la mañana, la Escuadra de Ánimas se concentra en la Plaza Mayor de la localidad con las autoridades civiles y religiosas: desde allí se dirigen a la iglesia parroquial. La Escuadra, formada por parejas de animeros y animeras, la encabeza el tamborilero, tocando redobles, mientras el abanderado efectúa los juegos con la bandera durante los trayectos.
Llegados al templo se celebra la Misa Mayor y, tras ella, vuelve el cortejo en procesión a la Plaza Mayor a realizar los bailes, tanto infantiles como de adultos: baile de la soldadesca, jotas, baile de banderas...Acto seguido, para recobrar fuerzas, comida popular. Después del almuerzo, tiene lugar el "correr del gallo", de larga tradición y uno de los momentos más emocionantes de la fiesta, con la participación de muchos mozos montados a caballo.


jueves, 24 de enero de 2019

Macaria, Hércules y Macarena, Sevilla

Ya sabemos, en este blog, de la importante vinculación que el héroe mitológico Herakles -más conocido en su denominación romana de Hércules-, tiene con distintos lugares de nuestra Península Ibérica. Esta relación no se ciñe únicamente al propio personaje en sí, sino también a una serie de figuras mitológicas que formaban parte de su entorno o peripecias a lo largo de la realización de sus famosos Doce Trabajos. Así, hablamos en su momento de Pirene, asociada a los Pirineos, a los que, dio, según una etimología mitológica, nombre; tenemos el caso, igualmente, de la diosa púnica Astarté, que huyendo del héroe fundó el barrio sevillano de Triana; y hoy traemos a otro personaje, que no es nada más, ni nada menos, que la propia hija del héroe: Macaria, la cual, según una explicación, igualmente mitológica, dio nombre a otro barrio sevillano, como es el de Macarena, del cual toma el nombre una famosa Virgen en la ciudad y al cual nos acercamos hoy.
Evidentemente existen otras hipótesis fuera de lo mitológico, como la que entiende que pudiera provenir de un tal Macarius, un patricio de la antigua Roma, propietario de latifundios en la zona de ubicación del barrio, al norte de la ciudad u otra que afirma que vendría de la expresión árabe Bab-al-Makrin o, lo que es lo mismo, Puerta de la Macarena, existiendo una puerta de tal nombre en el mejor tramo conservado de muralla de la ciudad de Sevilla. Evidentemente, dada la temática de este blog, es la versión mitológica la que nos interesa destacar, trayendo un ejemplo más, como ya apuntamos, de la gran vinculación que el héroe y muchos de los personajes que formaron parte de sus peripecias, han dejado en el acervo cultural ibérico.

Puerta y Basílica de La Macarena - Foto: Wikipedia

Fuente: Ana Díaz, 25/06/2014 - abc.es

Contaba Rodrigo Caro en 1644, en su libro «Antigüedades y Principado de la ilustrísima Ciudad de Sevilla», amparándose en la disciplina etrusca, que cada ciudad para serlo debía tener tres puertas de su muralla dedicas a deidades. Sostiene que se levantaron en tiempos de Julio César la puerta de Goles (degeneración de Hércules, a quien dice estaba dedicada), la puerta del Sol (dedicada al dios Sol) y la puerta de la Macarena, en honor de Macaria, hija de Hércules.


lunes, 7 de enero de 2019

El Dolmen de Alberite: ¿el más antiguo conocido?, Villamartín

Como siempre traemos lugares o enclaves ibéricos específicos o tradiciones o celebraciones asociadas, igualmente, a un pueblo o espacio peninsular concreto, hoy no será menos y, por tal motivo, nos centraremos en un lugar determinado, que ya trajimos a Iberia Mágica en el año 2012, pero no con la intención de hablar del mismo, pues ya quedaron apuntadas, de forma resumida, sus características, entrada a la que nos remitimos, sino de dejar constancia de una hipótesis existente, a la que no nos adherimos, y no porque la neguemos, sino porque carecemos de los conocimientos suficientes para calificar la certidumbre de la misma, pretendiendo, únicamente, invitar con ello al debate y a la reflexión sobre un fenómeno de la Prehistoria tan significativo, como es el mundo megalítico.
Así, en un libro titulado Megalitismo, de José Ruiz Mata, publicado en el año que acabamos de dejar atrás, este autor habla del occidente andaluz, como el lugar en el que nació el megalitismo, para extenderse después por el sur de Extremadura y el Alentejo y, de ahí, a todo el sector atlántico europeo. No podemos dar nuestra opinión sobre el contenido del libro, pues aún no lo hemos leído, pero nos parecería muy interesante, al menos, conocer su argumentación, más allá de la calificación, por parte del autor, del Dolmen de Alberite, que es a donde nos acercamos, en la población de Villamartín, en plena comarca de Sierra de Cádiz, como el más antiguo megalito conocido.

Dolmen de Alberite - Foto: ocadizdigital.es

Fuente: Megalitismo. José Ruiz Mata (texto de contraportada)

El megalitismo fue la primera civilización común que unificó la Europa occidental y el norte de África. Su nombre viene de los monumentos que nos han dejado sus creadores, construidos con grandes piedras, que poseen una fuerte carga de simbolismo.
Nació en lo que hoy es el occidente andaluz y se extendió rápidamente por el sur de Extremadura y el Alentejo portugués, desde donde fue alcanzando toda la fachada atlántica europea. El dolmen más antiguo conocido es el de Alberite, en Villamartín (Cádiz), datado hacia 4800 a.n.e.
El megalitismo se inicia con el Neolítico y continúa en el Calcolítico y parte de la Edad del Bronce hasta desaparecer en la última mitad del II milenio a.n.e.


 
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