martes, 29 de noviembre de 2016

Cueva del Tajo de las Figuras, Benalup-Casas Viejas

En la comarca gaditana de La Janda se encuentra el municipio de Benalup-Casas Viejas, un territorio en el que existen algunos megalitos, además de una gruta, con pinturas rupestres, como es la Cueva del Tajo de las Figuras, nuestra protagonista de hoy. Las manifestaciones rupestres de este abrigo fueron estudiadas por Juan Cabré y Eduardo Hernández-Pacheco en 1913, lo que demuestra la gran importancia de las mismas, abundando, entre ellas, las representaciones de aves, cuadrúpedos y antropomorfos. Están datadas entre el Neolítico y el Calcolítico. Alrededor de las mismas se han cometido bastantes barbaridades, como mojar las paredes de la cueva con agua para que se pudieran contemplar mejor las mismas, algo que también se realizó en otras muchas, depositándose, por este motivo, una gruesa capa de cal, con lo que tuvieron que ser restauradas en 2005. Algunos han creído ver representadas algunas aveces desaparecidas en esta zona, como, por ejemplo, el ibis eremita -geronticus eremita-, la cual sólo se puede ver, actualmente, y de forma muy escasa, en Marruecos o Siria. Esas pinturas se encuentran encuadradas en lo que se conoce como arte rupestre sureño, situándose la cueva en un bello paraje. En el mismo año que fueron estudiadas por Cabré y Hernández-Pacheco, también las visitó un gran erudito de la época, como Willoughby Verner, de quien traemos las líneas que dedicó a las pinturas de esta cueva. Su inutilidad como lugar de residencia, algo señalado por el propio Willoughby Verner, nos pone sobre la pista de que nos encontramos, seguramente, ante un auténtico santuario prehistórico.

Foto: turinea.com


Fuente: Willoughby Verner

Trepando por esta pendiente resbaladiza se llega, al fondo, a una especie de cámara redondeada, de unos 12 pies de diámetro, pero con un suelo muy inclinado, por lo que la caverna es totalmente inútil como lugar de residencia. Las paredes, de color gris opaco y amarillo, y también el techo de esta cámara, son absolutamente cubiertos de dibujos en rojo oscuro. Los más conspicuos son los de los ciervos, el más grande mide más de 2 pies de altura, con muchas más pequeñas. Hay literalmente docenas de ciervos cuidadosamente elaborados y ciervas sobre una pulgada más o menos de longitud, uno tras otro. También representaciones de muchos otros animales, entre los cuales se reconocen cabras montesas, lobos o perros. De interés particular son las aves, de las cuales se muestran una gran variedad, algunos con los pies palmeados. Hay varias figuras inconfundibles de hombres, algunos de ellos de 8 pulgadas de altura. Algunos de los hombres llevan arcos, y es fácil ver que la idea que regla toda la colección de dibujos en esta caverna es una ilustración de los instintos de caza del hombre prehistórico y de las bestias y los pájaros que persiguió.


miércoles, 16 de noviembre de 2016

La Barrosa, ¿taurobolio mitraico? - Abejar

En un libro, que más allá de encontrarse o no de acuerdo con muchas de sus conclusiones, como es Gargoris y Habidis, publicado en los años setenta -época en la que también salió a la luz otro muy importante en estas temáticas, como es la Guía de la España Mágica de Juan García Atienza- se pueden encontrar interesantes referencias como la que a continuación aportamos. Según el autor de este libro, Fernando Sánchez Dragó, existe un paralelismo entre la fiesta de La Barrosa la población soriana de Abejar, en la comarca de Pinares, y los antiguos ritos de culto a Mitra. En el fondo, La Barrosa, no deja de ser un carnaval rural o antruejo de los que antaño tanto abundaban y que, por fortuna, no todos se han perdido, dicho lo cual resulta curiosa esa relación que apunta Sánchez Dragó, o quizás no debería causar sorpresa, pues estos cultos ancestrales encuentran sus orígenes en antiguos mitos, como el apuntado. Pero dejemos que sea el autor de la obra mencionada quien nos cuente.

Foto: desdeSoria.es

Fuente: Gargoris y Habidis - Fernando Sánchez Dragó

...queda al menos un lugar de España, y hay seguramente otros, donde todos los años se celebra por carnaval un taurobolio incuestionable, aunque algo recortado por la comicidad, que es miseria de estos tiempos. La cosa sucede en el pueblo soriano de Abejar y no con un bicho de carne y hueso, que saldría caro, sino con uno de esos vacos o vaquillas de cartón piedra que esconden chavales en la bariga y animan el cotarro lugareño con sus arrancadas antes de morir en el fuego o a jirones por cualquier cuneta. El pelele de Abejar se llama la Barrosa y tiene bula para hacer lo que le venga en gana, así sea sacar a empellones de la iglesia al mismísimo párroco cuando oficia misa mayor o embestir al alcalde mientras con sayuela adamascada preside el capítulo del Ayuntamiento. Al terminar el antruejo se degüella simbólicamente al simulacro, pellejos de vino tinto se vacían sobre su lomo y el mocerío, hacinado bajo los tablones, bebe lo que puede poniéndose perdido. Una vez apuntillado el dios, empieza la cuaresma.


viernes, 11 de noviembre de 2016

Escultura prerromana del castro de San Cibrao de Las, Pungín-San Amaro

Hace casi un año hablamos del descubrimiento de una escultura prerromana -la que dicen representa a una cabeza cortada- en uno de los castros galaicos más importantes, el de Santa Trega (Santa Tecla en castellano), y hoy nos acercamos también a otro de los más nombrados, el de San Cibrao de Las, entre los concejos de Pungín y San Amaro, en la comarca gallega de Carballino, para hablar de otra escultura, que califican también como "cara", en este caso, y no cabeza. No podemos opinar, porque no hemos encontrado ninguna imagen de la misma. La pieza de granito se encuentra en proceso de restauración, con lo que esperaremos nuevas noticias acerca de ella, aunque pudiera tener un contenido sacro, simbólico o, como poco, decorativo, pues apareció en el muro de una casa.

Vista aérea del castro de San Cibrao de Las - Foto: terraarqueos.com

Fuente: Sabela Pinal - laregion.es - 29/10/2016

Las excavaciones en el castro de San Cibrao de Las (San Amaro/Punxín) han dejado al descubierto una figura antropomorfa que los expertos sitúan en el siglo II antes de Cristo. Se trata de una escultura en granito, que representa una cara, y que ha sido hallada en el muro de una de las casas en las que está trabajando desde hace un mes el equipo integrado por arqueólogos y restauradores, además de operarios. Miguel Ángel López, director de restauración, manifestaba su entusiasmo porque es poco habitual encontrar una escultura típica de la arquitectura castreña, anterior a la ocupación romana. "Es todo un acontecimiento, por lo poco habitual que es hallar una expresión artística, que te acerca más a la sensibilidad de los habitantes de la ciudad", señala el experto. Las esculturas de estos yacimientos representan a deidades o guerreros y se colocaban embutidas en las paredes, asomando hacia fuera.

 

domingo, 6 de noviembre de 2016

Volcà de Santa Margarida, Santa Pau

En el municipio de Santa Pau, en la comarca catalana de La Garrocha -o Garrotxa- y en pleno Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrocha nos encontramos con el magnífico Volcán de Santa Margarida. Su última erupción se dice fue hace unos 11000 años, habiendo quedado el cráter sellado con el transcurso del tiempo y existiendo sobre éste una ermita románica que nos sirvió como indicio para rastrear posibles cultos más antiguos en aquel enclave, pues su contemplación desde arriba nos hace imaginar que no pasaría desapercibido para antiguos moradores. La altiplanicie formada se encuentra totalmente protegida y rodeada en círculo por las propias paredes del cráter, lo que le otorga un gran aislamiento, tan propio en muchos de los lugares de reunión y de culto en la Prehistoria y Antigüedad. De este modo nuestras sospechas se han confirmado en una información que hemos encontrado de Jesús Ávila Granados sobre el Parque Natural mencionado, en la que se dice que la ermita se construyó sobre un dolmen y también se habla de la existencia de un menhir del que hemos encontrado una fotografía. Igualmente comenta que nos encontramos ante un "lugar de culto prehistórico de corte céltico", afirmación quizás arriesgada, pues si bien algunas de las distintas oleadas de celtas que fueron llegando a la Península Ibérica, de más allá de los Pirineos, durante el I Milenio a. C, cruzaron por Cataluña, instalándose, quizás, algunos de estos grupos en este territorio, no hemos de olvidar, por otra parte, que nos encontramos en territorio de influencia íbera, a caballo entre las etnias de los indigetes, ausetanos y castelanos.

Ermita de Santa Margarida - Foto: lacasitaconruedas.wordpress.com

Fuente: Tierra salvaje de lava. Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa - Jesús Ávila Granados

El sendero se hace cada vez más empinado, en medio de un frescor y una arboleda tan espesa que impiden la entrada de los rayos solares; después de unos
17 minutos, alcanzará la cumbre, en este caso los labios del volcán, cuyo cráter —de 430 m de diámetro, en forma de circo y de 153 m de profundidad máxima, segundo en importancia de Europa, después del Etna—, reviste un formidable atractivo paisajístico; en su interior, una ermita románica levantada sobre un antiguo centro de culto prehistórico de corte céltico; un menhir da fe de ello, y también si recordamos que la iglesia se asienta sobre un gigantesco dolmen, como lo confirmaron excavaciones arqueológicas. Las vertientes interiores del cráter han desafiado a la erosión del viento y del agua, gracias a los bosques de encinas y robles que allí han prosperado. 

Posible menhir en el Volcán de Santa Margarida - Foto: guiarte.com

Vista aérea del volcán - Foto: mascantallops.com

jueves, 3 de noviembre de 2016

La Luz de Ánimas, Trasmoz

Ya pasó el Samaín y nos internamos poco a poco en la oscuridad invernal, a pesar de que dicha estación no empezará hasta el próximo solsticio; dicho lo cual hay que apuntar que para los antiguos celtas se dice que el invierno empezaba en estas fechas en las que la oscuridad sigue ampliando su distancia con respecto a la luz. Las tinieblas, en estos momentos, van ganando el partido a la luz y nosotros no queremos abandonar estos festejos de tintes ancestrales del Samaín sin traer una muestra más: la Luz de Ánimas de Trasmoz. Esta población de la comarca de Tarazona ya fue visitada en este blog para hablar de su tradición brujeril. Hoy damos fe de un festejo en el que lo pagano está bien latente bajo el barniz de tinte cristiano. La hoguera de ánimas o luz de ánimas, con su claro simbolismo, hace acto de aparición al final de los festejos.




lunes, 31 de octubre de 2016

Feliz Samaín

En unas semanas en las que, por falta de tiempo, hemos tenido un poco descuidada a La Iberia Mágica, no podíamos dejar de felicitaros una fecha tan especial y emotiva como la que se vive esta noche, en la que nuestros seres queridos, que ya no se encuentran entre nosotros, parecen estar más cerca nuestra, a pesar de que también lo estén el resto del año. Esta ancestral fiesta del Samaín o Samhain se celebra en muchos lugares con el asado de uno de los frutos estrella en estas fechas: la castaña. Carbochás -o carvochás como la llaman y escriben en Las Hurdes-, calbotes, calbotás o magostos se celebran en estos días, como en la propia población de Pedro Bernardo, de la que ya hemos hablado en más de una ocasión por aquí por su mascarada que, felizmente, recuperaron en los últimos años, la de Los Machurreros. Dejemos que uno de los grandes cronistas de esta localidad, además de uno de los grandes hacedores en dicha recuperación, como es Pedro Javier Granado nos cuente.

Calbotá en Pedro Bernardo (Ávila) - Foto: navamorales.com


Fuente: Pedro Javier Granado

"se han inventado utensilios para asar las castañas, como cilindros, sartenes agujereadas, y otros instrumentos. Pero el método genuino usado por los cuchareros (habitantes de Pedro Bernardo) consiste en elaborar un corralillo de piedra de unos 50 cm. de diámetro, dónde se deposita una capa de 'agujúos' secos (acículas del pino) al fondo; sobre ese lecho se deposita una capa de castañas, que a su vez se cubren de otra cama de agujúos donde se colocarán otras pocas castañas, y así sucesivamente hasta llenar el corral. Acto seguido se prende fuego a la primera capa de agujúos por entre las piedras del corral y una vez que se ha quemado todo, las castañas están listas. Hay que sacarlas del círculo de piedra y hacerlas sudar con hojas de helecho frescas, para que se pelen con facilidad. La calbotá es una tradición de origen medieval y cristiano, que a su vez procede del Samhain o “final del verano” que celebraban los pueblos celtas y que ha dado lugar también a la festividad sajona de Halloween, y fue absorbido por los romanos, que lo pasaron al cristianismo. El cristianismo celebra la festividad de Todos los Santos, coincidiendo con el inicio del calendario celta. Esta celebración se realiza bajo otros nombres pero con el mismo ritual en otros lugares de Europa. En España, la "calbotá" es propia del Valle del Tiétar, Sierra de Béjar y La Vera, aunque se llama "moragá" en El Hornillo, El Arenal y en algún pueblo del barranco de las Cinco Villas. En Las Hurdes se llama "carbochá" (en dicha comarca extremeña existe la creencia popular de que el Fuego de Todos los Santos sirve para calentar a las ánimas que rondan alrededor), en Galicia se llama "Os Magostos", en Asturias "Magüestu", en el País Vasco es el "Gaztainarre -eguna" (día de las castañas) y en Cataluña las "casnyadas". En Portugal es el "Magustu".

El lobo y la Minerva protectora de Tarraco, Tarragona

En la exposición temporal "Los Escipiones; Roma conquista Hispania" que visitamos en septiembre, el último día de la misma, encontramos una réplica de la diosa Minerva de la antigua Tarraco, en la que se representa a uno de los animales más totémicos, sobre todo en tiempos prerromanos, a pesar de aparecer en esta pieza fragmentada de época romana -siglo II a. C.-, pues también tenía un significado simbólico para la propia Roma; no olvidemos que, según la leyenda, una loba fue la que amamantó a Rómulo y Remo, así que hablamos del lobo, un animal tan temido y odiado, como admirado. En el escudo de la diosa protectora de Tarraco aparece una pequeña representación del mismo.

Reproducción fragmento de escultura de la Minerva de Tarraco - Foto: Iberia Mágica - 04/09/2016


Fuente: cartel explicativo

Reproducción del relieve parcialmente conservado con la represenación de la diosa Minerva, que era centro formal y simbólico de la torre en que se hallaba, la de San Magín, o de Minerva, como se la denomina desde su descubrimiento. Es una de las primeras expresiones de la plástica provincial romana en Hispania: el estilo del relieve y el lobo del umbo del escudo remiten a tradiciones y un taller locales. La Tarraco naciente se hacía fuerte con sus robustas muralla sy la tutela de la poderosa diosa vigilante y guerrera.

 
Tweets por @IberiaMagica