domingo, 11 de febrero de 2018

"El Ramu" de San Blas, Nuñomoral

Ya quedaron atrás las fiestas de mitad de invierno, las que se encuadran alrededor del antiguo Imbolc, encontrándonos, en este momento, en fin de semana de Carnaval, habiendo caído este año, estas últimas, muy cercanas a las primeras, pues solo ha habido una semana de diferencia entre ambas. Pero centrándonos en uno de los santos cristianizadores del antiguo Imbolc, concretamente en San Blas, celebración del 3 de febrero, nos acercamos a Nuñomoral, población y cabeza de uno de los concejos de Las Hurdes (de nuevo volvemos a esta comarca, que bien merecería, en exclusividad, un blog aparte, por la cantidad de entradas que le dedicamos, en este espacio, a este territorio montañoso) donde se celebra a este santo, constituyendo uno de los festejos más importantes del territorio hurdano, de entre todos los celebrados a lo largo del año.
En esta celebración, cuyo santo tenía una ermita, hoy día desaparecida, como ha ocurrido con otras tantas de aquel territorio, se utiliza un elemento simbólico, que, evidentemente, parece remontarse, claramente, a los tiempos precristianos. Hablamos del conocido como "El Ramu" (El Ramo), que consiste en una rama de árbol -o árbol pequeño en algunos casos- que, antiguamente, como bien escribe Félix Barroso Gutiérrez en uno de sus artículos, era una rama de tejo, un árbol que ya sabemos que tenía un importante simbolismo para pueblos prerromanos, más concretamente en el ámbito céltico, y en el que se suele poner un pan, además de naranjas y otras frutas, todo adornado con cintas al modo de guirnaldas, en lo que supone un claro ritual de fertilidad. Además, como nos contará más abajo Tomás González, en un texto de principios de siglo XX, se realiza una danza ritual alrededor del mismo.

Santos Crespo Velaz, ramajero de San Blas en 2018 - Foto: Francisco Iglesias Rubio

Fuente: Tomás González, 9 de octubre de 1904.

El Ramo es un árbol joven y manejable que se adorna con cintas, naranjas y otras frutas. Condúcele un hurdano y forman la comitiva cuatro más, el tamborilero y el "mayoral". De da el nombre de "mayoral" al que hace de gracioso y que a la vez dirige el baile. Principian cantando a alguna distancia del santo y a cada cantar avanzan unos pasos, haciendo una profunda reverencia. Después de concluir los cantares, cada ramajero hace una relación, principiando el mayoral. Concluidas las relaciones, los festejantes siguen cantando y bailando a la vez, hasta concluir el repertorio, haciendo después entrega del Ramo. Se baila por Nuñomoral y se llama "bailar el Ramo de San Blas".



1 comentario:

  1. Buen artículo ... realmente no sabía que este blog era tuyo. Le sigo de vez en cuando y me gusta cuando las publicaciones están llenas de información interesante. saludos

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