martes, 12 de febrero de 2013

Lápida romana dedicada a Zeus-Serapis, Quintanilla de Somoza-Luyego

Hoy volvemos a Quintanilla de Somoza, en la Maragatería, localidad del municipio de Luyego. De este último topónimo también citamos anteriormente su posible vinculación con el teónimo Lug. Pero volviendo a Quintanilla, mientras en nuestra anterior visita conocimos un santuario rupestre existente en los alrededores del pueblo, hoy nos queremos hacer eco de una lápida del siglo III d. C. del Museo de León que fue hallada en un lugar no detallado de Quintanilla de Somoza, pero que en su momento formaría parte de un umbral o entrada a una casa como símbolo protector. Esto último se ha deducido por la mano abierta que preside dicha lápida, símbolo de hospitalidad, que solía situarse a la entrada de muchas viviendas romanas. A parte de la mano hay que destacar el sincretismo que se da en una inscripción que une los teónimos del dios griego Zeus y el greco-egipcio Serapis en uno sólo, unido al epíteto Iao.

ayto-luyego.es

*Fuente: museodeleon.com

Texto y motivos de este epígrafe del siglo III hallado en Quintanilla de Somoza, están entre los más atípicos de las lápidas leonesas. La mano abierta, gesto inequívoco de humanidad, simboliza, desde la prehistoria, la aspiración de inmortalidad por medio del contacto con lo divino, y es, además, un signo universal de concordia, hospitalidad y amistad. A su vez, el templo o edículo que la cobija, se compone de columnas, frontón y tondos, sintagmas básicos de la arquitectura de todos los tiempos, aquí vertidos a un esquema clásico que refleja las formas sencillas y esenciales del orden geométrico: cuadrado, triángulo, círculo. La dedicatoria incisa en el tímpano y en la palma de la mano y escrita en griego dice: Eis Zeus/ Serapis/ Iao, una invocación a un “Único Zeus Serapis Iao” y es fruto de un sincretismo religioso entre divinidades, grecolatina y oriental (el egipcio Serapis), junto a un epíteto de carácter providencial (Iao). Su emplazamiento original en un umbral o marco de entrada, en el que la mano abierta protege y ampara, reincide en esa vocación de salutación y bienvenida.

lunes, 11 de febrero de 2013

Posibles sacrificios humanos en el Dolmen de Montelirio, Castilleja de Guzmán

En el túmulo al que hoy nos acercamos, el Dolmen de Montelirio, en Castilleja de Guzmán, muy cerca del río Guadalquivir y de la ciudad de Sevilla, se dio un enterramiento que sus estudiosos han calificado como sacrificio colectivo, pues, junto a un individuo cuyo análisis óseo le ha otorgado la edad de unos cuarenta años, aparecen, en otra cámara un grupo de diecinueve mujeres de entre veinte y treinta años, además de tres individuos enterrados en el corredor -de 32 metros- de acceso a las cámaras que se han interpretado como los guardianes del individuo principal. Los restos de las jóvenes mujeres, además de los "guardianes", fueron hallados sin rastros de violencia alguna, con lo que se ha dicho que pudieron ser envenenados para acompañar a su jefe en dicho enterramiento. Algo que, hoy en día nos parece atroz, no deja de ser fruto de la jerarquización que comenzaron a sufrir ya ciertas sociedades a partir del Calcolítico, jerarquización que padecemos también en los tiempos actuales, y que arrastran otro tipo de sacrificios, muchos de ellos no menos dolorosos.
Pero volviendo al propio Dolmen de Montelirio, diremos que ha sido fechado entre el 2900 y 2500 a. C., y que supone un caso único en el megalitismo de la Europa occidental, con dos cámaras, que en opinión de Javier Verdugo, arqueólogo de esta excavación, le asemeja, salvando las distancias, a las Tumbas de Ur de la antigua Mesopotamia. Quizás sea un poco aventurada dicha comparación, pero bueno, ahí queda eso.

valencinaprehistorica.es


*Fuente: castillejadeguzman.es

...el Dolmen de Montelirio se puede definir como un monumento megalítico de carácter funerario compuesto por un corredor y dos cámaras interconectadas por un pasillo. Aunque la estructura fue calificada como dolmen durante los trabajos arqueológicos en 1998, momento de su descubrimiento, no corresponde a esta tipología. Presumiblemente, la cubierta de su cámara principal no se realiza mediante grandes ortostatos si no a base de arcilla, tal vez sobre un armazón o cimbra vegetal, mientras que la cámara secundaria y el pasillo de conexión se cubren mediante aproximación de hiladas. Por su parte, el corredor sí presenta una cubierta a base de grandes bloques de piedra, tras un primer tramo que se desarrolla al descubierto. Las construcciones fueron excavadas en una elevación preexistente, quedando cubiertas por un túmulo de aproximadamente 70 metros de diámetro y un mínimo de 2,5 metros de altura aportada.
La teoría más factible es que se tratara del personaje principal de un grupo social como un clan, tribu o jefatura que habría sido enterrado con su séquito, según ha dicho el arqueólogo Álvaro Fernández Flores, director de las excavaciones.El amplio número y selección de los individuos inhumados, su disposición y los elementos de culto (altares y ofrendas) y ajuar recuperados sitúan al dolmen de Montelirio como un caso único en su contexto regional y temporal, la Edad del Cobre del suroeste peninsular, según los arqueólogos que han trabajado en las excavaciones.
El enterramiento, que demuestra la existencia de una sociedad compleja y jerarquizada, y posiblemente el primer estado prístino del sur de la península, ya fue expoliado por los romanos, cuyos enterramientos también están presentes en la zona, de hecho la cámara principal la atraviesa un extraño túnel con bóveda de cañón muy elaborado que data de la época romana que lo cruza de noreste a suroeste y no se ha podido concretar que utilidad tenía [...]

valencinaprehistorica.es

sábado, 9 de febrero de 2013

Aquae Flaviae y las Ninfas, Chaves

Como Ad Aquas o Aquae Flaviae se conocía en época romana a la actual Chaves, ciudad de Alto Trás-os-Montes. Por este lugar cruzaba la Vía 17 del Itinerario de Antonino que unía Bracara -Braga- con Asturica -Astorga-, de ahí el importante puente romano construido en tiempos de Trajano para sobrepasar el río Támega, donde dos columnas en mitad del mismo atestiguan su origen. Es el emblema de Chaves, el otro, de no haber desaparecido, podrían haber sido sus antiguas termas, cuyo componente acuático dio nombre a la propia ciudad romana, y donde una inscripción dedicada a las Ninfas constituye la prueba de que, como en tantos otros lugares de aguas termales, se profesaba un culto en este balneario.
No hay prueba alguna sobre lo que a continuación voy a decir, pero como casi siempre hago, dejo constancia, en mi opinión, de la posibilidad de que ya fuera éste un lugar sagrado en tiempos prerromanos de antiguos galaicos bracarenses, pues son muchos los ejemplos de este tipo que se han documentado sobre lugares acuáticos que fueron objeto de culto en tiempos prerromanos con continuidad en época romana bajo otras advocaciones, a pesar de que no existan, de momento, pruebas sobre ello en relación a Ad Aquas que vayan más de la propia época romana.

Puente romano de Chaves - Foto: Carlos Botelho


*Fuente: Francisco Díez de Velasco, Universidad de La Laguna

En ciertos casos el pequeño núcleo cívico consensual centrado en el espacio sacro balnear se hallaba en una posición lo suficientemente centrada en emplazamientos naturales de intercambios (sobre los que se consolidó la red viaria romana) como para multiplicar su crecimiento y vertebrar comarcas más extensas.
Un buen ejemplo lo ofrece Aquae Flaviae, hoy Chaves (Bragança, Portugal), que mantiene en el topónimo la caracterización de ciudad de aguas. Se transformó en una ciudad principal (y cambió su nombre para adaptarse a las vicisitudes del poder imperial y a agradecer los privilegios flavios).
Por desgracia no conocemos las características del espacio balnear aquiflaviense y su transformación en el tiempo, la epigrafía votiva asociable (una inscripción aparecida en la ciudad y probablemente relacionada con el balneario -aunque no se halló en directa proximidad del mismo, sino reutilizada-) dedicada a las Ninfas por parte de un liberto imperial con cognomen griego: [N]ymph[i]s (M(arcus)) Aur(elius) | Dion[y]s[i]us | Aug(usti) lib(ertus)  ilustra el carácter cosmopolita del lugar.

jueves, 7 de febrero de 2013

La Necrópolis de Trayamar y su Medallón, Algarrobo

En la comarca de la Axarquía se encuentra Algarrobo, un municipio en el que destacan dos importantes enclaves con restos fenicios, el Morro de Mezquitilla y el que visitamos hoy, la Necrópolis de Trayamar, seguramente el cementerio del propio poblado de Moro de Mezquitilla. Esta necrópolis es considerada como uno de los yacimientos fenicios más importantes del Mediterráneo occidental, principalmente por sus distintos hipogeos, dentro de los cuales se encuentran restos de banquetes rituales, en los que los comensales tras el banquete rompían la vajilla utilizada, quedando los restos en el interior del propio hipogeo. También destaca por las importantes piezas de ajuar funerario halladas, de entre las cuales la más importante es la conocida como Medallón de Trayamar. Esta medalla, hecha de oro, está compuesta de motivos egipcios en los que se desarrolla una escena que nuestro texto-fuente de hoy nos describe. Para finalizar diremos que la necrópolis está datada en el siglo VII a. C.

Medallón de Trayamar, Museo de Málaga

*Fuente: Los iberos y sus imágenes (CD-ROM)

Este medallón de oro es ejemplo de la estrecha relación entre tecnología del oro e iconografía fenicias en la Península Ibérica.En repujado, sobre un molde cóncavo aplicado en frío, y con granulado fino y regular se crean siluetas y contornos de las figuras. La iconografía, oriental, bebe en la fuente egipcia, de la que recoge símbolos o elementos aislados, pero se transforma en una ordenación fenicia.
Un betilo o montaña sagrada -el motivo del ónfalo u ombligo del mundo- aparece protegido por dos serpientes o "uraei", sobre cuyas cabezas se posan dos halcones, el ave del dios egipcio Horus. En la cumbre del betilo asoma el creciente lunar que acuna al disco solar o al astro vespertino.
La montaña sagrada indica, por tanto, el lugar donde habita el dios del cielo. El motivo del sol y la luna, asociado a los halcones, se documenta en el Próximo Oriente desde el segundo milenio a. C. Puede relacionarse con el culto a la diosa Astarté-Tanit, señora de la vida y la muerte, a quien se asocian la luna y el planeta Venus.


Necrópolis de Trayamar, mateus64

miércoles, 6 de febrero de 2013

La isla de la diosa Luna en Cerro del Villar, Málaga

Hoy volvemos a adentrarnos en la Ora Martitima de Avieno, donde encontramos una interesante referencia a una isla situada en el "río de Málaga", el Guadalhorce. Según Avieno esta isla -Noctilucae sacrata insula- estaba consagrada al culto lunar. Además afirma que se encontraba cerca de una laguna y un puerto espacioso, lo que ha hecho que ésta se haya indentificado con el poblamiento existente en el Cerro del Villar, situado sobre una isla en la propia desembocadura del río Guadalhorce, la primera ciudad fenicia del entorno que, sobre el siglo VI a. C., sería abandonada seguramente debido a las inundaciones que sufría, para trasladarse posteriormente a la bahía y fundar la antigua Malaka, actual Málaga. En relación al culto lunar, Avieno, en su obra, habla de la diosa Luna, que no es otra que el equivalente a la Selene griega.
Como dato complementario diremos que este yacimiento arqueológico, descubierto en los años sesenta del siglo pasado, ha sido identificado por algunos autores como la Mainaké nombrada por Estrabón, con lo que de ser cierto, no estaríamos hablando de una ciudad fenicia, sino griega, según la propia identidad helena que el famoso geógrafo otorgó a esta ciudad de ubicación desconocida.

Excavación en el Cerro del Villar - laopiniondemalaga.es

*Fuente: Ora Maritima, Rufo Festo Avieno

...y el río de Malacha con la ciudad del mismo nombre, siglos atrás llamada Menace. Allí, delante de la ciudad, hay una isla del dominio de los tartessios, consagrada, tiempo atrás, a la diosa Luna por los habitantes del lugar. Cerca de la isla hay una laguna y un puerto espacioso. La ciudad de Menace está colocada en lo alto.

lunes, 4 de febrero de 2013

El Jarro de Valdegamas y la Diosa de la Fecundidad, Don Benito

Hoy centramos nuestra atención en una pieza muy interesante dentro de un contexto histórico que estaría a caballo entre el mundo tartésico y el turdetano. Sobre el origen de esta pieza -el Jarro de Valdegamas- se han barajado distintas hipótesis, siendo la que le otorga un origen etrusco la más extendida. También se dice que pudo ser realizada en un taller local imitando el estilo etrusco y otros autores ven una clara influencia del periodo arcaico griego. En su boca trilobulada destaca la representación de una figura femenina, flanqueada por dos leones, que algunos autores han identificado como una Diosa de la Fecundidad, con lo que se especula que pudo ser un objeto de carácter ritual utilizado en libaciones u otros menesteres de tinte religioso o ceremonial. Se le ha datado en el siglo VI a. C. y fue hallado en un paraje conocido como Valdegamas -de ahí el nombre por el que se conoce al Jarro- perteneciente al municipio de Don Benito, en la comarca extremeña de Vegas Altas.

María Alonso Echanove

*Fuente: La toréutica orientalizante en la Península Ibérica. 2002. Javier Jiménez Ávila

Las representaciones de animales aparecen íntimamente ligadas a las de las figuras femeninas que acabamos de repasar, y sólo en función de ellas cobran sentido. En el vaso de Valdegamas aparecen dos leones echados flanqueando la imagen de la diosa, en una actitud propia de las composiciones de este tipo, cuyos modelos más próximos se encuentran en ambientes itálicos. Estos leones abandonan los convencionalismos propios de las figuras fenicio-occidentales, particularmente la disposición de la melena, que adopta la típica forma de diadema característica de los leones griegos. La composición adquiere el mismo simbolismo que el de la diosa entre animales oriental, dominadora de la naturaleza y a la vez protegida por sus criaturas. En el marco de la figuración proto-histórica peninsular vuelve a repetir la asociación de los temas de carácter religioso a la vajilla de prestigio.

María Alonso Echanove

viernes, 1 de febrero de 2013

Monte Sacro o de Saturno-Baal Hammon, Cartagena

Hoy nos acercamos a un cerro cartagenero que algunos grupos de vecinos tratan de proteger de los abusos que el ayuntamiento y algunos especuladores inmobiliarios pretenden realizar sobre él. Estamos hablando de una de las cinco colinas que se elevan sobre el casco histórico de la milenaria Cartagena: el Monte Sacro. El nombre con el que se le conoce en la actualidad nos sirve de pista para percatarnos de que tuvo carácter sagrado; así, en tiempos de la dominación romana, estuvo consagrado a Saturno, dios que recientemente fue protagonista de la entrada que dedicamos a la isla de Berlenga Grande, de ahí que también se le conozca como Cerro de Saturno.

cartagena.es

Con anterioridad, cuando el cartaginés Asdrúbal fundó la ciudad en las cercanías de lo que ya era un poblamiento íbero, se dice que sobre esta colina estuvo el Templo de Baal Hammon, el dios fenicio que se identificaba con el Cronos griego y el propio Saturno romano. En su nombre se hacían sacrificios humanos, conocidos como molk en la cultura fenicia, además de en la cananea y hebrea, especulándose con la posibilidad de que esta colina pudiera haber tenido dicha denominación en tiempos de los púnicos. El rito consistía en el sacrificio por cremación de un hijo recién nacido en perfectas condiciones.
 
Tweets por @IberiaMagica