domingo, 25 de marzo de 2018

Los verracos, ¿hitos de la ancestral trashumancia?

Hemos hablado en más de una ocasión, en nuestro espacio, de esas muestras escultóricas tan características del pueblo vettón, como son los verracos, las esculturas zoomorfas prerromanas en granito que representan desde a cerdos, a jabalíes o a toros, principalmente. Igualmente hemos comentado que son muchas las hipótesis que se han planteado alrededor del posible significado simbólico de las misas: desde limitadores de terrenos o marcas de frontera, elementos protectores del ganado y otras, pero, hasta que no leímos las siguientes líneas que aportamos de la conocida obra Gargoris y Habidis, la cual ya hemos citado en alguna que otra ocasión por aquí, no supimos que existiera otra opinión según la cual se dice que pudieran estar señalizando vías, cañadas, cordeles o veredas de la trashumancia.
No tenemos base suficiente, puesto que no hemos estudiado a fondo su distribución, ni hemos trazado líneas imaginarias entre los verracos conocidos, (algo complicado, puesto que la mayoría han sido movidos de su lugar de origen, para pasar a formar parte del decorado de numerosas plazas de los pueblos), más allá de conocer la existencia de muchas de estas esculturas en gran parte de lo que fue territorio vettón y alrededores, pero, a bote pronto, no nos parece la hipótesis más sólida, a nuestro criterio, puesto que entendemos que éstos se distribuyen en un delimitado territorio, concretamente el ceñido al pueblo prerromano celta de los vettones, no existiendo en el resto de territorios peninsulares, hasta donde llegan, desde antaño, los caminos de la trashumancia, muestras de éstos, salvo algún que otro verraco desubicado, como el que comentamos, hace tiempo, de la ciudad de Braganza, en Portugal. Quizás se nos pueda decir que sólo los vettones habrían marcado con verracos a modo de hitos estos recorridos ganaderos, pero, como bien decimos, estas rutas eran mucho más extensas de lo ceñido al propio territorio donde estas esculturas se manifestaron, con lo que no compartimos del todo la asociación planteada; dicho lo cual nos ha parecido, igualmente, interesante traer esta curiosa hipótesis, puesto que la distribución de los verracos, que se puede apreciar en el mapa que aportamos al final de esta entrada, bien pudiera concordar, en parte, con esos recorridos.

Verracos en la plaza de Villanueva del Campillo (Ávila) - Foto: iberhistoria.es

Fuente: Gargoris y Habidis. Fernando Sánchez Dragó.

Hablo de Castilla en cuanto espacio histórico y no en su inmediata, evidente, mostrenca dimensión de geografía. Son individuos de carne y hueso -varones tangibles de Cantabria- los que en la oscura Edad Media se libran a un safari de taludes y rehoyos siguiendo la lógica ancestral de los mojones totémicos hincados por sus primates. Extrañas bestias de granito con perfil de esfinge devorado por el viento. Cerdos, musmones y toros. En una palabra: verracos, ese misterio de anteayer que el ayer clasificó azarosa y precipitadamente bajo la torpe etiqueta de Guisando. O mejor aún -y al fin- foramontanos, voz que está por imágenes de piedra anteriores a Roma y dispuestas al hilo de las rutas batidas en la trashumancia.



6 comentarios:

  1. Interesante hipótesis, Argantonios. No me habría percatado de tal coincidencia. Desde la ignorancia, me atrevería a decir (que es mucho atrevimiento), que según el mapa podrían coincidir con la Cañada Real Zamorana y con la Leonesa Occidental.
    Saludos amigos.

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  2. Gran aportación. No tengo claro por donde discurren exactamente, pero me parece muy buena observación la tuya identificando los verracos señalados en el mapa con esas dos vías de trashumancia.
    Muchas gracias, como siempre, por tus valiosísimas aportaciones.
    Un abrazo y buen final de semana festiva.

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  3. Por cierto Argantonios ¿sabes si existen verracos en la zona carpetana? No tengo claro si se daban, aunque en menor medida, por el territorio carpetano también. Tal vez esa zona tuviera alguna influencia vetona, dada su proximidad.
    Igualmente amigo, a disfrutar estos dias festivos. Un abrazo.

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  4. Hola, de nuevo, Miguel. No conozco ejemplos de verracos en zona carpetana, sí en otras, como la astur o la galaica, creo recordar (quizás también entre lusitanos), pero no en la carpetana (a ver si alguien que lea esto y conozca algún ejemplo nos puede contar), de ahí que igual se baraje también la hipótesis de los verracos como elementos de marca fronterizos entre vetones y otras etnias. Al menos parece que en su frontera con los carpetanos se cumple.
    Otro abrazo.

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  5. Buenas, de nuevo, Placentino. Tras responderte he buscado información en internet y he encontrado un ejemplo de verraco en territorio carpetano. Se encuentra en un pueblo llamado Totanés, muy cerca de Toledo capital, claramente en territorio carpetano.
    En este enlace hablan sobre ello:

    http://www.celtiberia.net/es/conocimientos/?idp=10706

    He visto una foto de él y, como en tantos otros pueblos, se encuentra expuesto en la plaza del pueblo:

    https://goo.gl/images/6Xry6N

    Gracias, una vez más, por ayudarme a descubrir algo así. Si no hubiera sido por tu pregunta, seguiría creyendo que no habría ejemplos de verracos en lo que fue la antigua Carpetania. No mencionan ningún ejemplo más, pero quizás haya alguno más. Habrá que seguir buscando.
    ¡Salud!.

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    Respuestas
    1. Gracias por la información, amigo.
      Sí, posiblemente haya mas, o los hubiera en su momento y han desaparecido. En el territorio vacceo sí creo que hay algunos, de hecho eran también una tribu celta.
      Gracias de nuevo.
      ¡Salud!

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