*Fuente: José M. Gutiérrez, Salvador Domínguez y José Ramos, Arqueomanía-TVE
Es un monumento muy destacado, de unas dimensiones muy importantes, un dolmen de galería o un largo corredor, tiene aproximadamente unos 20 metros de desarrollo longitudinal y viene compartimentado por esta serie de jambas u ortostatos transversales que van marcando una serie de espacios hasta el final de la cámara que es donde está propiamente el enterramiento. El dolmen está en un punto estratégico, en medio de la llanura, en Los Llanos de Villamartín, un terreno margoso-arcilloso, siendo un tipo de suelo de alta fertilidad.
En cuanto a los restos humanos hallados, el estudio antropológico determinó que eran dos individuos, uno de sexo masculino y el otro de sexo femenino, un poco mayor el hombre, pero en edades jóvenes, como es la esperanza de vida en ese momento. La mujer no llegaba a veinte años y el hombre de una medina edad. Estos individuos aparecen con objetos de prestigio, que generan seguramente al colectivo un gran esfuerzo, pues conseguir comprar o adquirir esos objetos en redes exteriores no debía ser fácil para la comunidad, por tanto, es fruto de un trabajo de toda la base social. Las personas enterradas son los referentes; quizás todos trabajan para ese referente tribal, siendo el germen de esas desigualdades sociales.Los propios conceptos de la sociología, de la explicación de la sociedad, han cambiado claramente; la sociedad es mucho más compleja y se marca una clara desigualdad. Esto se aprecia en aspectos básicos: en la propiedad de la tierra, no toda la población es campesina y esas especializaciones claras.
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