martes, 13 de diciembre de 2016

Cabeza/s "cortada/s" en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, Cuacos de Yuste

La semana pasada, en la comarca de La Vera, en concreto, visitando la población de Cuacos de Yuste, nos encontramos con unas curiosas representaciones en el pórtico de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, la iglesia parroquial de Cuacos construida en el siglo XV. En concreto hablamos de una cabeza central bajo el guardapolvos y una serie de figuras esféricas en las arquivoltas que igualmente pudieran estar representando cabezas no definidas. No hemos encontrado ninguna información al respecto con la que saciar nuestra curiosidad, pero irremediablemente, sea o no acertada nuestra intuición , no hemos podido dejar de pensar en la cultura de las cabezas cortadas céltica, cuya influencia, con el paso de los siglos, siguió patente en representaciones en piedra, desde la propia Edad del Hierro, hasta la Edad Media e, incluso, la Edad Moderna, como sería nuestro ejemplo de hoy.

Fotos: Iberia Mágica - 05/12/2016

Juro por los dioses por los que jura mi tribu
que desde que tomé por primera vez una lanza en mis manos
no he dormido nunca sin una cabeza de un hombre de Connacht bajo mi almohada…

(Scéla Mucce meic Da Thó (“La historia del cerdo de Mac Dathó”) - Ciclo del Ulster)


lunes, 12 de diciembre de 2016

Fiesta de Los Escobazos, Jarandilla de la Vera

La semana pasada se celebró -el día 7- en Jarandilla de la Vera su famosa fiesta de Los Escobazos. Sus orígenes se encuentran, según la tradición, en las antorchas que hacían con retama los cabreros y pastores al bajar de la sierra (nos encontramos en la vertiente suroccidental de la Sierra de Gredos), en vísperas de la celebración de la Inmaculada; ante la falta de luz, para evitar caídas, bajaban iluminando su camino, en lo que parecía una especie de procesión de luces que se veían a lo lejos, en su descenso por las laderas de la montaña. Esto en lo que se refiere a los supuestos orígenes. En relación a la celebración en sí, nos la describe Alfonso Bermejo en su blog tradicionesyfiestas.com de la siguiente manera:

"El día 7 por la tarde, los vecinos de Jarandilla salen a la calle y se reúnen en la plaza del pueblo. Una vez allí todos encienden los escobazos y las hogueras que previamente han preparado. Hasta las 9 de la noche, hora de la procesión, los jarandillanos beben vino de pitarra, y se dan golpes con los escobazos, por debajo de la cintura, a modo de saludo."

Foto: turismoextremadura.com

El que esto escribe, sin restar verosimilitud a la leyenda mencionada sobre el origen de este festejo, entiende que, a buen seguro, hay un origen ancestral, mucho más lejano en el tiempo, que le conecta con otras celebraciones de invierno, en las que hace acto de aparición el fuego. Oficialmente no ha comenzado el invierno, pues éste se iniciará a partir del próximo Solsticio de Invierno, en el hemisferio norte, pero sí que nos encontramos en lo que se conoce como el invierno pastoral o "invierno celta" desde el pasado samaín, con lo que entre estas fechas y las cercanas a los inicios de la Primavera, se van a suceder, en multitud de lugares, numerosos festejos alrededor de mascaradas y cencerradas, en algunos casos, o del fuego, en otros. Ya se sabe que las noches -o tinieblas como se interpretan en estas celebraciones- son muy largas en estas fechas y el fuego siempre aparece como un elemento de calor, tan necesario para calentar los hogares en épocas de frío, además de encerrar lo que algunos califican como el ritual de otorgar fuerza al "nuevo Sol" que está por venir, en este caso, pues aún no hemos cruzado la frontera del mencionado Solsticio, además de ahuyentar a los malos espíritus y tratar de que la Naturaleza despierte, con el triunfo final de la luz a las tinieblas. Un ritual que se repite eternamente y que esperemos continúe por mucho tiempo para no romper, del todo, el vínculo con nuestros orígenes y nuestros ciclos.


martes, 29 de noviembre de 2016

Cueva del Tajo de las Figuras, Benalup-Casas Viejas

En la comarca gaditana de La Janda se encuentra el municipio de Benalup-Casas Viejas, un territorio en el que existen algunos megalitos, además de una gruta, con pinturas rupestres, como es la Cueva del Tajo de las Figuras, nuestra protagonista de hoy. Las manifestaciones rupestres de este abrigo fueron estudiadas por Juan Cabré y Eduardo Hernández-Pacheco en 1913, lo que demuestra la gran importancia de las mismas, abundando, entre ellas, las representaciones de aves, cuadrúpedos y antropomorfos. Están datadas entre el Neolítico y el Calcolítico. Alrededor de las mismas se han cometido bastantes barbaridades, como mojar las paredes de la cueva con agua para que se pudieran contemplar mejor las mismas, algo que también se realizó en otras muchas, depositándose, por este motivo, una gruesa capa de cal, con lo que tuvieron que ser restauradas en 2005. Algunos han creído ver representadas algunas aveces desaparecidas en esta zona, como, por ejemplo, el ibis eremita -geronticus eremita-, la cual sólo se puede ver, actualmente, y de forma muy escasa, en Marruecos o Siria. Esas pinturas se encuentran encuadradas en lo que se conoce como arte rupestre sureño, situándose la cueva en un bello paraje. En el mismo año que fueron estudiadas por Cabré y Hernández-Pacheco, también las visitó un gran erudito de la época, como Willoughby Verner, de quien traemos las líneas que dedicó a las pinturas de esta cueva. Su inutilidad como lugar de residencia, algo señalado por el propio Willoughby Verner, nos pone sobre la pista de que nos encontramos, seguramente, ante un auténtico santuario prehistórico.

Foto: turinea.com


Fuente: Willoughby Verner

Trepando por esta pendiente resbaladiza se llega, al fondo, a una especie de cámara redondeada, de unos 12 pies de diámetro, pero con un suelo muy inclinado, por lo que la caverna es totalmente inútil como lugar de residencia. Las paredes, de color gris opaco y amarillo, y también el techo de esta cámara, son absolutamente cubiertos de dibujos en rojo oscuro. Los más conspicuos son los de los ciervos, el más grande mide más de 2 pies de altura, con muchas más pequeñas. Hay literalmente docenas de ciervos cuidadosamente elaborados y ciervas sobre una pulgada más o menos de longitud, uno tras otro. También representaciones de muchos otros animales, entre los cuales se reconocen cabras montesas, lobos o perros. De interés particular son las aves, de las cuales se muestran una gran variedad, algunos con los pies palmeados. Hay varias figuras inconfundibles de hombres, algunos de ellos de 8 pulgadas de altura. Algunos de los hombres llevan arcos, y es fácil ver que la idea que regla toda la colección de dibujos en esta caverna es una ilustración de los instintos de caza del hombre prehistórico y de las bestias y los pájaros que persiguió.


miércoles, 16 de noviembre de 2016

La Barrosa, ¿taurobolio mitraico? - Abejar

En un libro, que más allá de encontrarse o no de acuerdo con muchas de sus conclusiones, como es Gargoris y Habidis, publicado en los años setenta -época en la que también salió a la luz otro muy importante en estas temáticas, como es la Guía de la España Mágica de Juan García Atienza- se pueden encontrar interesantes referencias como la que a continuación aportamos. Según el autor de este libro, Fernando Sánchez Dragó, existe un paralelismo entre la fiesta de La Barrosa la población soriana de Abejar, en la comarca de Pinares, y los antiguos ritos de culto a Mitra. En el fondo, La Barrosa, no deja de ser un carnaval rural o antruejo de los que antaño tanto abundaban y que, por fortuna, no todos se han perdido, dicho lo cual resulta curiosa esa relación que apunta Sánchez Dragó, o quizás no debería causar sorpresa, pues estos cultos ancestrales encuentran sus orígenes en antiguos mitos, como el apuntado. Pero dejemos que sea el autor de la obra mencionada quien nos cuente.

Foto: desdeSoria.es

Fuente: Gargoris y Habidis - Fernando Sánchez Dragó

...queda al menos un lugar de España, y hay seguramente otros, donde todos los años se celebra por carnaval un taurobolio incuestionable, aunque algo recortado por la comicidad, que es miseria de estos tiempos. La cosa sucede en el pueblo soriano de Abejar y no con un bicho de carne y hueso, que saldría caro, sino con uno de esos vacos o vaquillas de cartón piedra que esconden chavales en la bariga y animan el cotarro lugareño con sus arrancadas antes de morir en el fuego o a jirones por cualquier cuneta. El pelele de Abejar se llama la Barrosa y tiene bula para hacer lo que le venga en gana, así sea sacar a empellones de la iglesia al mismísimo párroco cuando oficia misa mayor o embestir al alcalde mientras con sayuela adamascada preside el capítulo del Ayuntamiento. Al terminar el antruejo se degüella simbólicamente al simulacro, pellejos de vino tinto se vacían sobre su lomo y el mocerío, hacinado bajo los tablones, bebe lo que puede poniéndose perdido. Una vez apuntillado el dios, empieza la cuaresma.


viernes, 11 de noviembre de 2016

Escultura prerromana del castro de San Cibrao de Las, Pungín-San Amaro

Hace casi un año hablamos del descubrimiento de una escultura prerromana -la que dicen representa a una cabeza cortada- en uno de los castros galaicos más importantes, el de Santa Trega (Santa Tecla en castellano), y hoy nos acercamos también a otro de los más nombrados, el de San Cibrao de Las, entre los concejos de Pungín y San Amaro, en la comarca gallega de Carballino, para hablar de otra escultura, que califican también como "cara", en este caso, y no cabeza. No podemos opinar, porque no hemos encontrado ninguna imagen de la misma. La pieza de granito se encuentra en proceso de restauración, con lo que esperaremos nuevas noticias acerca de ella, aunque pudiera tener un contenido sacro, simbólico o, como poco, decorativo, pues apareció en el muro de una casa.

Vista aérea del castro de San Cibrao de Las - Foto: terraarqueos.com

Fuente: Sabela Pinal - laregion.es - 29/10/2016

Las excavaciones en el castro de San Cibrao de Las (San Amaro/Punxín) han dejado al descubierto una figura antropomorfa que los expertos sitúan en el siglo II antes de Cristo. Se trata de una escultura en granito, que representa una cara, y que ha sido hallada en el muro de una de las casas en las que está trabajando desde hace un mes el equipo integrado por arqueólogos y restauradores, además de operarios. Miguel Ángel López, director de restauración, manifestaba su entusiasmo porque es poco habitual encontrar una escultura típica de la arquitectura castreña, anterior a la ocupación romana. "Es todo un acontecimiento, por lo poco habitual que es hallar una expresión artística, que te acerca más a la sensibilidad de los habitantes de la ciudad", señala el experto. Las esculturas de estos yacimientos representan a deidades o guerreros y se colocaban embutidas en las paredes, asomando hacia fuera.

 

domingo, 6 de noviembre de 2016

Volcà de Santa Margarida, Santa Pau

En el municipio de Santa Pau, en la comarca catalana de La Garrocha -o Garrotxa- y en pleno Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrocha nos encontramos con el magnífico Volcán de Santa Margarida. Su última erupción se dice fue hace unos 11000 años, habiendo quedado el cráter sellado con el transcurso del tiempo y existiendo sobre éste una ermita románica que nos sirvió como indicio para rastrear posibles cultos más antiguos en aquel enclave, pues su contemplación desde arriba nos hace imaginar que no pasaría desapercibido para antiguos moradores. La altiplanicie formada se encuentra totalmente protegida y rodeada en círculo por las propias paredes del cráter, lo que le otorga un gran aislamiento, tan propio en muchos de los lugares de reunión y de culto en la Prehistoria y Antigüedad. De este modo nuestras sospechas se han confirmado en una información que hemos encontrado de Jesús Ávila Granados sobre el Parque Natural mencionado, en la que se dice que la ermita se construyó sobre un dolmen y también se habla de la existencia de un menhir del que hemos encontrado una fotografía. Igualmente comenta que nos encontramos ante un "lugar de culto prehistórico de corte céltico", afirmación quizás arriesgada, pues si bien algunas de las distintas oleadas de celtas que fueron llegando a la Península Ibérica, de más allá de los Pirineos, durante el I Milenio a. C, cruzaron por Cataluña, instalándose, quizás, algunos de estos grupos en este territorio, no hemos de olvidar, por otra parte, que nos encontramos en territorio de influencia íbera, a caballo entre las etnias de los indigetes, ausetanos y castelanos.

Ermita de Santa Margarida - Foto: lacasitaconruedas.wordpress.com

Fuente: Tierra salvaje de lava. Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa - Jesús Ávila Granados

El sendero se hace cada vez más empinado, en medio de un frescor y una arboleda tan espesa que impiden la entrada de los rayos solares; después de unos
17 minutos, alcanzará la cumbre, en este caso los labios del volcán, cuyo cráter —de 430 m de diámetro, en forma de circo y de 153 m de profundidad máxima, segundo en importancia de Europa, después del Etna—, reviste un formidable atractivo paisajístico; en su interior, una ermita románica levantada sobre un antiguo centro de culto prehistórico de corte céltico; un menhir da fe de ello, y también si recordamos que la iglesia se asienta sobre un gigantesco dolmen, como lo confirmaron excavaciones arqueológicas. Las vertientes interiores del cráter han desafiado a la erosión del viento y del agua, gracias a los bosques de encinas y robles que allí han prosperado. 

Posible menhir en el Volcán de Santa Margarida - Foto: guiarte.com

Vista aérea del volcán - Foto: mascantallops.com

jueves, 3 de noviembre de 2016

La Luz de Ánimas, Trasmoz

Ya pasó el Samaín y nos internamos poco a poco en la oscuridad invernal, a pesar de que dicha estación no empezará hasta el próximo solsticio; dicho lo cual hay que apuntar que para los antiguos celtas se dice que el invierno empezaba en estas fechas en las que la oscuridad sigue ampliando su distancia con respecto a la luz. Las tinieblas, en estos momentos, van ganando el partido a la luz y nosotros no queremos abandonar estos festejos de tintes ancestrales del Samaín sin traer una muestra más: la Luz de Ánimas de Trasmoz. Esta población de la comarca de Tarazona ya fue visitada en este blog para hablar de su tradición brujeril. Hoy damos fe de un festejo en el que lo pagano está bien latente bajo el barniz de tinte cristiano. La hoguera de ánimas o luz de ánimas, con su claro simbolismo, hace acto de aparición al final de los festejos.




 
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