lunes, 17 de marzo de 2014

El Momotxorro, Alsasua

Gracias a nuestra amiga Leyre hemos conocido la existencia de esta mascarada carnavalesca celebrada en Alsasua, población navarra de la comarca de Barranca. De todas las mascaradas de este tipo quizás sea la más "violenta" o "agresiva"; hay que tener cuidado con el momotxorro -un híbrido entre toro y hombre-, o más bien con los momotxorros, pues son varios los que corren por las calles de Alsasua haciendo de las suyas. Esta mascarada, como tantas otras, despareció hace bastantes décadas, para ser rescatada hace ya unos años.

Foto: andramaridantzataldea.com

*Fuente: ahari.org

Se cree que es el único personaje genuinamente original de los carnavales de Altsasu . El origen de estos personajes mitad hombre mitad toro es desconocido pero sean cuales sean los orígines y fines de estos personajes lo cierto es que tras desaparecer en la década de los 30 del siglo pasado cuando se inicio la recuperación del carnaval de Altsasu hace ahora casi tres décadas, su recuperación no gustó a los ancianos y ancianas del pueblo ya que el recuerdo de los mismos iba unido a historias de pillaje, robo e incluso agresiones sexuales .

Foto: andramaridantzataldea.com
Más allá de leyendas o realidades lo cierto es que el Momotxorro es uno de los personajes del carnaval vasco con mas carga violenta y sexual, recorre las calles con su sarde atemorizando y “agrediendo” a quien se encuentra a su paso y entrando a las casas ajenas “saqueando” su interior, sus manos vestimentas y ropas están manchadas de sangre de un animal recién sacrificado.


miércoles, 12 de marzo de 2014

El Carnaval Jurdano 2014, Martilandrán-Nuñomoral

Volvimos del Carnaval Jurdano --Jurdano y no Hurdano, pues es la transcripción de su pronunciación como 'h' aspirada, propia del dialecto de esta zona, y es como aparece escrito en el cartel que lo anunciaba, aunque queda a gusto del personal el ser nombrado de una u otra forma-- y como lo prometido es deuda, os dejamos la crónica que Juan J. Ventura, asistente a este carnaval tan ancestral, hizo para el Periódico Extremadura dos días más tarde de su celebración. Queremos ilustrar, igualmente, la entrada con unos vídeos que pude grabar ese magnífico día de radiante sol, además de incluir una fotografía que nos hicimos con José 'Badul', el proclamado, por sus vecinos, como rey del Carnaval Jurdano de 2014, una persona humilde y sencilla, que, junto a su primo José Antonio 'Toni', nos estuvo enseñando su bella alquería -Martilandrán-, contándonos historias sobre distintas calles y casas, muchas de estas últimas cerradas desde hace bastantes años. Igualmente os dejamos unas magníficas fotografías de Benjamín Domínguez Iglesias, otro martilandreño -o galgueño, como se les llama a los de Martilandrán- como 'Badul', que me han llegado a través de Félix Barroso, el coordinador del carnaval, y un último vídeo de fotografías que he encontrado en la red, hecho por un asistente a este carnaval.
No pudo ser mejor escenario para nuestro primer Carnaval Jurdano, pues, Martilandrán, junto a las alquerías de La Fragosa y El Gasco, se encuentra situado en el valle del río Malvellido, el que dicen es el valle más estrecho habitado de Europa, junto con otro, según nos contaron en Cabezo, de Transilvania. Sin desmerecer, por supuesto, al resto de valles hurdanos, se puede decir que nos encontramos en el corazón de Las Hurdes; cuando llegué por primera vez al valle del Malvellido, cruzando Martilandrán, La Fragosa y El Gasco, entendí a la perfección el calificativo de el "Tíbet español", que hasta ese momento no había percibido cruzando otros valles de la comarca.
Una vez finalizado el Carnaval Jurdano no nos queda otra cosa que cantar, a modo de una especie de "Pobre de mí" pamplonés, la copla hurdana que dice: "Ya se van los carnavales, pirulí, /cosa buena poco dura , / y el miércoles de ceniza, pirulí, /ya me entró la calentura", no quedando ya más remedio que esperar a los antruejos que se celebrarán el año que viene en Riomalo de Abajo, alquería del concejo de Caminomorisco.

Badul, el segundo por la derecha, y Toni, su primo, el segundo por la izquierda
Martilandrán visto desde el mirador del Cottolengo. En la parte baja se pueden ver ejemplos de la tradicional casa hurdana de pizarra.

*Fuente: Juan J. Ventura, elperiodicoextremadura.com

El Carnaval hurdano es el más particular de todos cuantos hay en Extremadura, pero este año ha sido tan singular que se ha celebrado --tras su aplazamiento por lluvia-- ya entrada la Cuaresma. En las alquerías de Fragosa y Martilandrán la jornada del sábado se vivió una especie de caos organizado en el que sucedía todo lo previsto según la tradición, pero al ritmo y voluntad de los cientos de participantes, sin atender a programas ni normas establecidas. Y es que ahí está la gracia de este carnaval ancestral y absolutamente popular.

Este año, una vez más por aclamación espontánea entre los que estaban 'enzamarráuh', 'entruejáuh' y 'encarantoñáuh' se decidió que el rey del antruejo era José 'Badul', un "buen hijo de Martilandrán, que siempre buen mozo y soltero, pero si alguna tiene un interés determinado en él no hay ningún problema. Acepta de mil amores cualquier proposición. Tuvo 14 novias, sin contar las que estaban un poco tuertas y legañosas", según se explicó durante su toma de posesión. El rey saliente, Santiago Blanco, de Casar de Palomero, le entregó los atributos de su reinado: un bastón con el año del carnaval y su nombre grabado y una ristra de ajos "para espantar todo lo malo que pueda venir, porque 2013 fue chungo", dijo Santiago.

Una vez que fue coronado 'Badul' por "buen amigo, compañero y por todo lo que le querían en su pueblo" --sin pregón de antruejo porque el papel se perdió en el fragor de la fiesta-- ambos reyes se pusieron a bailar en el escenario. Eso sí, la corona de rey del Burger King casi se le caía de la peluca.

La animación en las calles de Martilandrán era máxima, especialmente en el bar Dani, donde la charanga y los tamborileros llegados de todos los pueblos cercanos formó una algarabía indescriptible. Curiosamente, eran muchos los tamborileros vestidos de mujer. Los personajes del Carnaval hurdano son muy especiales. Por allí pululaba el Morcillo, un pelele con cabeza de cabra y cuerpo de hombre que luce unos atributos masculinos descomunales y que acabó en la hoguera en medio de los sollozos de las mujeres que disfrutaron de ellos. También estaban el Obispo, los diablillos que tiran paja a la gente, la mona, el 'pelujáncano', la vaca pinta y muchos más que pusieron en escena 'corrobras' de Martilandrán, El Cabezo, El Gasco y Cerezal.

Pero nada está programado. Lo mismo aparece la mona a lomos de un burro, que comienza el parto de la Tía Rechoncheta rompiendo aguas en medio de la gente. Es difícil calificar este carnaval telúrico y ancestral. Solo puede decirse que hay que ir a verlo y que cada uno saque sus conclusiones. Lo único que se puede afirmar con rotundidad es que se comió y bebió a 'jinchapelleju'.

Fotos de Benjamín Domínguez Iglesias:


El Tío Morcillu, una especie de Don Carnal hurdano con cabeza de macho cabrío

Llegada de la corrobra carnavalesca a Martilandrán
Badul, con su burra portuguesa, esperando al gentío que lo sacará de su casa para coronarlo


Badul es llevado a la plaza de Martilandrán desde su barrio bajo, con la comitiva carnavalera seguiendo sus pasos


Badul haciendo el recorrido
Tamborileros hurdanos


Hombre encarantoñáuh de mujer hurdana

El rey saliente, Santiago Blanco de Casar de Palomero, y su sucesor, el rey entrante, José 'Badul'

El pobre Morcillu acabó siendo pasto del fuego

Badul llora la muerte de su paisano Morcillu


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jueves, 6 de marzo de 2014

El Carnaval Jurdano, Martilandrán-Nuñomoral

Mañana nos vamos a Las Hurdes, al Carnaval Jurdano. Nos queremos "encarantoñar" o "enzamarrar", seguramente no como verdaderos antruejos, pero, al menos, trataremos de participar en un carnaval que se encontraba prácticamente desaparecido y que los vecinos de esta comarca y la asociación Corrobra Folklórica y Etnográfica Estampas Jurdanas ha recuperado en los últimos años. Este carnaval se celebraba en todas las alquerías de la comarca, pero tras ser recuperado y con el fin de conseguir la mayor agrupación posible de gente en la fiesta, cada año va rotando a una población o alquería distinta; en concreto a la población en la que se vaya a coronar al nuevo rey jurdano, pues hay que ir a buscarle y sacarle de su casa, para subirlo en un borrico y coronarlo. A modo de un Rex republicano, como bien afirma el coordinador del carnaval, Félix Barroso, es elegido por los propios hurdanos entre los vecinos más queridos, amigables y buenos hurdanos, conocedores y amantes de la cultura tan ancestral que atesora esta comarca. Este año en concreto le toca el turno a la alquería de Martilandrán, pues de esta población es el nuevo rey, José Bautista Crespo, conocido como 'Badul', aunque la comitiva también se trasladará a la muy cercana alquería de La Fragosa, ambas del concejo de Nuñomoral, a rendir un homenaje póstumo al tamborilero Jesús Crespo Crespo, natural de La Fragosa.
Estaba previsto que se celebrara el pasado Sábado de carnaval, 1 de marzo, pero ante las no buenas previsiones meteorológicas, que finalmente se cumplieron, se trasladó a este próximo sábado día 8, donde, por el contrario, presumiblemente, según los pronósticos, hará un día totalmente primaveral, a pesar de encontrarnos aún en la estación invernal. La semana que viene os contaremos nuestra experiencia. Enlazamos un documental muy bien hecho del Carnaval Jurdano de 2012, celebrado en Ladrillar.
Salud


Foto: David Pinero


*Fuente: Félix Barroso Gutiérrez

Una vez que apitarraron bien la andorga el domingo, 16 de febrero, efemérides de San Pánfilo, en las bodegas ahigaleñas de Crispín García Paule y de la “Corrobla Pitarrera, ha habido que retrasar la celebración del Carnaval Jurdano al próximo sábado, día 8 de marzo, debido a las lluvias que se desplomaron el día 1º de tal mes, “Sábadu Gordu del Antrueju”, cuando estaba proyectado. El programa se mantiene igual. Sobre las 10,30 horas, irrumpirá en la población de Martilandrán la descarriada algazara carnavalesca.  Los sonidos de los tamboriles y el repicar de los cencerros  espantarán con sus sones los males y fríos del invierno, esperando la llegada de la radiante primavera.  Las Comadres de la aldea darán la bienvenida a los visitantes, repartiendo a cazos el aguardiente y los dulces tradicionales, mientras desgranan antiguos cánticos que se pierden en la noche de los tiempos.
     Calentados los estómagos, la comitiva marchará a buscar al Rey del Carnaval Jurdano, que será sacado a la fuerza de la vivienda donde se refugia, montado a lomos de un burro y llevado, entre aclamaciones y algarabías, hasta la cercana alquería de La Fragosa.  Al revolver una esquina, aparecerá la “Vaca Pinta”, que embestirá al cortejo, intentando levantar con sus cuernos las sayas de las mujeres.  En Fragosa se rendirá un homenaje póstumo al tamborilero Jesús Crespo Crespo, bailarán en su honor una serie de antiguas danzas las “Mózah del Guinardu” y se repartirá el ponche que han preparado los mozos.  Al poco, se subirá al Cottolengo, para alegrar los ánimos de los asistidos en tal centro benéfico, de lo que se encargará especialmente el “Doctor Arañón”.  Se bajará, luego, a Martilandrán, donde todos los congregados tendrán derecho a un cuenco de “pípuh con bérzah” (guiso de cierta clase de alubias, acompañadas por berzas y presas del “gurrinu”) y buenos potes de “la polienta” (vino del año).

   A eso de la media tarde, en la plaza de Martilandrán, los aires libertinos y libertarios del Carnaval Jurdano se desmandarán por completo y darán paso a las pantomimas y mojigangas de “La Osa del Cabezo”, “El Burru-Antrueju de Martilandrán”, “El Partu de la Tía Rechonchona”, “La Tarara de El Cerezal”, “La Mona de Nuñomoral”. “Loh Araórih del Rozu”, “La Vaca y el Toreaó”, “La Chancalaera”, “La Menga de Cabaloria”, “La Jáncana”, “Pachu el Judíu” y otro sinfín de figurantes que dan vida a estos antruejos, que pasan por ser toda una reliquia arcaica y antropológica del mundo hispánico.  Al caer el día, se entronizará al nuevo Rey del Carnaval Jurdano, colocándosele sus atavíos y el collar de cabezas de ajos, para que toda la comunidad quede libre de brujas y otros seres maléficos a lo largo del año.  Se leerá el Pregón del Antrueju, se apaleará, ahorcará y quemará al “Morcillu”, a causa de su glotonería y por traer al retortero a todas las mujeres de la alquería, las cuales llorarán a grito pelado por el “asesinato” que cometen los hombres.  Finalmente, el “Zajuril” conjurará los males, dará sus consejos el “Tío Sultán de Martilandrán” y el “Obíhpu Jurdanu” echará la bendición a toda la plebe arremolinada en torno al festejo.  Bajo las sombras de la noche, volverá a llenarse la andorga con la “borrajá de patátah” y otros productos matanceros.
     Nada de ordenados desfiles y concurso de disfraces, que alteran por completo el espíritu del auténtico carnaval, sino espontaneidad, verdadera autogestión ruralizada y ritos de antruejos que nos evocan ecos de viejas mitologías que fueron y siguen siendo parte del pueblo hurdano.  Se espera que los representantes municipales y comarcales, “encarantoñáuh” y “enzamarráuh”, estén al lado de sus vecinos en esta fiesta que, al decir de muchos investigadores de la cultura tradicional, debería ser protegida y declarada de interés por la Administración regional. Una fiesta cuyos orígenes se pierden en la noche de los tiempos y que no tienen sus raíces en tal o cual alquería, como han publicado ciertos medios o se han colgado en ciertas entradas de Internet, desbarrando por completo a la hora de historiar las entrañas de estas heterodoxas y cuasi heréticas mascaradas, máxime, como ocurre hogaño, cuando se celebrarán en la Cuaresma, lo que ya ha suscitado el que se desgarren los vestidos ciertos puritanos.







Los diablos y las mascaritas, Luzón

Hoy nos acercamos a La Alcarria, cerca del nacimiento del río Tajuña, a dejar constancia de una muestra más de un carnaval "primitivo" ancestral, muy en conexión, por tanto, con los orígenes de estos festejos. Me estoy refiriendo a los Diablos y Mascaritas de Luzón. En este bonito pueblo alcarreño, con una fuente de nueve caños a la entrada del mismo, los diablos, hombres tiznados de hollín, con cencerros, cuernos de buey y trajes de saco recorren las calles asustando y tiznando a las mozas, además de a todo aquél con el que se encuentran, en una claro rito de fertilidad. Como vemos, la simbología se viene repitiendo en todo este tipo de festividades, pero cada una de ellas, evidentemente, encierra sus propias particularidades. Las mascaritas son las otras protagonistas que, recorren igualmente las calles junto a los diablos, finalizando junto a ellos el festejo con un baile, al igual que ocurre en el carnaval de Almiruete, del que hablamos hace dos días. Antaño los diablos salían cuatro días al año -domingo, lunes y martes de carnaval, además del primer domingo de cuaresma-, aunque actualmente únicamente salen el sábado de carnaval.

Foto: Jesús María Fontecha

*Fuente: aytoluzon.es

Las primeras reminiscencias escritas que hacen referencia a la existencia de esta festividad local datan del siglo XIV, pero se especula que para averiguar el origen de esta tradición habría que remontarse mucho tiempo atrás. El personaje del demonio está muy arraigado en la cultura popular y el carnaval de la comarca, raro era que no hubiera pueblo del Señorío donde no hicieran acto de presencia los demonios persiguiendo a los chiquillos y las mozas del pueblo tiznándoles con ceniza, pero es en Luzón donde la fiesta se ha consagrado como la más exultante de toda la región.
Cuentan que en la paramera, una vez al año, los diablos abandonan el vientre madre tierra a través de una grieta que nadie conoce. Un estruendo de cencerros anuncia a vecinos y forasteros la llegada de los portadores de un misterio ancestral. Una mezcla de hollín y aceite marca el rostro de los que se dejan atrapar. Otros corriendo despavoridos por las callejuelas van a toparse con las mascaritas que vagan sin dirección y sin expresión alguna, portadoras quizá de un secreto mudo.
Un misterio milenario ha sobrevivido en la pequeña villa de Luzón, esperando el día en que alguien como tú, acuda y lo desvele.
Las mascaritas son el contrapunto a los diablos. Pueden disfrazarse tanto hombres como mujeres. Llevan la cara tapada con un trapo blanco en el que practican unos agujeros para dejar libres los ojos la nariz y la boca y cubren la cabeza con un pañuelo estampado. Van vestidas con prendas tradicionales, entre las que destacan las sayas de colores. Por su condición de mascaritas no son perseguidas por los diablos. No obstante llevan una vara o bastón para defenderse.
Los diablos son unos personajes de aspecto fiero y desafiante. Van vestidos totalmente de negro, tiznándose con una mezcla de aceite y hollín, las partes visibles del cuerpo, cara, cuello, brazos y manos.
Salen al anochecer, lo cual contribuye a aumentar su aspecto misterioso. En la oscuridad se destaca su blanca dentadura postiza fabricada con patata o con remolacha. Otros elementos importantes son la enorme cornamenta y los grandes cencerros, propios del ganado vacuno, que llevan atados a la cintura.


martes, 4 de marzo de 2014

Las Botargas y Mascaritas, Almiruete-Tamajón

Estamos en días de carnaval y eso es indicativo de que la primavera, como estación del resurgimiento de la vida, está cada vez más cercana. Esta fiesta, hoy en día muy conocida por grandes celebraciones carnavalescas contemporáneas al estilo del carnaval de Venecia o el de Río de Janeiro, a nivel internacional, o del de Cádiz o Santa Cruz de Tenerife dentro del Estado español, esconde otras muchas celebraciones mucho más ancestrales y en armonía con los ciclos de la naturaleza, que son las festividades que verdaderamente aquí nos interesan. Estos festejos conectan con ritualidades muy antiguas y, como tal, no han podido sobrevivir en otros entornos que no sean los rurales, como el lugar al que hoy nos acercamos. Estamos hablando de Las Botargas y Mascaritas de Almiruete, población perteneciente al municipio de Tamajón en la comarca Sierra norte de Guadalajara o, más popularmente conocida, como la comarca de los Pueblos Negros o de Pizarra Negra, por ser este último el material constructivo más empleado en la arquitectura popular de estos pueblos. Estos personajes masculinos y femeninos -las botargas y las mascaritas- se encuentran para después recorrer el pueblo y esparcir pelusa, en un claro ritual de fertilidad, además de perseguir a los niños y las mozas "casaderas".

Como en muchas de las mascaradas invernales, se hacen sonar muchos cencerros, además de cascabeles, buscando espantar a los malos espíritus y despertar a la Naturaleza aletargada durante el largo invierno.
Estos días traeremos al blog más muestras de estos festejos, que ya iniciamos la semana pasada con los recuperados Machurreros de Pedro Bernardo. Antes trataremos de desentrañar el origen o verdadero significado etimológico de la palabra carnaval; así, según la RAE, la palabra proviene del italiano 'carnevale', que a su vez vendría de carne y levare, que significa 'quitar carne', en clara referencia al comienzo del ayuno de la Cuaresma. Pero también se dice que viene de la expresión latina 'carrus navalis', tal y como nos cuenta José Ortega y Gasset en su obra El hombre y la gente: «El carnaval, hoy ya moribundo, ha sido la perpetuación en las sociedades cristianas occidentales de la gran fiesta pagana dedicada a Dionisos, el dios orgiástico que nos invita a despersonalizarnos y a borrar nuestro yo diferencial y sumirnos en la gran unidad anónima de la Naturaleza. Basta esto para que presumamos en él una divinidad oriental. Y, en efecto, según el mito helénico, Dionisos llega recién nacido de Oriente en un navío sin marinería ni piloto. En la fiesta, este navío, con la figura del dios, era transportado por calles y campos en un carro, en medio de la muchedumbre embriagada y delirante. Este carrus navalis es el origen de nuestro vocablo car-naval, fiesta en que nos ponemos máscaras para que nuestra persona, nuestro yo, desaparezca. De aquí que la mascarita hable con voz fingida a fin de que también su yo resulte otro y sea irreconocible. Es la gran fiesta religiosa de jugar los hombres a desconocerse entre sí, un poco hartos de conocerse demasiado. La carátula y el falsete de la voz permiten, en esta magnífica festividad, que el hombre descanse un momento de sí mismo, del yo que es, y vaque a ser otro y, a la par, se libre unas horas de los tús cotidianos en torno.».

Estos festejos creo que van más allá del mundo grecorromano, a pesar de la conexión dionisíaca a la que se acaba de hacer referencia, y están mayormente relacionados con todo este tipo de festejos invernales con los que se trata, como siempre decimos, de espantar a los malos "espíritus invernales" y despertar a la Madre Naturaleza haciendo sonar, en gran algarabía, multitud de cencerros para que la Primavera vuelva a hacer acto de aparición.


placeresymas.files.wordpress.com

*Fuente: almiruete.com

El carnaval comienza a las 16 h. del sábado cuando, tras el toque del cuerno, aparecen los Botargas bajando en fila por alguno de los cerros que rodean el pueblo. Previamente, los Botargas se han vestido en un lugar secreto, ayudados a disfrazarse por antiguos botargas. Al llegar al pueblo, comienzan a desfilar en fila de a uno o por pares por las calles del pueblo. Hacen sonar sus cencerros acompasadamente, manteniendo el paso, aunque ese orden al desfilar no quita que alguno de los asistentes pueda recibir algún susto o remojón en las fuentes del pueblo. Tras dar dos o tres vueltas a la plaza, los Botargas reanudan su recorrido por las calles para recoger a las Mascaritas, que les esperan en una casa del pueblo que sólo conocen los Botargas. En ese momento, cada Mascarita se empareja con un Botarga, y reanudan juntos su desfile por las calles, con las caras ocultas tras sus máscaras. En la última vuelta al pueblo, las Mascaritas recogen confeti, y los Botargas los juncos con la pelusa que, al llegar a la plaza, arrojarán a los asistentes como símbolo de fertilidad. A continuación, Botargas y Mascaritas se quitan las caretas, que ya no volverán a utilizarse ni en este ni en carnavales venideros. Los Botargas cambian el gorro blanco por el sombrero negro, y llenan el botillo de vino que ofrecen a los asistentes. Estos, si los Botargas se despistan, pueden “robarles” el botillo y salir corriendo por el pueblo y fuera de él, hasta que los Botargas le atrapen y le lleven a la taberna, donde deberá invitar a los Botargas que le hayan cogido. Mientras, en la plaza, hay bailes populares, a la vez que aparecen otros personajes característicos del carnaval de Almiruete, como la Vaquilla y el Oso con su Domador. Cada uno en su papel, estos personajes asustan y provocan a los asistentes. Aunque el protagonismo del carnaval lo tienen Botargas y Mascaritas, todo el que quiera puede disfrazarse como lo haría en cualquier otro carnaval. Cuando pasa la tarde y hace rato que es de noche, los Botargas y Mascaritas van casa por casa del pueblo pidiendo el somarro. El somarro consiste normalmente en comida, que disfrutarán al llegar la noche en una cena a la que sólo asisten Botargas y Mascaritas. Del mismo modo que los lugares en los que se disfrazan, los Botargas y Mascaritas cenan en una casa presuntamente secreta, con el fin de que los que no se disfrazan no les quiten la cena o les tapen la chimenea.

pueblosarquitecturanegra.es

lunes, 3 de marzo de 2014

El bronce de El Llano de la Horca, Santorcaz

Repetimos visita a uno de los más importantes yacimientos de la Segunda Edad del Hierro dentro de lo que fue territorio de la etnia carpetana. Estamos hablando de El Llano de la Horca, en Santorcaz, población de la comarca o Tierra de Alcalá, poblamiento en el que se han ido hallando, en las distintas campañas realizadas durante más de una década, bastantes objetos, además de restos de viviendas, calles y distintas estructuras. Uno de estos objetos es una placa de bronce con una serie de representaciones de clara influencia celtibérica; así, este enclave carpetano no se halla prácticamente limítrofe con La Alcarria, comarca ocupada, en su mayor parte, en el pasado por etnias celtíberas, con lo que no resulta demasiado extraño este detalle, quizás. Este tipo de placas solían formar parte de ajuares funerarios, pero al no haberse hallado en dicho contexto, sino en uno habitacional, se piensa pudo tener una función decorativa en la vivienda en la que se halló, aunque las escenas representadas parecen tener un gran simbolismo que se detalla a continuación en el texto que traemos como fuente, extraído del cartel explicativo de esta pieza en la exposición temporal existente en estos momentos en un centro cultural de la localidad de Pozuelo de Alarcón titulada "Los últimos carpetanos".



*Fuente: Cartel explicativo exposición "Los últimos carpetanos", Pozuelo (2014)

Placa broncínea muy fina que presenta una decoración figurada mediante la técnica de repujado o troquelado. En la parte superior aparece un rectángulo enmarcado por líneas escaleriformes con dos aves -posiblemente buitres- y debajo un ciervo en posición expectante. Por la izquierda cierra la composición una cenefa con cinco círculos concéntricos, posibles motivos lunares, que tal vez cerrarían perimetralmente toda la placa, rota por la derecha y por abajo.
Los paralelos remiten al ámbito celtibérico, donde placas broncíneas de este estilo, simples o articuladas para ser colgadas como adornos pectorales, aparecen en tumbas significadas. Su gran tamaño y el descubrimiento en un contexto doméstico tal vez hagan más verosímil que formara parte de algún apreciado elemento mobiliar en madera. En todo caso fue una pieza excepcional en territorio carpetano aunque de clara influencia celtibérica.
La iconografía podría representar, en el cuerpo superior, el mundo funerario del más allá con aves carroñeras y, en el inferior, separado por los escaleriformes que son caminos de acceso o separación entre mundos, el mundo de la naturaleza, representado por los cérvidos cuyas cuernas son a su vez símbolo de fertilidad e inmortalidad.



La Sirena del Charco Joyón, Aceña-Caminomorisco

Son tantos los testimonios de todo tipo en forma de grabados rupestres, leyendas, tradiciones y, en una sola expresión, la riqueza antropológica que engloba la comarca de Las Hurdes, que volvemos una y otra vez a hacer referencia a ella, tanto, que merecería un blog en exclusiva. En concreto hoy queremos hacernos eco de las sirenas, esos personajes propios de distintas mitologías, sobre todo entre los pueblos indoeuropeos, no sólo en la mitología griega, y que se representaban como un híbrido entre una bella mujer y un ave o una mujer con cola de pez, estando, por tanto, en este último caso relacionadas con el medio acuático, principalmente marino, como ocurría con la mitología griega, aunque, también, como es el caso que nos ocupa, podía haber sirenas de agua dulce. En concreto nos acercamos al municipio de Caminomorisco, a la alquería de Aceña, donde existe una laguna conocida como el Charco Joyón, donde mora una sirena -serena, como se la llama en el dialecto asturleonés de la zona- y que en cierto modo recuerdan a las moras encantadas -o encantás- que hechizan a los pastores que merodean por la zona, provocándoles, en la mayoría de los casos, un trágico destino. En este caso por tanto nos encontraríamos ante una sirena maligna, aunque en otras ocasiones pueden tomar o caracterizarse por un papel benefactor. La mañana de San Juan, nuestra sirena, emerge del agua antes de salir el Sol y se peina los cabellos de oro con un peine de plata, ejerciendo su hechizo para todo desdichado que la contemple.
Se dice del Charco Joyón que comunica con el mar, algo que también nos hace recordar a muchos de los pozos airones que tanto abundan en la toponimia ibérica.

Foto: extremadurasecreta

*Fuente: Sirenas de agua dulce, Israel J. Espino - Extremadura Secreta

Nadando hacia el norte llegamos a Las Hurdes, donde según cuenta Flores del Manzano,  una mañana de San Juan  se apareció una “serena” en el Charco Joyón, en el término de Caminomorisco, del que se dice que comunica con el mar.
La Dama se peina y canta, y con su voz melodiosa hechiza a un pastor que la contempla. La “serena” se vuelve, increpando al desdichado:

Como ya me descubriste
Tienes los dias contados
Que soy la mitad mujer
Y soy la mitad pescado

 En el momento en que pronuncia estas palabras, se produce una tremenda explosión, y lo que era un simple arroyo se convierte en un río caudaloso y torrencial que arrampla con todo lo que encuentra a su paso.


 
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