Durante décadas se pensó que la ausencia del dedo meñique en las manos de Maltravieso podía explicarse por alguna mutilación ritual, pero hoy sabemos que la huella del dedo menor fue tapada en muchos casos al pintarse las manos, descartándose la teoría de los ritos de mutilación. Si tienen que ver con las creencias religiosas, con la caza o con la organización social y sexual de los humanos que las hicieron, es algo que no hemos podido llegar a saber. En todo caso, con unos 15 ó 25.000 años, se trata de la más antigua expresión de creatividad plástica no utilitaria en la región extremeña. Tal y como sucede con otras cuevas, entre ellas la de Altamira, el delicado estado de conservación de las pinturas impide que la cueva de Maltravieso puede ser visitada por el público. Por ello, el Ayuntamiento de Cáceres y la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura optaron por dar a conocer la riqueza patrimonial del lugar a través del Centro de Interpretación, inaugurado en 1999. En el Centro, los visitantes puede conocer cómo es la cueva y sus manifestaciones artísticas, su historia y avatares, sus descubridores e investigadores, e incluso sumergirse en el oscuro ambiente de una cavidad como la que habitaron nuestros antepasados del Paleolítico.
(Texto Explicativo del folleto de la Red de Museos de Extremadura.)
Interesantísimo. Visité Cáceres hace unos años, de haber conocido la cueva en ese momento, no se me habría escapado. Un saludo
ResponderEliminarHola amigo, te puedo decir que yo también tengo pendiente la visita al Centro de Interpretación de la Cueva. Mi única visita a Cáceres la tengo muy reciente, tanto que fue el sábado pasado y por no llevar bien estudiados los horarios, me quedé sin verlo porque no abren por la tarde y fue cuando tenía pensado acercarme después de visitar el casco histórico, con lo que me quedé con las ganas.
ResponderEliminarHabrá que repetir visita, por supuesto, y no sólo por la cueva sino por la maravilla de ciudad que es Cáceres.
Encantado de conocerte y felicidades por tu página Nuevo Clasicismo, me ha gustado mucho.
Un saludo