viernes, 31 de enero de 2014

Los Joaldunak, Ituren y Zubieta

Hoy de nuevo traemos una mascarada en la que, como en casi todas, se pretende espantar a las tinieblas para dar paso a la luz y la vida que traerá la no ya muy lejana primavera. En esta semana, la última de enero, se ha celebrado en Ituren y Zubieta, poblaciones de la comarca del Alto Bidasoa, Los Joaldunak: más de cincuenta enmascarados que desfilan entre ambas poblaciones. En esta festividad toman gran protagonismo los cencerros, con los que se pretende despertar a la Naturaleza y provocar la expulsión de los malos espíritus haciendo ruido
Pero dejamos que Juan Goñi nos narre magníficamente en qué consiste este celebración de marcado carácter ancestral.

Mírame Navarra Al Natural

*Fuente: Juan Goñi

Hoy volverán a retumbar los cimientos de la Tierra entera; alguien intenta despertar a la Naturaleza, dormida de invierno y de frio. Alguien recorre el Valle del Ezkurra, entre Ituren y Zubieta, espantando sorgiñak y atrayendo primaveras. Con los cencerros, miles de corazones vibran al unísono, ttun-ttun-ttun, que estremecen al Ezkurra y al Mendaur, a Malerreka entera, a la Euskal Herria de aquí y de allí. Los Joaldunak han salido de Zubieta, van camino de Aurtiz, ya casi llegan a Ituren.
Esparcen con sus hisopos bendiciones de fertilidad a huertos y prados, a ganados y bosques. Contagian el ritmo sincopado de sus pasos a lamias y basajaunes, e incluso Mari les observa desde su atalaya sobre la montaña.
Vibra el suelo del caserío al paso de la atávica comitiva, vibra una lágrima de emoción en mi alma superada, vibra mi corazón con los golpes telúricos en los que se agolpa mi tierra entera. Cruzan los joaldunak el puente de Latsaga y entran en Ituren, y el Ezkurra observa impasible; cruza su estampa la frontera de mi emoción, cruza su figura las fronteras de lo consciente, se adueña de todo y de todos su sonido hipnótico y perpetuo.
Esta es mi Tierra, tu Tierra. Esta es nuestra Madre Tierra, que por fin empieza a despertar a las ansiadas primaveras.


jueves, 30 de enero de 2014

Santuario de Nuestra Señora de Rus y la Cueva de la Mora, San Clemente

A ocho kilómetros de San Clemente, en la Mancha Alta, se encuentra el Santuario de Nuestra Señora de Rus y la conocida -un más- como Cueva de la Mora. Antes de llegar a San Clemente, en nuestra visita de hoy mismo, nos ha llamado la atención la existencia de esta ermita por el enclave en el que se ubica; un paraje que rompe con la mística monotonía de la llanura manchega, pues el río Rus, hidrónimo, según se cuenta, de origen prerromano, ha dibujado un paisaje algo escarpado en forma de un pequeño cañón, con un cerro en cuya falda se ubica el santuario. En lo alto del cerro, hoy en día, existe un torreón-palomar del siglo XIX donde en tiempos dicen se ubicó una fortaleza árabe. La amable mujer de la oficina de turismo de San Clemente, situada en la Torre Vieja, edificación del siglo XV -la más antigua de la población-, donde también se ha habilitado un atractivo museo etnográfico, nos ha comunicado que en el Santuario de Nuestra Señora de Rus, además de los restos de la fortaleza y una población musulmana, lugar poblacional originario de San Clemente hasta que Clemente Pérez de Rus se instaló en lo que luego fue la actual población, existen igualmente evidencias de ocupación durante la Edad del Hierro, en lo que sería un poblamiento celtíbero.
Una vez más encontramos una ermita cristiana en lo que fue un antiguo poblamiento prerromano, y quién sabe si también antiguo lugar de culto precristiano, pues la gran devoción que los sanclementinos o sanclementinas tienen por la Virgen de Rus, que descansa en esta ermita, quizás suponga una evidencia de lejanos cultos. De nuevo, además, se repite la recurrente leyenda del hallazgo de una virgen en una cueva -la Cueva de la Mora- tras la conquista cristiana, escondida previamente siglos antes por los hispanogodos ante la inminente invasión musulmana. La propia denominación de la Virgen, haciendo referencia al río local, con el agua, por tanto, de nuevo como elemento sacro; la cueva, como posible antiguo lugar de culto -ya hemos hablado en muchas ocasiones del significado ancestral que encierra la denominación de "mora" que, en muchos casos, va más allá de una referencia a persona musulmana o de "tiempos de moros", además del objeto de veneración que, desde tiempos prehistóricos, hubo sobre muchas cuevas, y la propia certeza de encontrarnos en un lugar con evidencias de ocupación bien antiguas, nos hacen sospechar que este lugar encierra una tradición cultual de gran ancestralidad.
Aprovechamos para describir, a través del texto que hoy aportamos como fuente, el curioso intercambio de vírgenes acaecido entre la población y este santuario.

Santuario de Nuestra Señora de Rus

Torreón-palomar ubicado donde, anteriormente, se encontraba la fortaleza islámica.


*Fuente: Carmen Álvarez Lozano - Pueblos de España

A escasos kilómetros del casco urbano está el Santuario de Nuestra Señora de Rus, en el que radica la tradición más arraigada de San Clemente y de las más pintorescas que pueden apreciarse. La romería de la Virgen de Rus, patrona de San Clemente, se celebra el Domingo de Resurrección. La jornada comienza con una subasta pública en la que los jóvenes parroquianos pujan por conseguir un lugar bajo las andas de la virgen. Una vez terminado el acto aquellos que consiguieron el puesto se dirigen a la iglesia parroquial, toman a hombros a la Virgen de los Remedios y la transportan corriendo hasta la ermita de Rus, a nueve kilómetros de distancia, depositándola en el lugar donde se encuentra la patrona. A continuación portan a la virgen de Rus y nuevamente a la carrera llevan la imagen hasta el pueblo. Allí, tras engalanarla la pasean por las calles ante la multitud y finalmente la depositan en la iglesia parroquial, en el lugar donde se encontraba la virgen de los Remedios. Unos cuarenta días después, el Domingo de Pentecostés, se vuelve a realizar el proceso para situar las imágenes en sus lugares iniciales.

Cueva de la Mora - sanclemente.cuencamagica.com
Río Rus discurriendo hacia San Clemente visto desde el torreón.

miércoles, 29 de enero de 2014

Dolmen de Los Bermejales, Arenas del Rey

Es muy poca la información que he encontrado sobre este dolmen, más allá de que fue trasladado piedra a piedra a su ubicación actual, pues la construcción del embalse de los Bermejales, finalizado en 1958, iba a hacerlo desaparecer bajo sus aguas, con lo que se situó en la orilla del mismo, profanando, por tanto, su propia esencia, pues se intuye que, para este tipo de construcciones megalíticas, la ubicación era tan importante como el propio monumento. Todo ese proyecto modernizador, con todo lo negativo que encierra esa expresión, hizo desaparecer no sólo yacimientos arqueológicos y, seguramente, muchos megalitos de este tipo, sino lo que es también muy importante, muchos pueblos que, o quedaron bajo las aguas de pantanos, o tuvieron que ser abandonados por la inundación de sus tierras de cultivo y sustento. Fue la estocada definitiva a ese mundo rural tradicional milenario. En este caso, al menos se pueden seguir contemplando sus piedras, aunque, como digo, fuera de su contexto de espacio originario.

viajeroandaluz, panoramio.com 

Normalmente, en verano, los fines de semana se encuentra rodeado de bañistas, pues el paraje en el que se encuentra es una especie de zona de merendero donde pasar el día. El Dolmen de Los Bermejales se encuentra en el municipio de Arenas del Rey, en la comarca de Alhama. Junto al río Cacín, que nutre al pantano, se han encontrado restos de enterramientos -setenta y cinco personas-, en una necrópolis que se encuadraría entre el final del Calcolítico y el inicio de la Edad del Bronce.


martes, 28 de enero de 2014

Los Carochos de Riofrío, Riofrío de Aliste

Todavía nos encontramos cerca del inicio del año, con lo que queremos seguir trayendo mascaradas de invierno. La de hoy es muy notoria y se celebra todos los primeros de enero en la localidad de Riofrío de Aliste, en la comarca de Aliste, siendo conocida como Los Carochos de Riofrío. Carochos tiene también la denominación, en otros lugares, de Zangarrones. La mascarada consta de distintos personajes que van por las calles y por las casas recaudando el aguinaldo. Antropólogos ilustres como Julio Caro Baroja tuvieron gran interés en estudiar este tipo de mascaradas, incluida la de Los Carochos de Riofrío. En otros lugares de Aliste y de más comarcas como la de La Carballeda y la de Sanabria se las conoce como La Obisparra. Carochos significa en portugués "diablos" y escenifica la lucha del bien y el mal, o de la oscuridad y de la luz, tran propia en esas fechas tan cercanas al Solsticio de invierno. Es un auténtico teatro popular ancestral por las calles del pueblo, en las que se practican una serie de rituales para ahuyentar el mal y atraer la fertilidad, como provocar humo, ruido de cencerros -o de cencerras-, tiznar con carbón, rociar con ceniza o trazar círculos. A continuación traemos las líneas que dedicó, en la reciente celebración de 2014, El Norte de Castilla, además de un vídeo ilustrativo donde se entra en mayor profundidad a analizar este festejo.

Los Carochos. Nerea Martín Sánchez

*Fuente: elnortedecastilla.es

Los once integrantes de la mascarada de invierno 'Los Carochos' irrumpieron este miércoles por las calles de la localidad zamorana de Riofrío de Aliste, coincidiendo con la fecha del Año Nuevo. Esta tradición, declarada Fiesta de Interés Turístico de Castilla y León desde 2002, se desarrolló a lo largo de toda la jornada en la pequeña localidad alistana de poco más de 300 habitantes.
Hacia el mediodía, hicieron acto de presencia los dos diablos, protagonistas principales de la 'obisparra', con su atuendo negro envueltos en humo y en medio de un ensordecedor ruido de cencerros. Les siguieron el grupo de los gitanos, con un carro tirado por burros, que con sus chascarrillos intercambiaron entretenidos diálogos con los espectadores presentes en el rito carnavalesco. Los cuatro guapos y el personaje del Lino, un actor con libertad de movimientos en todo el ceremonial carnavalesco, cerraron la comitiva festiva.
Los once personajes que componen este rito celebrado en Riofrío de Aliste son el diablo grande, el chiquito, el gitano, la filandorra, el molacillo, el ciego de atrás, el del tamboril, el del Cerrón, la Madama, el Galán y el del Lino.
Cada 1 de enero, los componentes de esta tradición pre-teatral muy arraigada en esta localidad alistana visten sus originales y estrafalarios trajes para pedir el aguinaldo a cada una de las familias y desearles el Año Nuevo como cada ciclo carnavalesco.
'Los Carochos' tienen una segunda versión infantil, conocida como 'El Antruejo', que tiene lugar en carnavales. Ese es el “semillero” para que durante tantos años se haya mantenido la ceremonia pagana en un sitio tan alejado de las grandes vías de comunicación y muy próximo a la frontera portuguesa.





La mayor concentración de dólmenes de Europa, Gorafe

La Península Ibérica, como suponemos que también otros muchos lugares de nuestro planeta, no deja de deparar agradables sorpresas como la que hoy traigo. Supongo que, más allá de los habitantes de Gorafe y de la comarca de Guadix a la que pertenece esta localidad, serán muchos los aficionados a la Prehistoria que sepan que en este municipio se encuentra la mayor concentración de dólmenes de Europa: unos 240 en 10 necrópolis del Neolítico. No me encontraba yo entre ellos hasta que hace muy poco, a través de la geógrafa Ana Olivera Poll, supe de su existencia. El pueblo se encuentra en la conocida como depresión de Guadix-Baza, en un paisaje bastante abrupto que ha ido formando, a modo de cañón, el río Gor, creando numerosas cárcavas y barrancos. Como anécdota diremos que, como no podía ser de otra forma, en el propio escudo de esta población, además de en su bandera, aparecen representados dos dólmenes.

Dólmenes de Gorafe - Autor: Torriblanco

*Fuente: dolmentierraviva.blogspot.com

Para acceder a la villa, el viajero debe bajar desde el altiplano bordeando toda la montaña hasta desembocar en el fondo del cañón. Una vez en la localidad, la naturaleza envuelve al visitante a través de grandes murallas de piedra y el paraje habla por sí solo. Alejado de las prisas y el estrés de las grandes urbes parece que las primeras civilizaciones decidieron dejar aquí su legado, más de 200 dólmenes que hacen que el tiempo se detenga para iniciar un viaje imaginario hacia el pasado.

Aunque los primeros hallazgos prehistóricos hallados se asignan al Paleolítico Medio, hace 6.000 años el valle de Gorafe estuvo ocupado por tribus caracterizadas por sus enterramientos en sepulturas colectivas, construidas con grandes bloques de piedra: los dólmenes. Gorafe es hoy un pueblo donde se encuentra la mayor concentración de dólmenes de toda Europa, mas de 200 diseminados en las diez necrópolis que rodean al pueblo.


Plano de los dólmenes de Gorafe - dolmentierraviva.blogspot.com


sábado, 25 de enero de 2014

La Peña Rastraera, Villar del Pedroso

Esta semana estuvimos en Navalmoralejo para hablar de una piedra con una ritualidad aún en uso en San Antón, la conocida como Peña Fariza. Hoy nos acercamos a otra población, muy cercana a esta última, donde también existe una tradición celebrada por el pueblo alrededor de otra piedra: la Peña Rastraera de Villar del Pedroso, población de la comarca de La Jara, en su parte cacereña. La ritualidad es similar a la de la Peña Fariza de Navalmoralejo, así la gente se desliza por la roca sobre ramas de retama, pero mientras la otra se celebra, como se ha dicho, en San Antón, la de Peña Rastraera se da el día de Reyes, en un contexto temporal o de calendario más o menos similar, con pocos días de diferencia y a caballo entre las festividades del solsticio y las de mitad de estación invernal, aunque en el caso de Villar del Pedroso encuadradas, en mayor medida, dentro de las festividades solsticiales. Volvemos a destacar la característica de que todas -o casi todas- estas fiestas giran en torno a la fertilidad e invitan o celebran el que poco a poco el invierno vaya dejando paso a la primavera, con todo su poder vital.

ciudad-dormida.blogspot.com


*Fuente: ciudad-dormida.blogspot.com

Esta extensa masa de rocas de granito, conocida como batolito, que se extiende desde Peraleda de San Román, al oeste, hasta Villar del Pedroso, al este, cuenta con lugares curiosos donde las piedras tienen para la población local un protagonismo interesante que debería considerarse como valor cultural del Geoparque Villuercas, Ibores, Jara. Entre ellas, cabría destacar la Peña Rastraera, de Villar del Pedroso, una roca singular situada en el berrocal conocido con el nombre de Cabezaeza. Como es tradición, desde antiguo y cada seis de enero, la gente del pueblo se reúne en La Peña para pasar todo el día de Reyes arrastrándose por el tobogán de la roca montados sobre una especie de trineo confeccionado con retamas. Según cuentan, poco después de la guerra civil algún desaprensivo dinamitó la roca -supuestamente los dueños de la finca-. A pesar de ello, los molestos huecos producidos por la explosión no consiguieron acabar con la tradición que sigue hasta nuestros días.


miércoles, 22 de enero de 2014

El Antruejo, Villanueva de Valrojo-Ferreras de Arriba

Ya estuvimos en El Antruejo de Llamas de la Ribera y hoy le toca el turno al de Villanueva de Valrojo, población del municipio de Ferreras de Arriba, en La Carballeda, comarca cuyo nombre, como se puede comprobar, le viene de la abundancia de carbayus, como se les llama en esta zona de influencia asturleonesa a los robles. Ésta es la forma que toma el Carnaval en este pueblo, repitiéndose en otros tantos del noroeste peninsular. Este carnaval de Villanueva de Valrojo constituye la gran fiesta por excelencia del pueblo, por delante de las propias fiestas patronales, y reúne una serie de elementos simbólicos, como los cencerros, en gran número, que anuncian la llegada del carnaval; las tenazas, conocidas como escaleras, con las que pellizca a las personas que observan los Carnavales desde los balcones, sobre todo a las mozas; la "lavativa", agua o a veces tinta que lanzan con una especie de jeringuilla; los "monos", monos de trabajo llenos de hierba o paja, con la dificultad que eso implica a la hora de la movilidad de las personas que llevan estos disfraces; la petición de chorizo para una cena comunitaria -la cena de chorizos- y, por último, el Diablo, un personaje que nunca falta en este festejo y que seguramente representa al invierno que queda atrás, como periodo de oscuridad, para dejar paso a la floreciente primavera.
Antaño hacía acto de aparición la llamada a concejo, ya tristemente desaparecida. Pero dejemos que el antropólogo y periodista zamorano Francisco Rodríguez Pascual nos cuente.

Carlos González Ximénez

*Fuente: Francisco Rodríguez Pascual - rodriguezpascual.wordpress.com

Según los propios habitantes de Villanueva, para ellos “el martes es un día festivo, quizás la mayor fiesta del año, en el que el vino y la gaita hacen olvidar muchas de las rencillas que pudiera haber”. Su celebración ha tenido diferente contenido a lo largo de los siglos, que todavía puede variar con el correr del tiempo. Seguimos al opúsculo tantas veces citado en la descripción de los actos especiales del Martes de Carnestolendas.
Hasta hace pocos años, por la mañana de dicho día se tocaba a Concejo y se iba a arreglar caminos vecinales hasta las doce o la una aproximadamente. Por la tarde se volvía a reunir a todo el pueblo y se hacían con brevedad otros actos de común interés: subastar los robles de propiedad colectiva, arrendar los pastos comunales, como la era, etc. Estas formalidades no solían llevar mucho tiempo, pues la mayor parte de él había que dedicarla a “correr el carnaval”.
Tradicionalmente se ha celebrado esta comensalidad del pueblo entero en la Plaza del Palacio, corriendo la invitación a cargo de la Junta Administrativa. Hasta épocas cercanas se ha convidado solamente a pan y vino, que regalaban el alcalde y unos almacenes. Después se añadió escabeche, aceitunas, galletas… Todos deben participar en la misma comida y en la misma bebida. Durante el convite y al son de la gaita, se iniciaba el baile popular, en el que era frecuente que los matrimonios cambiasen de pareja. Se continuaba el baile en la Casa del Concejo hasta el anochecer en que el cura tocaba al rosario. Como dijimos antes, uno de los números más esperados del baile del Salón era la aparición del Diablo en el mismo, con el terror de los presentes, sobre todo de las mozas. 
Se sucedían -las mascaradas- ininterrumpidamente a lo largo del día, interceptando con frecuencia los actos que acabamos de mencionar. Como dijimos al hablar del Domingo Gordo, las mascaradas son reducibles a tres formas: corridas, escenificaciones y carrozas.


 
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