jueves, 30 de diciembre de 2010

Posible santuario équido del Cerro de los Infantes, Pinos Puente

Hoy nuestro protagonista es otro cerro, el Cerro de los Infantes, sobre el cual dicen que el Pinos Puente íbero, la antigua Ilurco, estuvo situada, en concreto en la cuesta de Velillos. Aunque nuestra temática de hoy verse sobre el supuesto carácter sacro de este cerro dentro del mundo íbero, como curiosidad diremos que la denominación que ha recibido, según cuentan, le viene por dos infantes de Castilla, tutores del rey Alfonso XI, que allí murieron luchando contra los musulmanes oriundos de aquel lugar por aquel entonces. Para terminar con las curiosidades toponímicas, el nombre de la actual población de Pinos Puente le viene por el nombre de un puente conocido como Puente de Pinos que aparece citado en distintos escritos, entre ellos las Crónicas del propio Alfonso XI que ya hemos citado.
En los tiempos que nos ocupan, tanto Ilurco como Iliberis -actual Granada- eran las poblaciones más importantes, en esta zona de la vega del río Genil, de la antigua Bastetania. Pero adentrándonos en el tema central de esta entrada, debido a una serie de exvotos que representan las figuras de caballos se ha llegado a especular que posiblemente en la antigua Ilurco hubiera un santuario dedicado a este animal o una factoría de producción de exvotos sacros de este tipo.
















Pinos Puente con el Cerro de los Infantes al fondo

Pinos-Puente se halla situado en las cercanías del Cerro de los Infantes, solar de la antigua Ilurco (Granada). Allí se encontraron también hace unos años abundantes placas de piedra caliza con relieves, grabados y esculturas de bulto redondo de caballos. ...Los exvotos de Pinos Puente se tallaron en su mayor parte con técnicas muy parecidas a las de Luque, en bajorrelieve y con los caballos en actitud de marcha hacia uno u otro lado, siendo característicos los cuellos de jirafa y las colas largas, delgadas y rectas o ligeramente ondulantes. ...Sobre el caballo en época ibérica, se han dicho ya muchas cosas tratando de penetrar en su significado profundo, o, más bien, en sus diversos significados, pues es preciso distinguir el que tiene en relación con el mundo de los vivos, con el de los muertos, y examinado en sí mismo. ...Considerado por último el caballo en sí mismo, desligado tanto de su valor social como de su papel heroificador, se ha tratado de ver en él ya a una divinidad o numen protector activo, destinado especialmente al cuidado de los caballos, ya en un papel pasivo, utilizado como símbolo, como exvoto o como simple ofrenda, aunque su sacrificio era muy raro, pues entrañaba una gran pérdida para su propietario y la comunidad. Habría que ponerlos en todo caso en función de su propia protección y la del jinete. La bebida de la sangre de los caballos, de la que expresamente hablan las fuentes, tendría un carácter mágico, y presupone, dice Blázquez, la creencia de que estos animales son sagrados, y sus cualidades pasarían a los que la bebieran.
("El caballo en la antigua Iberia", Fernando Quesada Sanz y Mar Zamora Merchán.)

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Cerro de la Tortuga, Málaga

A las afueras de Málaga, en el barrio de Teatinos, se encuentra el conocido como cerro de la Tortuga o cerro Coronado. Sobre él existe un yacimiento arqueológico que ha hecho interpretar a este lugar como "una montaña sagrada que integraría un templo-necrópolis". Entre los objetos encontrados destacan exvotos, páteras, cerámicas áticas, íberas y fenicias, además de un pebetero en forma de cabeza femenina entre otros, todo ello en un contexto de edificaciones. Además hay que destacar la existencia de interesantes insculturas o grabados antropomorfos, zoomorfos o de distintos motivos geométricos. De todos modos, no existe aún la certeza absoluta para declarar que este complejo fue un templo de la antigua ciudad de fundación púnica, pero parece ser que esa es la hipótesis que más fuerza tiene hasta el momento.
Sobre lo que no cabe duda, es que un incendio fue el que acabo con este conjunto de edificaciones.
















El cerro Coronado o de la Tortuga se localiza a 3 km. de Málaga y aparece bordeado en su vertiente Oeste por el arroyo Teatinos y, por el Este, por el arroyo del Cuarto.En su cima se ha documentado la existencia de varios edificios, una cueva y tres fosas y, en sus proximidades, un promontorio con varias insculturas, al parecer de motivos geométricos, antropomorfos y zoomorfos asociados a inscripciones en carecteres fenicios, púnicos e ibéricos, lo que han llevado a interpretar el conjunto como una montaña sagrada que integraría un templo-necrópolis.Las construcciones documentadas en la cima del cerro ofrecen muros con zócalos de piedra, alzados de tapial revestidos con estuco y pavimentos de placas de caliza, siendo más difícil discernir su planta sin más datos que las figuras publicadas por su excavador.
(Los materiales encontrados)...indicarían un uso que iría desde finales del siglo VI a.C. hasta fines del siglo I a.C., momento en que las estructuras fueron parcial o totalmente arrasadas por un incendio. En efecto, la interpretación de este conjunto resulta problemática pudiendo constituir, tal vez, un posible santuario portuario que integraría varias dependencias al aire libre y/o techadas, como talleres y almacenes a los que alude su excavador, Muñoz Gambero. En todo caso, esta interpretación debe tomarse con suma cautela, en tanto no se conozcan nuevos datos que permitan aseverar la funcionalidad del conjunto.

("Religio ibérica: santuarios, ritos y divinidades", Teresa Moneo)

martes, 28 de diciembre de 2010

Airães -freguesia del dios Airón-, Felgueiras

En el municipio -concelho en portugués- de Felgueiras, dentro del Distrito de Oporto, encontramos una huella toponímica más del dios Airón. En este caso no estamos haciendo referencia a un pozo, a una fuente o a un manantial sino a la población de Airães. Al modo de ciudades como Lugo, que dicen tomó su nombre del dios Lug, podríamos estar ante una localidad que tomó el suyo del dios Airón, según se puede deducir de algunos listados de topónimos e hidrónimos que los relacionan con este antiguo dios.
















Iglesia románica de Airães

Como pasa con muchos de estos supuestos, no dejan de ser meras hipótesis con mayor o menor fundamento, a pesar de lo cual es importante partir de alguna línea de investigación y la similitud en la raíz del término podría guardar alguna relación. Quede ahí constancia de ello.

lunes, 27 de diciembre de 2010

El Monte San Trocado, Cenlle-Pungín-San Amaro

Hoy visitamos este monte sacralizado desde tiempos muy lejanos y que hoy día lo sigue siendo a través de una ermita consagrada a San Torcuato y una romería proveniente desde las tres poblaciones sobre las que se eleva. En este monte se encuentran, además, los restos de un castro, cazoletas y un altar rupestre. Como curiosidad etnográfica, nos hacemos eco de una nueva leyenda con una "mora" como protagonista en la que se dice que en este castro hay una mora que sale en forma de cobra llevando una flor en la boca; para desencantarla hay que retirar con los labios la flor que lleva en la boca.

















*Fuente: Paloma Balbín Chamorro, Kechu Torres Martínez y Pedro R. Moya Maleno

Al noroeste de la provincia de Orense, a 550 m.s.n.m. y en la divisoria de los términos municipales de San Amaro, Cenlley Puxín, hallamos enclavado sobre el cerro de San Torcuato una ermita tutelada por tal Varón Apostólico. La capilla controla tanto la confluencia del río Barbantiño con el río Miño como el acceso al interior de Galicia y está delimitado, al menos, por 4 cazoletas horadadas y un pequeño altar rupestre. Los materiales arqueológicos documentados pertenecen al Bronce Final y a los inicios de la Edad del Hierro, si bien este tipo de petroglifos se constatan en yacimientos cercanos desde el siglo IV a. C. hasta el cambio de Era.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

¿Cernunnos en Numancia?

Hace unos años, en 2001, el Caldero de Gundestrup fue una de las piezas estrella de la exposición "Celtas y Vettones" celebrada en Ávila. Una de las escenas más conocidas de dicha pieza, que fue cedida por el Museo Nacional de Dinamarca, es la que representa al dios Cernunnos con un torque en la mano derecha -además de llevar uno puesto en el cuello- y una serpiente en la mano izquierda. Esta divinidad pancéltica, identificada con la abundancia y la fertilidad, se pensó que pudiera ser la representada en un conocido fragmento de cerámica numantina. Así lo creyeron estudiosos tan reputados como José María Blázquez, aunque últimas interpretaciones -como la que hoy traemos-, niegan dicha hipótesis. Sea cierto o no, con la excusa de dicho enigma histórico, al menos dejamos constancia de este importante dios del panteón céltico y de aquella ciudad arévaca que pasó a formar parte de la Historia Universal como símbolo de heroica resistencia.

















La Comisión Ejecutiva responsable de las excavaciones de Numancia describía en 1912 la imagen pintada sobre una cerámica numantina como "una figura estilizada, con aspecto de ídolo, de frente, con vestidura blanca, los brazos levantados y corona con astas de venado". Tiendo en cuenta esta descripción, y sobre la base de los paralelismos formales existentes entre la imagen numantina y un grabado de Valcamónica (Italia), J.M. Blázquez interpretó esa figura como una representación de Cernunnos en la que el dios aparece de pie, con cuernas de ciervo, los brazos en alto como si se tratara de un orante y una túnica talar. Esta identificación, que ha sido aceptada mayoritariamente por la historiografía, no es compartida por F. Romero Carnicero quien, siguiendo a A. Fernández Avilés, ha propuesto una nueva lectura iconográfica sobre la base de una reorientación del fragmento cerámico acorde con la dirección de las líneas de torno, lo que modifica sensiblemente la posición de la figura. Para Romero, la imagen pintada sería la de una fiera representada en perspectiva cenital, en la que el animal se ha dibujado visto desde arriba, con las patas extendidas a cada lado enseñando sus garras, y con una cabeza redondeada con orejas puntiagudas y dirigidas hacia atrás, dos ojos y hocico mostrando las fauces....Dada la orientación originaria de la figura y la existencia de abundantes paralelos, considero, como ya sugirieran otros, que habría que desestimar definitivamente su interpretación como una imagen del dios Cernunnos, ya que se trata de una fiera, quizá un lobo, representada en perspectiva cenital.
("La iconografía divina en Celtiberia: una revisión crítica", Silvia Alfayé Villa)























Numancia

martes, 21 de diciembre de 2010

El Solsticio de Invierno en la Cova del Parpalló

Hoy, para los que el hemisferio norte habitamos, El Sol llega a su punto más bajo, en el trópico más lejano, el de Capricornio, para volver a remontar de nuevo -si él así lo estima oportuno- su rumbo hacia el trópico más cercano, el de Cáncer, aunque para eso quedan aún seis meses exactos. Por medio discurrirá aún el invierno, que justo ahora comienza, pero ese "nuevo Sol", el "Sol invictus" que decían los romanos, ya anuncia de nuevo la regeneración de la vida a través de la primavera, así que los festejos de estos días no eran otra cosa que el agradecimiento al viejo Sol, que vencía a las tinieblas, para dar paso a uno nuevo que nacía y que traería de nuevo el esplendor a los campos.
Vaya desde aquí nuestro humilde homenaje a esta gran festividad que hunde sus raíces casi en los propios orígenes del ser humano y que, aunque muchas de las manifestaciones actuales nos puedan alejar de su verdadero significado, ahí está latente aún si se tiene la mínima voluntad suficiente como para descubrirlo.
En nuestra veneración al Solsticio de Invierno repetimos visita a la Cova del Parpalló donde un estudio de arqueoastronomía demostró que El Sol, el día del solsticio de invierno llega a iluminar, por unos instantes, lo más profundo de esta antigua cueva-santuario.
Como siempre, ante los estudios de arqueoastronomía, nos hacemos eco de la precesión de los equinoccios, pues ya se sabe, que debido a este fenómeno, cambia nuestra perspectiva con respecto al resto de los astros tras el transcurso de milenios. Suponemos que los estudiosos que hoy traemos han tenido en cuenta este detalle. Aprovechemos, de todos modos, la circunstancia para acercarnos a una cueva y a un paraje tan sugerentes.

















LA CUEVA DEL PARPALLÓ ¿ASTRONOMÍA EN EL PALEOLÍTICO?: La Cueva del Parpalló, cerca de Gandía (Valencia), es uno de los yacimientos más emblemáticos y singulares de la prehistoria peninsular pues en ella se encontraron más de 5.000 placas de piedra con representaciones de animales y cuerpos geométricos. Se la ha identificado como una cueva-santuario que comenzó a usarse hace 21.000 años. Junto con arqueólogos de la Universidad de Valencia, se realizó un estudio arqueoastronómico del yacimiento, encontrando que al amanecer del solsticio de invierno y unos pocos días antes y después de éste, el sol iluminaba la zona más interna de la cueva por unos instantes. Hasta la fecha, esta es la indicación más temprana de una posible relación astronómica en la orientación de un yacimiento arqueológico
(Esteban y Aura Tortosa 2001).

lunes, 20 de diciembre de 2010

El dios Cabuniaegino del Monte Cildá, Olleros de Pisuerga-Aguilar de Campoo

Sobre esta montaña algunos autores, entre los que se encontraba Adolf Schulten, situaban la antigua ciudad cántabra de Vellica. Sea o no cierto, este promontorio ha sido ocupado en época cántabra, romana y visigoda por ser un lugar privilegiado sobre el que se domina una gran llanura por la que discurre el Pisuerga en busca del Duero. En este yacimiento se halló una importante tésera cántabra de hospitalidad.
El yacimiento, como ocurre con tantos otros, está prácticamente por excavar en su totalidad, pero aparte de hallazgos como la tésera mencionada, hoy queremos dejar constancia de un dios local, del que no se conocía -ni se conoce- ningún ejemplo más. Este dios, que apareció en un ara junto a la muralla del castro del Monte Cildá, responde al nombre de Cabuniaegino, cuyo oferente pertenecía a la "gens" de los "Polecenses", que al autor que hoy traemos relaciona hipotéticamente con el municipio actual de Polientes.
Como curiosidad histórica, diremos, que de haber estado Vellica en el Monte Cildá, sobre el llano que hay a los pies de este monte se libró una gran batalla (año 25 o 26 a. C.) que terminó con la toma de la ciudad, por parte del ejército romano, al mando del primer emperador, Octavio Augusto.
















Cabuniaegino (Olleros de Pisuerga, Palencia). El altar fue descubierto en la muralla de "Monte Cildá", en las cercanías del río Pisuerga durante las excavaciones del año 1891 y se dedicó a esta divinidad por la salud de un individuo perteneciente a la comunidad de los Polecenses. Este etnónimo o topónimo podría relacionarse con el nombre actual del pueblo de Polientes, cercano a "Monte Cildá".
("Los dioses de la Hispania céltica", Juan Carlos Olivares Pedreño)
 
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