jueves, 13 de octubre de 2016

El Ecce-Homo y la Cueva de Gigantones, Alcalá de Henares

En los alrededores de la antigua Complutum, siguiendo el curso del río Henares, existe una atractiva ruta de cerros entre los que se encuentra el Cerro del Ecce-Homo -836 msnm-, un monte que según Gonzalo Gómez, autor del libro "Alcalá Mágica y Heterodoxa" era un lugar sagrado en la antigüedad; conjunto que se hallaba formado por una ruta de siete ermitas, con la inicial de la Ermita del Val, junto a la orilla del propio río Henares, y una cueva, la de Gigantones, que según se dice formaría igualmente parte de dicho conjunto sacro, como la propia cima del Ecce-Homo. Todo esto lo hemos oído en un podcast de una intervención radiofónica de dicho autor de hace un lustro y nos ha parecido interesante de traer al blog, aunque no hemos leído el libro, con lo que no conocemos en qué datos se basa para extraer dichas conclusiones. Habrá que tratar de conseguir dicho libro, además de hacer el recorrido. Eso sí, hemos de decir, que ya el pasado año estuvimos, en este blog, junto a este cerro-testigo para dar cuenta de un altar romano consagrado a Marte que se halló en las ruinas de Alcalá la Vieja, lo que podría servir como una prueba más de la sacralidad de este monte.

Ecce-Homo - Foto: quetiempo.es

Fuente: Intervención de Gonzalo Gómez, autor del libro "Alcalá Mágica y Heterodoxa", en el programa radiofónico Hoy por hoy Henares el 28 de octubre de 2011.

El Ecce-Homo sin duda, con la Cueva de Gigantones, era un lugar de cultos muy antiguos, desde tiempos prerromanos.
[...] Vamos a remontarnos al culto primitivo de la Madre Naturaleza, de la Mater, al lugar que nos está señalando la Ermita del Val, lugar mágico que forma el río Henares, que está olvidado pero que forma parte del conjunto sacro del lugar; el ascenso de las siete ermitas, atravesando la Cueva de Gigantones, que es como volver al útero de la Madre Naturaleza, y ascender hasta la cima, que es donde están las últimas tres ermitas, que eso sería el final del ascenso. Es un renacer espiritual, que se ha utilizado en todas las religiones, representando el volver a nacer otra vez a la vida, cuando la persona ya ha modificado su trascendencia. El volver a la cueva, la cueva representa el útero de la Madre Naturaleza, como se ha dicho, donde al salir de nuevo a la luz, salimos regenerados.  


Cueva de La Pasiega, Puente Viesgo

De entre las muchas especulaciones existentes alrededor de las pinturas rupestres del Paleolítico, una de las posturas más arraigadas o a la que más valor se la da, es la de interpretar estos enclaves como antiguos santuarios de la Prehistoria. Así parecen atestiguarlo multitud de ejemplos en los que las pinturas se sitúan en espacios de difícil acceso y lejanos a los habitacionales, lo que parece otorgarles una singularidad como espacio no común o retirado del cotidiano, seguramente cercanos a lo místico y religioso. Así ocurre por ejemplo con la Cueva de la Pasiega, en el municipio cántabro de Puente Viesgo, municipio en el que existen otras muestras muy conocidas como las de la Cueva de El Castillo -cuyo monte del mismo nombre se encuentra representado en el escudo de la localidad-, que ya trajimos a este blog en los orígenes del mismo.
Existen en La Pasiega más de 700 figuras o representaciones: 97 ciervos, 80 équidos, 32 cápridos, 31 bóvidos -17 bisontes y 14 uros-, dos renos, un rebeco, un animal carnívoro, un megalocero o alce irlandés, un ave y un pez, además de lo que parece un mamut y 40 cuadrúpedos sin identificar claramente. Como se puede comprobar, el ciervo es el animal más predominante por lo que se cree pudo tener un muy importante simbolismo para las comunidades que lo representaron. También existen representaciones ideomorfas.

Caballo y ciervo en la Cueva de La Pasiega - Foto: adevaherranz.es

Fuente: Leroi-Gourhan:

Animales y signos responden, en consecuencia, a las mismas fórmulas fundamentales, lógicamente binarias y aún acusadas por el hecho de que los animales de la misma especie aparecen, frecuentemente, en parejas, macho-hembra, pero el dispositivo es tan complejo que no dejaría suponer una explicación únicamente fundada en el simbolismo de la fecundidad; elemento inicial es la presencia de dos especies A-B (caballo-bóvido); confrontadas a dos categorías de signos, masculinos y femeninos, uno estará tentado de atribuir al caballo y al bisonte el mismo valor simbólico o, al menos, una bivalencia del mismo orden que el de los símbolos de las dos categorías.


martes, 27 de septiembre de 2016

Los ídolos femeninos de Almizaraque, Cuevas del Almanzora

En Cuevas del Almanzora, población a la que nos acercamos en 2014, en concreto al yacimiento de Almizaraque, donde visitamos un tholos o megalito allí existente, se hallaron dos importantes representaciones antropomorfas femeninas realizadas en alabastro que hoy traemos al blog que han sido calificadas como ídolos o recreaciones de tinte mágico, votivo o cumpliendo la función de amuleto. Dentro del periodo calcolítico, al que pertenecen, no son muy abundantes estas representaciones femeninas, por lo que ostentan una gran singularidad. Las dos figuras femeninas tienen un triángulo invertido con los que se pretende resaltar el sexo femenino, encontrándonos, posiblemente, ante una representación de la fecundidad como idea.

Foto: Museo Arqueológico Nacional - ceres.mcu.es

Fuente: ceres.mcu.es

La tradición arqueológica viene llamando "ídolos" a un heterogéneo conjunto de figuras realizadas sobre diversas materias, generalmente sin un contexto claro y sin dataciones precisas. Estas representaciones simbólicas del Neolítico y Calcolítico peninsular sólo en algunos casos tienen algún referente antropomorfo, siendo la figuración humana como tal, minoritaria. A este tipo corresponden 2 piezas de características muy similares. En sus primeros estudios, su descubridor Luis Siret, sólo hace mención de una estatuilla (actualmente expuesta en las salas de Prehistoria del Museo Arqueológico Nacional), pero posteriormente en su obra "La Dama del Arce", ya se refiere a este segundo ídolo: ".he encontrado en una estación eneolítica (.) dos estatuillas femeninas de alabastro, caracterizadas por el triángulo punteado." Las representaciones calcolíticas con referencia al sexo (senos o triángulo púbico), aunque escasas muestran un variado repertorio según el soporte utilizado. Podemos ver el pubis representado sobre falanges, placas de esquisto o cerámica, pero incluso puede verse en útiles. La sexualidad femenina durante la Prehistoria es un tema del que tenemos muy pocas referencias, de ahí el valor de estas estatuillas que nos permiten acercarnos al mundo de las creencias de las primeras sociedades productoras. 
[...]La evolución de las representaciones antropomorfas a lo largo del Calcolítico hacia un progresivo realismo se interpreta en el marco de un cambio social en el que el individuo irá ganando protagonismo frente a la colectividad. El deseo por destacar los caracteres sexuales nos permite inferir la importancia del sexo, probablemente ligado en el imaginario de estas sociedades a su valor como generador de vida. 


Foto: Museo Arqueológico Nacional - ceres.mcu.es



lunes, 26 de septiembre de 2016

La sacralidad de las abejas en Galicia

Hoy retomamos el blog para realizar una brevísima ficha en la que dejar constancia de un animal totémico más; nos referimos a un insecto tan importante como es la abeja. La sacralización de este animal se dio en muy distintas culturas desde la Antigüedad, como en la antigua Grecia, donde se la vinculaba a Zeus y a la fecundidad, o como en la India, donde formaba parte del yo superior y del fuego. En la Penísula Ibérica, actualmente, existen muestras en distintos lugares, pero nos acercamos a uno en concreto, muy visitado en Iberia Mágica, como es Galicia.
Hace escasas fechas pasamos unos días en una tierra a la que algunos y algunas han llamado la "Galicia gala", que no es otra que la mítica Bretaña, la antigua Armórica. Allí pudimos grabar a esta "abeja bretona", perteneciente a la familia de la abeja negra europea -apis mellifera mellifera-, con lo que, aunque no estemos en Galicia, ni tampoco en la Península Ibérica, que es el marco geográfico al que se ciñe este blog, sí encontramos una clara vinculación entre estas dos "galicias": la ibérica y la gala, dos finisterres del continente europeo. Los cruceros bretones nos hacían confundirnos por momentos y creer que estábamos encontrándonos con los famosos cruceiros gallegos. La magia de estas tierras celtas es así.

 

Fuente: Gárgoris y Habidis - Fernando Sánchez Dragó

 Los gallegos creen que a la luz de la luna pueden verse las almas bajando de los montes con apariencia de enjambre. También moscardearon himenópteros en los viajes de Borondón. Y hay otros colmeneos de Galicia: un refrán (quien mata a una abeja tendrá siete años de dolor) y una danza (la del abellón: los comparsas, cogidos de la mano, giran alrededor de un féretro emitiendo una especie de zumbido. Muere en el año quien deja de runflar antes de que termine el baile).

sábado, 3 de septiembre de 2016

Las Tetas de Viana, Trillo-Viana de Mondéjar

Tras haber podido disfrutar de algunos fragmentos anteriormente, por fin estoy leyendo, en su totalidad, Viaje a la Alcarria de Camilo José Cela. Sin entrar a analizar este libro de viaje, me ha llamado la atención que incluyó en su ruta dos "muelas" o montañas gemelas, como son Las Tetas de Viana, también conocidas como Peñas de Braña. Estos dos cerros testigo tienen un alto contenido simbólico para los habitantes de los pueblos que rodean esta montaña, incluso para el resto de la comarca alcarreña, como se puede apreciar en la propia obra, lo que me ha llevado a querer dedicarle un hueco en esta humilde web. No es mucha la información, por no decir muy poca, que he encontrado sobre posibles huella sacras en Las Tetas de Viana, más allá de una vaga referencia a que fue habitada en la Edad del Bronce, en la del Hierro por los celtíberos, además de en época romana y árabe, pero su llamativa estampa seguro tuvo sus significados trascendentes o espirituales para las distintas comunidades humanas que han ido habitando estos valles durante milenios.

Foto: verpueblos.com

Así, por ejemplo, cuenta la tradición que en las noches de plenilunio se reunían los "brujos" de La Alcarria en Las Tetas de Viana, constituyendo un tipo de leyenda que nos puede poner sobre la pista de que en estos lugares podrían haberse producido distintos cultos o rituales. Rastreando la etimología del topónimo Viana, hemos encontrado la portuguesa a este topónimo que en Portugal también se da -ahí tenemos la conocida población de Viana do Castelo-, según la cual se dice que Viana sería un término "pre-celta" que significaría monte, lo cual casaría con nuestra Viana. Otras etimologías que hemos encontrado tratan de averiguar el origen del nombre de la población navarra de Viana, siendo una de ellas similar a la explicación portuguesa precedente, así se dice que hay distintas Vienas, Vianas o Veanas distribuidas por Europa que procederían de la palabra indoeuropea beann, que significaría monte, colina o pico; así en gaélico, tanto irlandés como escocés, beann significa pico o cima; en protogaélico, más próximo al celta original, se escribe benna. Otra explicación es la que da Gonzalo Navaza Blanco, encontrando este autor su origen en la expresión "Bi amnium", que significaría dos ríos y entre dos ríos se encuentra esta montaña, uno emblemático e importantísimo en el contexto geográfico ibérico, como el río Tajo, y otro muy humilde, el cual se referencia en unos sitios como río y en otros como arroyo, como es el río de la Solana. Por último diremos que Las Tetas de Viana se encuentran entre los municipios de Trillo y Viana de Mondéjar, tomando esta última población el nombre de la montaña o, al contrario, dando nombre a la misma, aunque apostamos por lo primero. Queda pendiente nuestra visita, que esperamos podamos realizar pronto.

viernes, 2 de septiembre de 2016

Los anillos concéntricos de Marroquíes Bajos, Jaén

En la periferia septentrional de la ciudad de Jaén se sitúa el yacimiento arqueológico de Marroquíes Bajos, un antiquísimo poblamiento que va del Neolítico, pasando por el Calcolítico, además de los periodos íbero, romano y musulmán, siendo sus restos calcolíticos los más interesantes y los que nos han traído a realizar esta ficha, pues son, además, los más evidentes dentro de la parte que se ha salvado del yacimiento. Este asentamiento de la Edad del Cobre se dio desde principios del III milenio hasta mediados del II milenio a. C., siendo lo que se ha calificado como una macro-aldea, sin llegar a poseer entidad urbana.

Foto: blogs.ideal.es

Pero lo verdaderamente llamativo es la organización del espacio poblacional en una serie de anillos concéntricos delimitados por fosos de agua excavados, flanqueados en su interior por empalizadas y muros de adobe o piedra. El agua de los fosos procedía de los manantiales del Cerro de Santa Catalina, donde se sitúa el castillo de Jaén. Como es de imaginar, esos anillos concéntricos han traído la sana costumbre de especular con su posible conexión atlante; no, evidentemente, en cuanto al contexto histórico, pues la mítica Atlántida, en caso de haber existido, lo habría hecho unos cuantos milenios antes que este poblamiento, sino por la similitud en cuanto a la construcción de la antigua Atlántida, que tan bien describió Platón, y lo en Marroquíes Bajos se ha hallado. Podrían ser, ¿por qué no?, construcciones a imagen y semejanza, en menor escala, que se mantuvieron a lo largo de siglos y milenios, de esa mítica población que se pierde en la noche de los tiempos, de ahí que afirme lo de la sana costumbre de comparar, pues la ortodoxia no abre una serie de puertas a la especulación que podrían ser muy interesantes, sin con esto tratar, por supuesto, de dar por cierta ninguna hipótesis hasta que no fuera verificada, pero no se puede cerrar ninguna puerta si ésta no se abre previamente.

Recreación a cargo de Narciso Zafra - Foto: dolmentierraviva.blogspot.com


jueves, 1 de septiembre de 2016

Recinto circular calcolítico, Carmona

Iniciamos el mes de septiembre con una noticia del mes de agosto muy interesante, pero alrededor de la cual falta aún bastante información que esperamos que vaya trascendiendo con el estudio continuado del yacimiento arqueológico, pues éste fue descubierto muy recientemente, en agosto de 2015. Estamos hablando de un recinto circular en Carmona muy curioso del Calcolítico, asociado a la cultura del vaso campaniforme, que en cierto modo y salvando, evidentemente, las distancias nos recuerda a una representación en pequeña escala de la forma que pudo tener la enigmática Atlántida de la que se lleva hablando y especulando durante más de dos mil años. Es hasta ahora el yacimiento calcolítico de mayor tamaño conocido en la Península Ibérica, según se dice, y se cree pudo ser utilizado para celebrar rituales religiosos, pues se han hallado ladrillos de arcilla en su interior con huellas dejadas por el fuego, posiblemente en algún tipo de ritual.

Recreación por ordenador del recinto - Foto: nationalgeographic.com

También se han hallado restos óseos, joyería y fragmentos cerámicos en el yacimiento, estimándose que pudo ser utilizado en un corto periodo de tiempo, siendo una estructura nada común en la Península, pues sólo encuentra paralelos en algunas construcciones al norte de los Alpes. Entre los objetos hallados, que se han mencionado, destacan algunos exóticos como colmillos de elefantes que procederían de África y de Oriente Medio, además de cuentas de ámbar del norte de Europa, lo que demuestra las redes o contactos comerciales existentes en dichos periodos prehistóricos de esta zona peninsular con lejanos y tan distintos lugares. Habrá que estar atento a próximos hallazgos y conclusiones extraídas sobre este enigmático recinto circular.

Lugar en el que se hallaron ladrillos con huellas de fuego - Foto: nationalgeographic.com 

 
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