lunes, 22 de diciembre de 2014

La Cueva del Moro, Almendralejo

Este 2014, al que le queda poco para acabar, lo iniciamos con una entrada dedicada al Dolmen de Huerta Montero y su conexión con el Solsticio invernal, pues el Sol, en estas fechas, penetra hasta la propia cámara funeraria. Hoy volvemos al mismo municipio donde se encuentra este dolmen o tholos, Almendralejo, capital comarcal de Tierra de Barros, lugar donde se está repitiendo, de nuevo, este fenómeno solar, para hablar de otro enclave digno de mención: la Cueva del Moro. Hemos conocido este lugar gracias a la investigadora Israel J. Espino, autora del magnífico blog Extremadura Secreta, quien visitó esta piedra ayer mismo y de quien tomamos prestada su foto.
Se trata de una roca, conocida popularmente como piedra resbaladiza, sobre la cual se han venido celebrando, como en tantas otras de este tipo, rituales de fertilidad. En su interior, destacan un buen número de cazoletas del Calcolítico.

Foto: Israel J. Espino
*Fuente: José Ángel Calero

Otro hecho existente en esta época en Almendralejo, está en el entorno de la Cueva del Moro. Que son piedras pulimentadas entre las que destaca la popularmente conocida como: "piedra resbaladiza". Esta piedra aparece con frecuencia asociadada siempre a cuevas o abrigos con arte rupestre del Calcolíto.
Curiosidad: Se especula que el fin de esta piedra era un rito de fertilidad, en el que colocaban a la mujer encima de la piedra para comprobar que era fértil. No olvidemos ese dicho tan coloquial de "pasar por la piedra" a tu pareja. Aunque suene vulgar, quizás esté aquí el origen de dicha expresión.


sábado, 20 de diciembre de 2014

Necrópolis de Pena Faladora, Ortigueira-Mañón

Los cinco túmulos que componen la Necrópolis de Pena Faladora, en el prehistórico Camiño dos Arrieiros, en la comarca gallega de Ortegal, tenían como hito a un gran menhir que, a día de hoy, se encuentra derribado en el suelo. Camiño dos Arrieiros, según autores como Federico Maciñeira, en 1947, y Otero Vilariño,  más recientemente, era un antiguo camino prehistórico, del Neolítico, que iba zigzagueando entre diferentes necrópolis tumulares de las sierras de Faladora y Coriscada. La Necrópolis de Pena Faladora, era una de ellas. Esta necrópolis se encuentra entre los municipios de Ortigueira y Mañón.

Túmulo en la necrópolis de Pena Faladora - Onnega, celtiberia.net

*Fuente: Onnega, celtiberia.net

Los cinco túmulos que la componen estaban precedidos por el sur por un menhir de 3.88 m de longitud que podría haber servido como hito del camino visible desde el Cristo da Faladora. El monolito fue descrito por Barros Sivelo como menhir de demarcación, ya que por esta dorsal corre también el límite parroquial Ortigueira-Mañón.
[...] Uno de los más pequeños túmulos, es con bastante seguridad el que fue registrado en 1927 por unos vecinos de Grañas do Sor que informaron a don Federico de que en su interior aparecieron “unas lositas cuadradas de unos 20 centímetros de largo, con algunos agujeros cónicos practicados en su campo”. Por lo que parece el informante describe el hallazgo de unos ídolos-placa de pizarra que desafortunadamente no se conservan y que serían un caso excepcional en el megalitismo gallego. El túmulo es el único con una bonita coraza de losetas de pizarra y ocupa, además, el centro de la necrópolis.

Menhir de Pena Faladora derribado - Onnega, celtiberia.net

El caso corintio de la Ría de Huelva, Huelva

Hace muy poco visitamos y hablamos del casco celtíbero de La Fuentona, en Muriel de la Fuente;  hoy, usando la misma obra como fuente, a la que recurrimos aquel día, dedicada al propio casco de La Fuentona, traemos unas líneas en las que el propio autor, Raimon Graells i Fabregat, nos menciona un casco corintio, datado en el siglo VI a. C., hallado en la ría de Huelva en 1930 y que parece haber sido arrojado con la misma finalidad, la ritualidad de dicho acto, depositándolo bajo sus aguas. Este hecho lo atestigua, además, el hallazgo en la misma zona de más objetos del mismo contexto, hasta 400 piezas de bronce, entre las que destacan espadas, puñales, flechas, fíbulas, botones, broches de cinturón, agujas, anillas, remaches, pasadores, cilindros macizos y más restos de casco. Todo ello ha llevado a creer que podrían estar ahí por algún naufragio acaecido, aunque el que el casco corintio apareció roto de forma aparentemente deliberada, lo que ha hecho que creer, por otra parte, que nos encontremos en un punto que fue utilizado como depósito cultual de objetos de este tipo. El origen del casco y demás piezas nos demuestran un ejemplo más del paso de griegos por estas tierras, que, junto a los fenicios, venían buscando esas riquezas mineras en unas tierras míticas para ellos a través del enigmático pueblo de Tartessos.
Recordar que, también la ría de Huelva, apareció una estatuilla que unos identifican con el dios cananeo Reshef y otros con el fenicio Melqart, de la que ya hablamos por aquí.

Foto de Antonio García y Bellido en 1948.


*Fuente: El casco celtibérico de Muriel de la Fuente (Soria) y los hallazgos de cascos en las aguas en la península ibérica -  Raimon Graells i Fabregat

El casco corintio de la Ría de Huelva fue hallado en 1930 al realizar labores de dragado en el puerto de Huelva, algo mas al sur de la zona donde se descubrió el depósito del Bronce Final. Apareció roto en su parte trasera y algo deformado, lo que se ha relacionado con su inutilización ritual antes de ser arrojado al agua como una ofrenda "a una divinidad acuática" o dentro de "ritos de llegada" o "de paso", siendo difícil relacionarlo con posibles prácticas funerarias. Corresponde al tipo B2 de Pflug, caracterizado por presentar escotaduras laterales, pero con "forma ajustada" (prägnante Form), lo que permite fecharlo en el segundo cuarto del siglo VI a.C., aunque otros autores han propuesto una cronología de la segunda mitad de esa centuria.

Lugar del hallazgo en la Ría de Huelva - lahuelvacateta.wordpress.com

lunes, 15 de diciembre de 2014

Los altares rupestres de Las Cuatro Hermanas, Malpartida de Cáceres

Volvemos a un municipio que hemos visitado en más de una ocasión en este blog. Me refiero a Malpartida de Cáceres, en la comarca extremeña de Tajo-Salor. Este municipio es conocido sobre todo por un espacio natural tan singular como Los Barruecos y dos exvotos dedicados a la diosa Ataecina que allí aparecieron, de los que hoy día se pueden contemplar dos esculturas que los reproducen al cruzar el pueblo, y de los que también hablamos en Iberia Mágica. Nuestra visita de hoy es para dejar constancia de cuatro grandes rocas, prácticamente unidas, conocidas como Las Cuatro Hermanas, que se pueden contemplar antes de entrar al pueblo, según se viene de Cáceres. La naturaleza, como altares rupestres de estas piedras, fue anunciada por Martín Almagro Gorbea a la comunidad científica y al conocimiento público general, más allá de Malpartida de Cáceres, a través un trabajo titulado "El megalitismo en Extremadura", que realizó junto a Javier Jiménez Ávila. Las Cuatro Hermanas constan de la tipología típica en este tipo de rocas donde nuestros antepasados practicaban su ritualidad: escaleras, cazoletas (una natural, según Martín Almagro Gorbea) y un largo canalillo de desagüe hacia el Occidente. No he encontrado ninguna referencia de leyenda detrás del nombre con el que los lugareños conocen a estas cuatro rocas, pero a buen seguro que la hay.

hoymalpartidadecaceres.es

*Fuente: Martín Almagro Gorbea

Es una peña situada en un conjunto de peñascos graníticos que afloran a la entrada de Malpartida, junto a la carretera de Cáceres. Ofrece dos series de entalladuras en su cara Norte para subir al alto, las más reciente con 12 entalles. En su parte alta hay una cazoleta natural con un largo canalillo de desagüe hacia el Occidente que desciende hasta el suelo.


sábado, 13 de diciembre de 2014

La Ermita de la Virgen del Almuerzo, San Roque, la Sierra del Almuerzo y el dios Lug, Narros

Ya mencionamos aquí la identificación que se hace de San Lorenzo con el dios pancéltico Lug. Hoy traemos otra en relación a este dios celta, el cual dio nombre incluso a poblaciones como Lugones, en Asturias, Lyon, en Francia, o la mismísima ciudad gallega de Lugo, además de a una tribu astur, como son los luggones. Pues bien, también se dice que San Roque podría ser, igualmente, la cristianización de Lug -también transcrito y pronunciado como Lugh o Lugus-, con lo que se ha dicho que el perro que siempre acompaña al santo occitano, podría ser el famoso perro de Lug. Según se cuenta, Lug es oscuro, como el pelaje de un lobo, semejante al perro, por lo que toma esta forma cuando camina por la Tierra, y la del cuervo, también negro, cuando es el cielo el que recorre. Sea o no cierto lo que hemos oído contar, basándose en otros autores, a Javier González Cabezuelo, en Esperanto Radio, resulta muy interesante y, a mi modo de ver, no debería entenderse como descabellada esta asociación, cuando sabemos que detrás del santoral católico sobreviven muchas antiguas divinidades.
Todo esto, Javier González Cabezuelo, lo cuenta en relación a su episodio sobre la Sierra del Almuerzo, en la comarca soriana de Campo de Gómara, una antigua sierra con claros vestigios de haber sido sagrada desde tiempos inmemoriales. En ella se encuentra el antiguo altar rupestre, conocido como la Mesa de los Siete Infantes, donde se dice que almorzaron, antes de ser apresados, los Sietes Infantes de Lara , y de cuyo almuerzo o comida tomó el nombre esta sierra. Por tanto, estamos en un lugar donde las leyendas y los lugares de culto se vienen sucediendo desde la Prehistoria y la Edad Media. Allí se encuentra la Ermita de la Virgen del Almuerzo de Narros, también consagrada a San Roque, desde donde el santo del perro, el posible antiguo Lug, observa el territorio que fue la antigua Celtiberia.

La Sierra del Almuerzo - Foto: eu.wikiloc.com

*Fuente: Javier González Cabezuelo, Esperanto Radio

Desde lo alto, se puede vislumbrar, allá abajo, el Santuario de Nuestra Señora del Almuerzo, como un recoleto cenobio, aislado en la llanura. Hay junto a él, una ermita consagrada a San Roque; curioso santo éste, pues tiene a su nombre consagrado mayor número de iglesias y altares que cualquier otro en esta provincia. Se cita, que el día 16 de agosto, el de su onomástica, son infinidad de pueblos los que le reverencian. Supera, sin duda, en popularidad a otros santos célebres en Soria. San Roque es el patrón de los apestados, nada más lógico que su culto a unas tierras que en el pasado sufrieron epidemias crueles de peste, que llegaron a devastar pueblos enteros. También, por otra parte, sabemos que los apestados, los leprosos, simbolizaban a "los otros", los herejes, los judíos, los patanes, los cátaros, los maragatos, los agotes. Sería así, según esto, que San Roque era el patrón de los heterodoxos, el clandestino valedor de los perseguidos por el poder. Pero debemos fijarnos en su presencia; escogamos, para no ir más lejos, una imagen, la que nos presenta la pequeña ermita cercana a Nuestra Señora del Almuerzo, veremos que le acompaña un perro. Ese perro, al que los dioses cuidan en las leyendas irlandesas, ese perro, sabio que diría el santo, el perro de Lug. Pero es que, además, el santo lleva en su rodilla izquierda descubierta, harapienta, en la ropa, nos está diciendo que es un iniciado. Por si alguien pensara que este hecho es casual, el mismo santo sostiene el borde del ropaje levantado. 



viernes, 12 de diciembre de 2014

El Altar rupestre de La Molineta, Trujillo

En una zona en la que abundan los altares rupestres, encontramos otro ejemplo más muy cerca de la antigua e histórica población de Trujillo. El altar en cuestión es conocido como el Altar rupestre de La Molineta y tiene una estructura bastante similar a otros muchos altares de esta tipología, con una escalera que sube a la parte alta de la roca, donde se encuentra amesetada, además de piletas y canalillos bastantes desgastados por la erosión. El cronista oficial de Trujilo, José Antonio Ramos Rubio, especula con la posibilidad de que esta roca fuera objeto de culto durante el Calcolítico y la Edad del Bronce, más o menos correspondiendo con el periodo megalítico, pero nada dice de su posible uso durante la Edad del Hierro, cuando los vettones eran los oriundos de estas tierras. Si comparamos este altar, peor conservado, con el del castro vettón de Ulaca, comprobamos el gran parecido, por lo que es muy posible que en tiempos de este antiguo pueblo celta, igualmente, fuera un lugar de celebración de distintos rituales, principalmente sacrificios. Además la proximidad de la antigua Turgalium, una de las ciudades vettonas que los romanos se encontraron al llegar a estas tierras, también parece indicarlo.
En nuestra próxima visita a esta bella población, trataremos de localizar in situ este altar rupestre. Muy cerca, si sirve como pista, hay una atalaya árabe.

El Altar de La Molineta y Trujillo al fondo - laopiniondetrujillo.com

*Fuente: José Antonio Ramos Rubio, Cronista Oficial de Trujillo - laopiniondetrujillo.com

Se ubica nuestro altar en una elevación similar en altura a la que ocupa el solar de la vieja Turgalium, al otro lado del pequeño valle por donde discurre el camino natural sobre el que se construyó la vía romana Ab Emeritam Caesaragustam. Son dos montes gemelos que han flanqueado esta importante vía de comunicación, testigos del lento transitar de pueblos que a lo largo de la Historia han hollado su senda. La peña se localiza en la ladera, a pocos metros de la cima, como una especie de balconada que preside las impresionantes vistas que desde esta atalaya muestra la ciudad. Es un paraje de gran belleza que se yergue majestuoso sobre la meseta trujillano-cacereña, salpicada aquí y allá de grandes bolos de granito que mezclados con el encinar dibuja el típico paisaje de la zona. Coordenadas: 39º 27' 18” N, 43" 5º 51' 31” O.
[...] Las escaleras daban acceso la parte superior, que tiene forma amesetada y presenta un suave desnivel hacia el norte. Arriba se aprecian dos concavidades comunicadas entre sí, una de ellas prácticamente desaparecida por la disolución del granito provocada por el agua de lluvia, que ha excavado canalillos que vierten al pie del altar. La erosión ha hecho su trabajo, arrasando la superficie del altar y dificultando enormemente la identificación de sus elementos.
A pocos metros de nuestra peña, y en un plano superior en el paisaje, se yergue otro gran bolo de granito, de caprichosa forma, que parece imitar una esfinge. 


laopiniondetrujillo.com

Túmulo de las Vegas del Samburiel, El Boalo

Continuamos con enclaves fotografiados por José Latova, cuya exposición visitamos hace menos de un mes en el Museo Arqueológico Regional de Alcalá de Henares. Hace poco más de 10 años fue descubierto el Túmulo de las Vegas del Samburiel, en el municipio serrano madrileño de El Boalo, en la comarca conocida como Cuenca del Guadarrama. En la provincia madrileña no son muchos los dólmenes, megalitos y túmulos que se conocen. A buen seguro, muchos de ellos han desparecido en décadas pasadas ante la presión urbanizadora llevada a cabo desde los años cincuenta del siglo pasado. Aun así, hay algunos que todavía no han sido catalogados, ni estudiados, y de los que se viene hablando desde hace tiempo, por amantes de la historia y la arqueología, en distintas páginas web y blogs, por ejemplo, en relación a megalitos existentes en municipios como El Escorial o Galapagar. Eso sí, a este túmulo se le compara con el desaparecido Dolmen de Entretérminos, por la gran cercanía entre ambos.

Foto: José Latova

*Fuente: boalo.blogspot.com

Los indicios de la presencia de seres humanos en el entorno de El Boalo se remontan a los tiempos de transición entre el Neolítico y la Edad del Bronce, hace tres o cuatro mil años. Dicha etapa se denomina Calcolítico. Recientemente se ha descubierto un túmulo en las vegas del río Samburiel, que viene a arrojar nueva luz a las investigaciones sobre enterramientos tumulares en la Comunidad de Madrid. Además, junto al Túmulo de las Vegas de Samburiel también se ha descubierto un área de poblado asociado al túmulo de enterramiento.
El hallazgo ha sido posible gracias a la intensa labor de prospección que viene realizando el arqueólogo Jesús Jiménez Guijarro en aquellas zonas susceptibles de contener registros arqueológicos neolíticos, dentro del proyecto de investigación sobre megalitismo y poblamiento neolítico en la Comunidad de Madrid. El enterramiento de la vega del río Samburiel se ha relacionado con otros restos funerarios encontrados en noroeste de Madrid, como el dolmen de Entretérminos (situado entre Alpedrete y Collado Mediano), referencia megalítica casi olvidada.



 
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