jueves, 13 de diciembre de 2012

La Pátera de Perotito, Santisteban del Puerto

Nos acercamos a la población que fue la Ilucia íbera, Santisteban del Puerto, para hablar de una conocida pátera que tanto nos recuerda a la hallada recientemente -en 2009- en Titulcia. Estamos hablando de la Pátera de Perotito, que toma su nombre de la finca donde fue hallada. Se trata, como casi todas las páteras, de un plato de poco fondo usada para la libación en ceremonias y ritos religiosos. Ésta sería una explicación genérica de su funcionalidad, pero hemos encontrado una fuente que la otorga, más concretamente, una función funeraria que se derivaría de la rica iconografía que presenta. En cuanto a su autoría, se considera que fue una pieza de producción local, pues una inscripción en alfabeto íbero, junto a una de las figuras, se ha interpretado como una especie de firma del artista.

Luis García, wikipedia

*Fuente: guadalinfo.es

Fechada a fines del siglo II antes de Cristo, se trata de una pátera de plata repujada con un medallón central con la representación de una cabeza humana cubierta por una cabeza de lobo que le devora y rodeada de serpientes. En algún momento se pensó que se trataba de un Hércules joven cubierto por una piel de león y seguramente esta iconografía itálica fue el modelo que el artista iberizó. Alrededor de esta figura existe una orla circular con nueve escenas de caza de Eros en metopas separadas por pilares. Una segunda orla envuelve la anterior y proyecta las nueve zonas ahora con representaciones de centauros y centauresas que bailan y danzan. Remata la pátera una orla de espiras grabadas y doradas. Es un buen ejemplo de la tradición orfebre ibérica y está seguramente firmada por la existencia de una gráfico en alfabeto íbero bajo las patas de una centauresa y su función debió de ser funeraria. Lo confirma la cabeza de lobo que envuelve al difunto como lo hace con la caja funeraria de Villagordo. Erotes y centauros son símbolos dionisíacos que por su carácter ctonico se vinculan a la muerte. En el centro de la pátera se muestra el hecho violento de la muerte, las escenas de érotes el tránsito y las de centauros festivos, con una escena de libación de una centauresa, el paisaje paradisíaco del jardín del ultratumba.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Dolmen de El Montecillo, Villabuena de Álava

Nos acercamos de nuevo a La Rioja Alavesa para dejar constancia de el Dolmen de El Montecillo, en Villabuena de Álava, en una comarca muy abundante en este tipo de megalitos. Toma el nombre del alto en el que se encuentra, en una zona donde abundan los viñedos que podrían incluso haber cubierto el propio túmulo con anterioridad a ser descubierto.

noticiasdealava.com

*Fuente: Pablo José Pérez, noticiasdealava.com

Se supone que es un sepulcro de corredor cuya cámara se configura en base a 6 ortostatos -losas verticales- que delimitan un espacio poligonal de dimensiones aproximadas 2,50 x 2,30 metros al interior. Conserva también dos losas del corredor, éstas de menor altura, que permiten conocer su anchura, unos 2,5 metros.
Alrededor de éste se dispone el túmulo de tierra y grandes piedras que en origen cubrirían toda la estructura funeraria. Se encuentra en un alto que le da su nombre, rodeado de viñas, cultivo que hasta no hace tanto también debió practicarse en las tierras donde se emplaza el monumento, según el informe técnico.

La Mamarracha o escultura del grifo, Higuera la Real

Gracias a la información aportada por un amigo hemos conocido la existencia de la escultura protagonista de hoy, la representación en mármol de un grifo conocido en Higuera la Real como La Mamarracha. Estas criaturas mitológicas parecen tener su origen en la antigua Mesopotamia, extendiéndose después por Egipto, Grecia o Roma. La Mamarracha o Grifo de Higuera la Real es de época romana y está fechada entre el siglo I y II d. C. Ésta se encuentra situada frente a la fachada principal de la iglesia, de origen templario, de Nuestra Señora del Loreto, sobre un ara de granito en el que aparece la fecha de 1909, año en que seguramente fue situada en este lugar tras su hallazgo. La localización exacta de donde fue encontrada se desconoce, barajándose varias hipótesis como la que dice que fue hallada en un campo circundante a la población, o al remover el pavimento de alguna calle o, incluso, hay quien, como Eugenio Hermoso, dice que puede venir de la antigua Nertóbriga de la Beturia, no la bela. La escultura consta de dos figuras, el grifo "con cuerpo y cabeza de felino, alas, cresta dorsal y mamas" y una figura humana sentada en dirección opuesta al animal.
Para finalizar, diremos que hace casi tres años ya visitamos en este blog Higuera la Real para acercarnos al castro de Castrejón de Capote y hablar de un santuario allí existente.

Miguel A. Cartagena

*Fuente: Teresa Chapa Brunet, higuerareal.org

En el grifo de Higuera la Real podría verse al dominador de pueblos, sin embargo, no creo que esta sea la interpretación correcta, teniendo en cuenta la actitud de la " víctima" y la tradición ibérica en el uso de este animal. La persona representada no se encuentra atacada por este ser fantástico, sino que se acoge a él con fuerza buscando su defensa. En el ámbito prerromano esta actitud ya era conocida, y los animales propios del mundo de ultratumba defendían al difunto en su viaje al más allá e impedían la profanación de su sepultura. El tema del viaje a lomos de estos monstruos es recogido en una escultura hallada en Elche, donde dos figuras humanas son transportadas por una esfinge.
Por todo esto, esta escultura debió coronar el enterramiento de un personaje importante, una mujer a juzgar por la figura en él representada. La difunta ha entrado ya en el mundo de los muertos, y está protegida por uno de los seres que en él habitan. Esta fiera la acoge y la defiende de los peligros, representados en el mundo de los vivos por los profanadores de tumbas. Aunque el traslado al más allá es normalmente labor de las esfinges o las sirenas, los grifos ejercen el mismo papel protector en las cajas funerarias ibéricas, y no resulta extraño su empleo en este monumento. En cuanto a su cronología, ya hemos visto cómo determinados rasgos- materia prima, presencia de barba y mamas, etc.- la sitúan dentro de la plástica peninsular, en un momento ya plenamente romano. Por la tipología del grifo y el peinado de la figura femenina, puede encuadrarse en un momento dentro del siglo I o como muy tarde a comienzos del siglo II d. C., si bien la erosión superficial impide situarla en un momento más concreto.

martes, 11 de diciembre de 2012

Santuario en el Peñón de Selambina, Salobreña

Hoy nos acercamos a la que dicen fue la antigua Selambina de los autores clásicos, aquella ciudad a la que algunos autores atribuyen origen púnico, dentro del que fue territorio bastetano. El conocido como Peñón de Salobreña, que hemos denominado, permitiéndonos la licencia, como Peñón de Selambina en homenaje a la antigua ciudad el I milenio a. C., además de haber sido lugar habitado en muy distintos periodos desde tiempos prehistóricos, albergó la existencia de un templo entre los siglos II y I a. C. Es posible, según se cuenta, que este santuario pudiera ser lugar de culto de la diosa Tanit. El origen púnico de la ciudad se ha tratado de justificar emparentando el topónimo Selambina con la diosa Salambó, cuyo nombre podría significar imagen de Baal, aunque, tal y como se explica en la fuente que hoy traemos, esta hipótesis es bastante aventurada. El edificio fue, por la fecha atribuida al mismo, construido en tiempos de dominación romana, pero es posible que ya fuera lugar de culto con anterioridad, en época púnica, por los objetos hallados en dicho enclave.
Como curiosidad geográfica hay que decir que el Peñón de Salobreña tuvo carácter insular durante la existencia del templo o santuario protagonista de hoy.

Gabriel Romero, granadanatural.com

*Fuente: La religión púnica en Iberia: lugares de culto, Eduardo Ferrer Albelda

Hay vestigios de una ocupación anterior -a la época tardopúnica y romana-, de época arcaica, ánforas y cerámicas grises, revueltos con materiales de épocas posteriores por la construcción de un edificio de culto de planta rectangular en el siglo II a.C, momento álgido del santuario hasta mediados del siglo I a.C. En este contexto cronológico las ofrendas depositadas se dividen en dos grandes grupos: pebeteros y terracotas figuradas, representaciones de la divinidad o de su culto institucionalizado, y las cerámicas, muchas de ellas clasificables dentro de la cerámica campaniense A y B, e imitaciones púnicas de éstas. Otras ofrendas estaban contenidas en ungüentarios, vasos caliciformes,kalathoi, lucernas y ánforas de tipología itálica, púnico-ebusitana y centromediterráneas , así como cerámica de "tipo Kuass". Del período que nos interesa hay suficientes restos como para suponer la función del promontorio como lugar de culto: cerámica ática de los siglos V y IV a.C., cerámica pintada y de cocina de fabricación local, etc.
Los excavadores proponen la dedicación de la isla santuario a una divinidad femenina de advocación marinera, quizás Tanit, que helenizada o latinizada aparecía como Phosphoros o como
luno. En este sentido, se ha identificado unánimemente Salobreña con la Selambina o Salambina de Plinio, Mela y Ptolomeo; y también se ha intentado justificar la punicidad de dicha ciudad a partir del análisis toponímico, haciendo evolucionar Selambina de la diosa Salambó, un teóforo que derivaría de Salam ba'al (imagen de Baal). No obstante, la etimología fenicio-púnica de este topónimo es juzgada por Sola Solé como "extremadamente discutible".

viernes, 7 de diciembre de 2012

La Estela de Solana, Solana de Cabañas-Cabañas del Castillo

Hoy queremos dejar constancia en este blog de otra de las conocidas como Estelas de Guerrero o del Suroeste, un conjunto de estelas funerarias características del suroeste ibérico en la Edad de Bronce. Hablamos de la Estela de Solana, la cual fue fue descubierta por ese personaje tan interesante llamado Mario Roso de Luna en Solana de Cabañas, una pedanía de Cabañas del Castillo, sendas poblaciones de la comarca de Las Villuercas, la zona más rica de Extremadura en pinturas rupestres. Estas estelas se encuadran principalmente en el Bronce Final, aunque se encuentran también testimonios en el Período Orientalizante. En concreto, la Estela de Solana, se ha fechado entre el año 1000 y el 800 a. C., recogiendo el grabado esquemático de un guerrero yacente con sus armas, escena muy común en este tipo de estelas, de ahí su denominación. Las hemos calificado como estelas funerarias, pero existe otra interpretación de las mismas que nos dice que pudieran haberse utilizado como hito o elemento señalizador.

lusipedia.blogspot.com

*Fuente: tartessos.info

Lápida sepulcral dedicada a un guerrero de la Edad del Bronce. En ella podemos ver grabada una figura humana esquemática y estilizada, yacente con su armamento, su carro, su escudo,el casco y un espejo, materiales suntuarios de influencia atlántica. Encontrada por Mario Roso de Luna, en Solana de Cabañas, en un lugar próximo a un paso obligado entre las cuencas del Tajo y del Guadiana. La zonificación que se ha llevado a cabo con las Estelas de Guerrero, o del Sur Oeste, responde a las distintas concentraciones de estos monumentos en amplias áreas geográficas bien definidas:

Existe una Zona I, quizá la más personalizada, que se concentra en torno a la Sierra de Gata y cuya característica principal y única es la presencia en exclusiva de losas con representaciones básicas: escudo, espada y lanza.

La denominada Zona II, en torno a la Sierra de Montánchez y Las Villuercas, es cuando hacen acto de presencia los primeros objetos foráneos, tanto de procedencia atlántica como mediterránea: las fíbulas, espejos y peines se dibujan sobre el escudo pero bajo el extremo decorativo que suele establecer la lanza, el casco en el extremo superior como corresponde a su ubicación natural y, por último, el carro siempre en el extremo inferior, siendo la de Solana de Cabañas la más representativa de esta zona.

jueves, 6 de diciembre de 2012

El Monte Arno, Mendaro-Mutriku

Hoy nos acercamos a una montaña de las consideradas sagradas para los pueblos antiguos peninsulares, situada a caballo entre las actuales provincias de Guipúzcoa y Vizcaya -en concreto en la primera-, o lo que es lo mismo, entre tierra de antiguos várdulos y caristios. Estamos hablando del Monte Arno, cuyo nombre, según algunos autores, puede encontrar su origen en un teónimo celta, al igual que el río Deba que pasa junto a él. No sólo la hipótesis sobre su nombre sagrado nos ha hecho traerle aquí, sino la existencia de una serie de estelas, cuyo origen no nos aclaran del todo las fuentes manejadas, además de la existencia de algún antiguo enterramiento y la existencia de bastantes leyendas, de entre las cuales destacan algunas de gentiles, esos conocidos personajes de la mitología vasca. El texto que traemos como fuente nos habla de las mencionadas estelas y nos muestra una curiosa hipótesis sobre la utilización de las mismas, en una especie de advertencia a peregrinos y caminantes de que no se adentraran en sus cercanías, quién sabe si como consecuencia de la demonización de cultos antiguos de los que tenían constancia a través de las huellas del pasado allí existentes. Ahí dejo caer esa última hipótesis, o más bien simple opinión personal.

Macizo de Arno, bertan.gipuzkoakultura.net

*Fuente: Las Estelas del Macizo de Arno, Javi Castro

En mi opinión y eso sólo una hipótesis de trabajo, la concentración de estelas en este área marca un territorio interior y otro exterior, delimitando unas zonas de paso con otra acotada o indicando que aquellos que penetraran en ella podían estar desprotegidos o a merced de los peligros de fieras, asaltantes u otras amenazas indecisas, como posibles extravíos, todo ello originado antes de la construcción de los actuales pocos caseríos de la zona, que se instalarían después de la transformación de algunos seles pastoriles en caseríos a partir de medidados del siglo XV. Ello nos indicaría un área por la cual los caminantes o peregrinos no debieran entrar o pasar y así se mantendría el monte Arno como hasta ahora lo conocemos, prácticamente inexpugnable, con un cierto aura de misterio lo cual explicaría las leyendas y mitología de la zona y ello contrasta con la cercana zona del comunal de Arranogibel, situado enfrente y al otro lado del río Deba, en terrenos de Mendaro, de amplia utilización histórica y temporal por los habitantes de la zona.

lunes, 3 de diciembre de 2012

El carro votivo de Costa Figueira, Vilela-Paredes de Douro

En tierra de antiguos galaicos se halló esta pieza de mitad del I milenio a. C. Es muy poca la información que hemos encontrado sobre la misma, aunque en cualquiera de estas fuentes existe unanimidad a la hora de calificarla como objeto ritual. Destaca la representación de dos bueyes a cada extremo conducidos por dos boyeros también en cada extremo, además de cuatro guerreros, cuatro mujeres oferentes y dos sacerdotes alrededor de la víctima de un sacrificio, que se interpreta como la figura de una oveja.

aoencontrodopassado.blogs.sapo.pt

*Fuente: tecnoloxia.com

El carro votivo de bronce de Costa Figueira (freguesía de Vilela, Paredes de Douro) datado a mediados del I milenio a.C. representa dos yuntas de bueyes con yugo y dos ejes: uno en la parte delantera y otro en la trasera. Posiblemente guarde más relación con un ritual fundacional o demarcatorio que con una escena de labranza.




 
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