lunes, 9 de diciembre de 2024

Visita al Crómlech de Totanés

 Hoy nos acercamos a la rica comarca, en patrimonio histórico y natural, de los Montes de Toledo, para repetir visita a un conjunto megalítico, como es el Crómlech de Totanés, el cual ya visitamos, en este espacio virtual, en 2018; y hablamos de nuevo de él, pues en esta ocasión lo hemos visitado in situ, el pasado 6 de diciembre y no a la distancia, como en aquella ocasión, pudiendo dejar constancia de algunas impresiones personales que da la visita, aunque sean las de un lego en la materia. Hemos transcrito, a continuación, el texto del cartel explicativo existente en este enclave, el cual no profundiza demasiado en el megalito, pero sí da una serie de datos interesantes sobre la posible utilización del mismo. Es lógico que tampoco profundice demasiado, pues falta un estudio en profundidad sobre el mismo, debido a su recientísima catalogación. Si bien ya se hablaba de su existencia desde unos pocos años antes, verdaderamente no se hizo el primer estudio científico hasta el año 2019, a cargo de la asociación arqueológica Cota 667, es decir, un año después de que lo trajéramos, por primera vez, a Iberia Mágica.

Trascendiendo a las explicaciones y datos de contenido histórico, he de decir que el lugar no resulta indiferente, no ya por la composición actual, encuadrado en una calvera, dentro de un pequeño pinar de repoblación reciente, sino por las sensaciones que se perciben en este solitario enclave, junto a una estrecha carretera, por la que apenas circulan vehículos. No sé si es la sugestión que, casi siempre se tiene, al visitar uno de estos enclaves, pero yo apostaría a que es algo más, que se percibe, pero que tiene difícil explicación. En estos lugares se sienten las energías de la Tierra y es por ello que se elegían unos lugares y no otros, más allá de que en éste, existen unas afloraciones rocosas de granito, la piedra característica de esta zona ya vettona, yéndonos a la posterior Edad del Hierro, en relación a la que nos ocupa, de las que seguramente se extrajeron gran parte de las rocas que componen este círculo lítico. De telón de fondo hacia el sur, se encuentra la hilera que compone el sistema montañoso de los Montes de Toledo y, hacia el norte, el horizonte lo preside el cerro-testigo y piramidal de Noez, que seguramente pudo tener un alto contenido simbólico para los constructores y moradores de este crómlech, además del cercano Monte o Sierra de Layos, que también tiene entrada en este blog.Por último, nos llamó la atención su ubicación en el vértice que compone la unión de dos pequeñas corrientes fluviales, como son el Arroyo de los Rasos y el Arroyo del Alcabozo, sobre el que desemboca el primero, en lo que sería una especie de "pequeña Mesopotamia". Igualmente, sobre el terreno pudimos observar la existencia de cerámica fragmentada, de aparente antigüedad, sobre la que no podemos aportar, por desconocimiento, ninguna precisa información.



Fotografías: Iberia Mágica - 06/12/2024


Texto: cartel explicativo a pie de yacimiento

Desde que era niño, D. Ildefonso Gutiérrez Villarreal, exalcalde de Totanés, había visto el círculo de piedras en la finca privada que cuidaba su familia sin poder explicar qué era. Cuando varios miembros del equipo Cota 667 estaban documentando el verraco de la plaza, Ildefonso se acercó y les presentó el asunto. 

Función del Crómlech: se teoriza sobre lugares de encuentro y reunión y sus usos astronómicos. Para los primeros agricultores esto último era de gran importancia y utilidad, además de implicar muy probablemente la celebración de ciertos actos o festividades.

Con todos los hallazgos que se obtuvieron en el periodo de excavación (agosto-septiembre de 2019), sabemos que el entorno del crómlech fue habitado durante un periodo de tiempo relativamente extenso.

El tiempo más antiguo detectado por ahora parece situarse a finales del Neolítico, hace unos 5000 años como nos datarían unas piezas de sílex encontradas en su interior.

Se ha confirmado que la estructura era antrópica, siguiendo un modo de construcción mediante el aprovechamiento de zonas de la roca madre y el transporte de piedras de los alrededores -del propio dique- para ser colocadas con piedras menores que eran utilizadas como calzos, dándole forma al anillo. Por otro lado, gracias a la aparición de un punto central, hace suponer que ahí iba situado un poste, bien fijo, bien colocado ahí en ocasiones especiales, que proyectaba su sombra sobre las rocas equinocciales y solsticiales.


Pico Noez visto desde la entrada al yacimiento


domingo, 30 de abril de 2023

Aras y lápidas romanas en la Basílica de Nuestra Señora del Prado, Talavera de la Reina

 En nuestra reciente visita a Talavera de la Reina -antigua Talabara de los vettones o Caesarobriga, de los romanos-, nos encontramos con la curiosa sorpresa de contemplar, en el muro oriental de la Basílica de Nuestra Señora del Prado, santuario ancestral del que hablamos en esta página en 2014, un interesante conjunto de aras y lápidas incrustadas en el mismo. Había lápidas medievales, como la que representa a dos toros, que constituyen el escudo de la ciudad, pero las que nos interesa traer, son las de época romana.

Basílica de Nuestra Señora del Prado - Fotografía: Iberia Mágica - 16/04/2023

Todas las lápidas están acompañadas de un cartel explicativo, que simplemente informan del lugar donde se encontraban, antes de ser trasladadas al muro donde se encuentran a día de hoy; todas, menos una que, además, dice que estaba consagrada a los "mares infernales", en lo que creemos puede ser un error, pues creemos que ha debido ser un error gráfico, pues quizás se quería hacer referencia a los "manes infernales" y no "mares". Así, incluso, en el diccionario de la RAE, podemos leer lo siguiente:

"manes: Dioses infernales o almas de los difuntos, considerados benévolos, a los que rendían culto los antiguos romanos."

También llama la atención otra ara, calificada igualmente como romana, pero que, por su tipología en la representación existente, se asemeja a una estela del Bronce Final ibérico.








 




lunes, 10 de abril de 2023

Piedra Luenga, Montilla

 El pasado año, contemplando una etapa de La Vuelta Ciclista a España por televisión, que finalizaba, si no recuerdo mal, en Montilla, me llamó la atención la aparición de una gran mole rocosa, con forma de muela, que emergía entre un mar de olivos y de viñas. Gracias al periodista Carlos de Andrés, que siempre tiene hueco para describir todo lo que de interés va a apareciendo en el recorrido, supe que se la conocía como Piedra Luenga. Tomé nota de ella, por si algún día la traía a este espacio y he aquí ese día. 

En cuanto a huellas del pasado, no he encontrado nada que la relacione con algún antiguo culto o constitución de espacio sacro, como es común con muchos de estos "islotes" rocosos, más allá de la existencia, en sus alrededores, de un antiguo poblado campaniforme y restos de una explotación minera, de época romana, en la propia roca. 

A pesar de esta carencia de sacralidad prehistórica, protohistórica o propiamente histórica de la misma, a día de hoy constituye todo un símbolo comarcal en la Campiña Sur de Córdoba, de ahí que haya considerado traerla a este blog. Considero que la identificación icónica, de una realidad orográfica como ésta, no deja de ser una herencia ancestral, propia de nuestra condición de humanos y, quién sabe, quizás una herencia directa, en el presente caso, del que aún no se ha encontrado la prueba determinante de su antigua sacralidad, si es que verdaderamente existió.

Fotografía: dipucordoba.es

Fuente: Ángel Robles - eldiadecordoba.es

Piedra Luenga forma parte del imaginario colectivo de la localidad de Montilla, un símbolo natural en el corazón de una campaña medioambientalmente devastada tras siglos de cultivos agresivos. Prueba de este carácter emblemático es que la roca da nombre a un grupo de montañismo e, incluso, a la gama de vinos ecológicos de Bodegas Robles, amparados por la Denominación de Origen (DO) Montilla-Moriles. “Este paraje ha sido y sigue siendo hoy el máximo exponente de paraje natural que existe en la Campiña Sur por la biodiversidad en su flora, por la variedad en su fauna, por su historia y por su fragilidad ambiental”, explica el gerente de las bodegas, Francisco Robles, quien destaca que el dibujo que aparece en las etiquetas de su apreciado vino es “un paraje existente y visitable”.

Fotografía: diariocordoba.com





domingo, 2 de abril de 2023

Cerro de San Cristóbal, Yepes

 Volvemos a aparecer por este humilde rincón, después de un tiempo sin morar en él, para acercarnos a un lugar de los que tanto nos gustan. Hablamos de un cerro testigo, en el cual hubo un antiguo poblamiento prerromano carpetano, del que apenas queda nada visible, a día de hoy, salvo algún pequeño tramo de muralla, siendo uno de los más extensos -unas tres hectáreas- de los existentes en la comarca de Mesa de Ocaña, en la que nos encontramos. La toponimia del Cerro de San Cristóbal, nos muestra un ejemplo más de cristianización de un antiguo poblamiento; lo más común, conocido y, quizás, de mayor trascendencia cualitativa, sean los casos de superposición de distintos cultos en un enclave, pero también hemos aprendido del no escaso número existente, como tipología, de lugares que fueron poblamientos, que se sepa no cumpliendo funciones de santuario en el pasado, que con posterioridad, a la llegada de la religión de la cruz, fueron cristianizados, con la construcción de algún oratorio, ermita o santuario, o con la consagración a algún santo, como es el caso que nos ocupa. San Cristóbal fue un mártir del siglo III, del que, como ocurre con otros tantos santos mártires primigenios, se le relaciona con antiguas divinidades o personajes mitológicos. San Cristóbal se dice pudo sustituir a Hércules o Heracles. Así lo dice, por ejemplo, Luis Rodríguez Bausa, en su obra "Toledo insólito":

"Nos toca ahora recordar que dentro de la catedral y en las iglesias de San Román y San Andrés tenemos pintado otro gigante, San Cristóbal, que es un heredero de una remota tradición que la iglesia [...] lo ha transformado en patrono de caminantes y peregrinos y abogado contra la peste, contra las nubes, rayos y tormentas, siendo en realidad la representación cristianizada del dios Hércules."


Fotografías: Iberia Mágica - 11/03/2023

En el presente caso, sí es cierto que el cerro se encuentra vigilante, sobre el antiguo camino que une Ocaña con Toledo, el cual transcurre por Yepes, término municipal en el que nos encontramos, cuyo núcleo urbano se encuentra a unos siete kilómetros del cerro, con lo que pareciera estar dando protección a los millares de caminantes que, durante siglos, contemplaran su silueta de cerro con cumbre amesetada. En el mismo se dice existe una ermita consagrada a nuestro santo de hoy, pero en nuestra visita del pasado 11 de marzo, únicamente pudimos ver una construcción, vallada, que más bien pareciera una casa de campo particular, que no un oratorio. A pesar de ello, las visita merece la pena, no sólo por hallarte en un lugar, solitario, sobre el que hace milenios nacieron, vivieron y murieron antepasados nuestros o por las vistas circundantes, pudiendo contemplarse Toledo hacia el poniente o los Montes de Toledo hacia el sur y suroeste, sino, sobre todo, por la visita a la histórica población de Yepes. La que dicen fue la antigua Hippona romana o Hepes, en la denominación mozárabe, más cercana a la actual, es conocida como Toledillo, por su patrimonio monumental e histórico, con bellas puertas de muralla; torres; una bonita plaza mayor; un majestuoso templo, con reliquia incluida; una judería, con la calle de la Sinagoga como pista para situarla; el palacio donde ser firmaron los esponsales de los Reyes Católicos; o la vivienda de la familia paterna de Juan de Yepes Álvarez, más conocido como San Juan de la Cruz.

Vista, hacia el sur. Paraje por el que transcurre, de este a oeste, el antiguo camino de Ocaña a Toledo

Suelo de la meseta superior, sobre la que se situó el antiguo poblamiento carpetano

Toledo, al fondo, iluminado al anochecer, desde Cerro de San Cristóbal de Yepes - 11/03/2023



sábado, 1 de mayo de 2021

Dolmen Alto de la Tejera, Carrascosa de la Sierra

 En el término municipal de Carrascosa de la Sierra, pero más cerca del casco urbano de Castilfrío de la Sierra, encontramos el Dolmen de Alto de la Tejera; en concreto, en tierras sorianas de la Comarca de Almarza. El dolmen, pese a no ser muy llamativo a la vista, ya que ha sufrido un gran expolio, durante siglos, para la reutilización de sus piedras, sí tiene un alto valor, no sólo para el territorio comarcal, sino en cuanto a la propia demarcación provincial o del Alto Duero, dado que es el único monumento de este tipo que se conoce en todo aquel territorio. Fue descubierto, para el estudio científico, en 1985 y se le estima una antigüedad de entre 4000 y 5000 años.

Fotografía: arkeologica.blogspot.com

Fuente: Cartel explicativo situado junto al dolmen

Los dólmenes eran monumentos funerarios colectivos destinados a los miembros de un grupo humano, que comenzaron a construirse en el occidente europeo en el IV milenio a. C., continuando su utilización sistemática hasta comienzos del II milenio a. C.

Actualmente se piensa que estos monumentos, además de un fin funerario, tenían un fin social, al ser el único punto fijo de referencia e identificación del grupo humano, sin asentamiento fijo, que lo realizaba, así como la realización o marca del dominio territorial que éste ejercía sobre la zona circundante.

Este dolmen presenta escasa altura, poco más de 1 m., con unas características de construcción y solución de problemas técnicos que tuvieron que supeditarse al tamaño de los bloques y características de resistencia y fragmentación que presenta la arenisca cementada de esta zona.

Consta de una cámara circular, destinada a los enterramientos, de unos 3,8 m. de diámetro, formada por seis grandes bloques de piedra dispuestos verticalmente (ortostatos), algunos con más de 2 m. de largo. La cubierta, ahora desaparecida, debió realizarse con grandes lajas de piedra, y a ella deben corresponder algunas halladas fuera de la cámara y otra caída en su interior.

A la cámara se accedía a través de un pasillo o corredor, a veces ligeramente entallado en el manto natural de unos 0,70 m. de ancho y 5,30 m. de largo, construido a diferencia de la cámara con piedras de proporciones reducidas. La entrada al corredor estaba tapada por una gran laja de 1,06 m. de alto y 0,72 de ancho, recortada semicircularmente en su parte superior. El monumento se rodeaba y cubría con un túmulo o amontonamiento circular de piedras y tierra de unos 18 m. de diámetro.



jueves, 5 de marzo de 2020

El Árbol de la Vida en el Santuario del Solapo del Águila, Villaseca-Sepúlveda

Nos acercamos al municipio segoviano de Sepúlveda, a la población de Villaseca, en cuyo territorio existe un antiguo santuario prehistórico con la representación de distintas figuras antropomorfas y esquemáticas que han sido interpretadas o identificadas con chamanes o sacerdotes del grupo humano al que pertenecían. Igualmente nos ha llamado la atención la existencia de, al menos, dos representaciones arbóreas, que serían una antigua muestra del ancestral culto al árbol; ambos elementos -las figuras chamánicas y los árboles- han sido enlazadas por el autor del texto que traemos a esta entrada, especulando con el mito del árbol de la vida o pilar del mundo que une la tierra con el cielo, tan extendido en representaciones de muy distintos lugares y periodos históricos.
No hemos encontrado ninguna fotografía de dichas figuras, con lo que aportamos unas ilustraciones existentes en un estudio, de la autora María Rosario Lucas Pellicer, sobre el Santuario del Solapo del Águila, que es el nombre de este abrigo rupestre.



Fuente: Algunos indicios de chamanismo en los grabados rupestres de Domingo García - Mario Sanz Elorza

Otra figura esencial de las religiones chamánicas, también reconocible en las representaciones de la Prehistoria, es el árbol, poste o pilar del mundo. La importancia de este símbolo, el árbol de la vida, no obstante, ha trascendido a muchas religiones. Figuras arboriformes se reconocen en el arte mueble y rupestre paleolítico, como los ejemplos presentes en las cuevas de El Castillo (Puente Viesgo, Cantabria) o en la cueva de La Mouthe (Dordoña, Francia). El árbol, el poste, el mástil es uno de los elementos ascensionales del chamán en su elevación al cielo y en el inicio de sus vuelos mágicos. También en el arte esquemático levantino (santuario del Solapo del Águila, en Villaseca, Segovia) practicado por sociedades posteriores, se conocen ejemplos de escenas que representan la ascensión al árbol de forma mucho más explícita, interpretables desde el punto de vista de la teoría chamánica.


domingo, 5 de enero de 2020

El árbol del escudo de Sobrarbe, Aragón

Traemos un caso más de veneración al árbol, desarrollando ese verdadero ejercicio democrático de asamblea vecinal, bajo un árbol emblemático, a través de la institución del concejo abierto, en contraposición a lo que hoy día llaman democracia, que no es otra cosa que un espectáculo circense parlamentarista, como el visto ayer por estos lares o, lo que es lo mismo, la antítesis de la verdadera democracia. Esta realidad, se manifiesta incluso en el propio nombre de la comarca aragonesa a la que nos acercamos hoy, Sobrarbe, pues, según Félix Rodrigo Mora, el autor y amigo que hoy traemos, afirma que puede significar "sobre el árbol" o "bajo el árbol". También existen otras hipótesis, como la del lingüista Edelmiro Bascuas López, según la cual, y transcribiendo unas palabras encontradas en la Wikipedia: "indicaría su situación "sobre el Arba"; a su vez, el "Arba" derivaría del tema paleoeuropeo *arv-, formado a partir de la raíz indoeuropea *er- 'fluir, moverse'".
Observando el escudo de Sobrarbe, y sin decantarme por la amistad que tengo con Félix, considero más acertada su hipótesis, a la vista del árbol que representa el propio escudo comarcal. Es más, dentro de los dos significados etimológicos, elijo, en mayor medida, el que significaría "bajo el árbol" (sub-arbor), pues bajo él se celebraban dichas reuniones, siendo este ser vivo venerado, el testigo de todo lo hablado, además de constituir, todo ello, un acto que iba más allá, incluso, de lo político, entrando casi, dentro de lo sagrado o trascendente, a través de una tradición transmitida, a buen seguro, desde tiempos prerromanos.
Luego llegaron los Fueros de Sobrarbe, que son los que recogieron por escrito, no en la lengua usada por el pueblo, parte de las normas de derecho consuetudinario que había generado el propio pueblo, en lo que era su propio Derecho y no el recogido por escrito -la Ley escrita-, nueva estructura política ilegítima que tiene su propio mito explicativo sobre este escudo, que también hay que exponer, en palabras del historiador Antonio Peiró en este caso, para que, cada lector, saque sus propias conclusiones del conocimiento de todas las hipótesis:

"Al contrario que otros mitos de origen, que hacen descender a un pueblo de un antepasado común, los de Aragón son mitos políticos, que explican el origen del reino en términos de un acuerdo de los aragoneses para crear sus propias instituciones. El más importante de esos mitos es el del reino de Sobrarbe. Tras la conquista musulmana, los cristianos se habían refugiado en torno al que luego sería el monasterio de San Juan de la Peña. Allí, decidieron elegir un rey, que fue García Jiménez. Al mismo tiempo eligieron al primer Justicia de Aragón y proclamaron los cinco primeros fueros de Sobrarbe (con este nombre); ambas medidas estaban dirigidas a limitar el poder real. Cuando García Jiménez iba a dar su primera batalla, para conquistar Aínsa, tuvo una visión: levantó los ojos al cielo y vio una cruz roja sobre un árbol. Esta visión dio lugar al nombre del reino, Sobrarbe, que significa «sobre el árbol», cuyo escudo constituye el primer cuartel del de Aragón."

Para acabar, diré que en Aragón hay un dicho que afirma que allí hubo "leyes antes que reyes", lo cual viene a ser muy significativo de lo anteriormente expuesto. También se ha de decir que el árbol representado, en este escudo, es una encina, uno de los árboles, junto al roble o el tejo, más venerados; sin olvidarnos de los olmos, de los álamos, de los morales o de otros varios, cuyo culto abunda, cuantitativamente, según el lugar peninsular en el que nos encontremos.

Monumento a los Fueros del Sobrarbe de Aínsa - Foto: verpueblos.com

Fuente: Los Fueros de Sobrarbe y los orígenes del pueblo aragonés. Félix Rodrigo Mora

El escudo de Sobrarbe es un árbol robusto, copudo y de poderosas raíces que tiene sobre sí una cruz. De ahí, dicen, viene la palabra Sobrarbe, o sobre el árbol, en referencia a la cruz que lo corona. Los árboles, en muchas tradiciones antiguas, sirven para que las asambleas populares reunidas bajo ellos gobiernen a los pueblos y dicten leyes sabias y justas, recordemos el árbol de Gernika. Esto es más verosímil al darse en el territorio de las rebeliones bagaudas del siglo V, de las que Tarazona fue centro, y que se extendieron por las actuales provincias de Navarra, Zaragoza, Huesca y Lleida, por tanto en el Sobrarbe. Los bagaudas se reunían políticamente en asambleas soberanas bajo los árboles y tal tradición probablemente se conservó en las zonas remotas del Pirineo central, en una situación a
la defensiva que en el siglo VIII, en las nuevas condiciones creadas, se hace expansiva. Sobrarbe puede significar también bajo (sub) los árboles, aunque la cruz no niega nada, pues la rebelión armada revolucionaria de los bagaudas tuvo, según diversos autores, un fuerte componente cristiano.


jueves, 2 de enero de 2020

Necrópolis prehistórica de Humanejos, Parla

Hoy he realizado mi primera visita arqueológica del año -si no cuenta estar pisando una ciudad, que es un yacimiento arqueológico en sí mismo, como es Toledo, la cual visitamos ayer-, acudiendo a la mayor necrópolis de la Edad del Cobre -Calcolítico- y de la Edad del Bronce existente en la Península Ibérica, que se conozca, a día de hoy. A pesar de la cercanía a mi lugar de residencia, hasta hoy mismo no había estado in situ y emociona comprobar el enclave en el que reposaron y se les rindió culto a antepasados tan lejanos, en un momento del día, además, cercano al ocaso, donde todo va tomando otro color y sosiego, agitando la reflexión y la imaginación.
De entrada, a pesar de que el visitante, cual era mi caso, llevaba información previa sobre su gran extensión, ésta ha acabado, sorprendentemente, siendo aún mucho mayor de lo esperado. Se extiende, sobre un cerro, principalmente de este a oeste, en su ladera meridional, cuya vertiente viene a estar delimitada, en su parte baja, por el arroyo Humanejos, de ahí el nombre que se le ha dado al yacimiento: Necrópolis de Humanejos.

Se podían apreciar rocas calizas que seguramente recubrieron o protegieron las propias tumbas - Iberia Mágica - Fotos: 02/01/2020

Humanejos
es el nombre, que recibe, a su paso por el municipio de Parla, donde radica el yacimiento, el más conocido como Arroyo Guatén -el 'río de barro' en árabe, por lo arcilloso de su valle-, vertebrando la comarca de La Sagra de norte a sur, para ir a unirse, hacia el sur, con el más largo río ibérico, el Tajo, en Villaseca de la Sagra. Poco más arriba de Parla, en Humanes de Madrid, donde nace, y pese a la similitud con el topónimo, no se le denomina Humanejos, sino Arroyo de Valdehondillo del Prado.
Pues bien, a orillas de esta corriente fluvial, se establecieron distintas poblaciones, en distintos momentos históricos de la Prehistoria (aunque también se documentaron restos de periodos ya históricos, que nos llevan includo a la Edad Moderna), rindiendo culto a sus difuntos en esta elevación topográfica, donde, a día de hoy, se pueden observar unas 100 tumbas por el suelo y donde se han hallado, hasta el momento, los restos óseos de 160 personas y abundantes elementos de lo que fueron cabañas, con lo que nos encontramos ante los típicos casos, de estos periodos, en los que se realizaban enterramientos bajo las propias viviendas. En las tumbas han aparecido importantes ajuares, con collares, hachas, puñales, otros elementos metálicos u objetos de cerámica. Pero, de entre todo lo hallado, destacan 19 chapas de oro, de las que 15 se encontraron en el cuerpo de una mujer, a la cual se le ha dado, por dicho motivo, el nombre de la Dama de Oro. El yacimiento, principalmente, se divide en tres periodos: Calcolítico precampaniforme (3300 a 2500 a. C.); Calcolítico campaniforme (2500 a 2000 a C.); y Edad de Bronce (2000 a 1300 a. C.).
Según hemos podido leer, está proyectada la construcción de un museo arqueológico en la ciudad, donde exponer las más importantes piezas del yacimiento, que, a día de hoy, se encuentran, en su mayoría, en el Museo Arqueológico Provincial de Alcalá de Henares, además de hacer visitable el yacimiento, lo cual sería muy recomendable, para, al menos, preservarlo de muchos desaprensivos que han llenado, algunas de las tumbas, de escombros y de basura.


Estas tumbas, por su estructura, parecen posteriores. Se encuentran hacia la parte Este del yacimiento, cercanas a la A42
Iberia Mágica - Fotos: 02/01/2020
La Dama de Oro tras su hallazgo - Foto: El País


miércoles, 1 de enero de 2020

Tesoro áureo de La Cañada de Pajares, Villanueva de la Vera

Nos acercamos, para iniciar el año, a la bella comarca de La Vera, ubicada en la vertiente meridional de la Sierra de Gredos, en pleno Sistema Central. En el término municipal de Villanueva de la Vera, en concreto en el paraje conocido como La Cañada de Pajares, se halló un yacimiento arqueológico que va del Bronce Final a la Edad del Hierro. A este último periodo pertenece el tesoro que hoy traemos, principalmente elaborado con oro, de ahí que el propio Jesús R. Álvarez-Sanchís, el gran especialista en el estudio de los vettones y de la Edad del Hierro peninsular en general, lo haya calificado como tesoro áureo, expresión que, por tal motivo, hemos utilizado en el título de esta entrada. El tesoro se compone, principalmente, por dos placas que contienen una serie de elementos decorativos que han hecho que el mismo sea calificado como orientalizante. No negamos, evidentemente, la verosimilitud de dicha calificación, pero creo que quizás se esté negando, en parte, la gran maestría existente en la orfebrería del mundo celta, con características propias no importadas, como tampoco fue importada la pieza en sí, ya que según el propio investigador que traemos, fue creada en un taller de la zona. A nosotros nos han llamado la atención dos rostros humanos representados en estas piezas, de ahí que hayamos acompañado, a esta entrada, una imagen de las mismas, pero aportamos, a continuación, un breve fragmento del libro "Los señores del ganado", del propio Jesús R. Álvarez-Sanchís, donde se realiza una descripción más detallada de las características de este tesoro, existiendo, también, una representación astral y lunar, que le otorgan, igualmente, un carácter sacro o apotropaico a los objetos en los que se encuentran.
Feliz Año a todos los lectores y amigos de Iberia Mágica.

Fotos del Museo de Cáceres, donde se halla el tesoro.

Fuente: Los señores del ganado. Jesús R. Álvarez-Sanchís

El carácter sagrado del tesoro áureo hallado recientemente en la Cañada de Pajares (Villanueva de la Vera) y datado a finales del siglo VII a. C. está fuera de toda duda. Formado por dos placas o diademas gemelas, una placa con la representación de un grifo, varias láminas igualmente de oro y otros materiales todavía en estudio, sus motivos iconográficos se han relacionado con el ciclo astral y elementos de gran arraigo en la orfebrería del Próximo Oriente, como los discos y crecientes lunares, prótomos con peinados hathóricos, flores de loto, palmetas y otros motivos arborescentes.
[...] El deseo de emular la exótico se tradujo en la copia sistemática de los objetos de lujo importados. Por ejemplo, se ha puesto de relieve la existencia de un taller indígena en las faldas de Gredos, de donde procederían las joyas de Villanueva de la Vera, a partir de las particularidades estilísticas, de los contenidos de aleación de oro, plata y cobre que éstas ofrecen y de la disponibilidad de recursos metalíferos. En torno al lugar donde se produjo el hallazgo se recogieron dos toberas de arcilla, punzones y agujas diseñados para el repujado y grabado, un plato de balanza, un carrete para reducir el metal a alambre o hilo y una especie de taladro cilíndrico, por lo que parece lógico deducir una actividad industrial de fundición. La escasez de análisis metalográficos impide conocer la tecnología del bronce y del hierro empleada, pero algunos hallazgos revelan centros de producción de cierta categoría.



lunes, 30 de diciembre de 2019

La Viejanera, Sopenilla-San Felices de Buelna

Nos acercamos al fin del presente año. El menos prolífico desde que empezó, hace más de diez años, la andadura de este blog, por hechos ajenos a nuestra propia voluntad. Esperamos que el nuevo nos permita estar más activos. Adentrándonos en el tema tema de hoy, precisamente traemos una representación que se daba en la fecha de fin de año en bastantes pueblos de la actual Cantabria. Hoy hablamos de La Viejanera de Sopenilla, pueblo del municipio de San Felices de Buelna. No hay error en la transcripción del nombre del festejo, pues, pese al parecido en el nombre, no estamos hablando del famoso festejo de la Vijanera, de Silió, del que ya hemos hablado en este blog en más de una ocasión, sino de La Viejanera, pues una vieja es el personaje tenebroso que anunciaba un ser, al que había que entregar un nabo, si no querían los niños que acudiera la Vieja tenebrosa -La Viejanera-. Así lo contó, recientemente, una señora de ochenta y ocho años de edad a los integrantes del programa radiofónico Cantabria Oculta, del que hemos extraído más información en otras ocasiones. Aparecía un señor, con un amplio sombrero de paja y un pañuelo que le cubría el rostro, portando un caldero, el cual removía y golpeaba con lo que Pilar, que así se llama la señora, decía ser un palo. Éste anunciaba la llegada de la Viejanera, si no se le entregaba un nabo. Vemos una vez más a este tubérculo, como símbolo, a buen seguro, de fertilidad, recordándonos, en cierto modo, aunque en un contexto diferente, pues no se arrojaba, al Jarramplas de Piornal, en la comarca extremeña de La Vera. Estamos en el periodo en el que comienzan las mascaradas invernales, que tanto abundan por nuestras tierras ibéricas y que, en muchos casos, se han perdido, como en el presente caso que nos ocupa en relación a este pueblo de la comarca del Besaya.

Sopenilla

Fuente: Pilar (informante) - Cantabria Oculta - 29/12/2019

-Se celebraba- el último día del año. La llamábamos la Viejanera y venía por la noche. Había un señor, un vecino, que era muy chistoso y después de cenar llamaba a la puerta y entraba disfrazado con un sombrero y un palo, y había que darle nabo para comer, porque si no comía nabo, y no éramos buenos los niños, venía La Viejanera. 
-¿Cómo vestía?
Yo le vi el sombrero, el 'pañuelón', el caldero y el palo para remover lo que hubiera en el caldero. El sombrero era como de paja, de los que se llevaban al campo. 
Iba por algunas casas del pueblo. Llamaba a la puerta y entraba, si estaba la puerta abierta, e iba como removiendo lo que simulaba ser sangre, haciendo el ruido -característico-.


lunes, 18 de noviembre de 2019

El Templo de Júpiter de Clunia, Peñalba de Castro-Huerta de Rey

Regresamos a una de las antiguas ciudades romanas de más importancia, como fue Clunia Sulpicia, citada por Plinio el Viejo en su Historia Natural (III, 26-27). Fue la continuación poblacional de un castro arévaco, muy cercano, llamado Kolounioku, topónimo que derivó en Clunia, como ocurre con el nombre de tantas ciudades romanas, las cuales lo toman, ya sea total o parcialmente, de la denominación indígena. En relación a la temática de este blog, son ya varios los vestigios de este lugar que hemos traído, como los dos altares consagrados a Neptuno hallados, un oráculo, un santuario priápico y vestigios del culto a Las Matres. Hoy dejamos constancia de un templo, situado en lugar preminente de su foro, dedicado al principal dios del panteón romano, como fue Júpiter. Parte de sus elementos decorativos y arquitectónicos fueron reutilizados con el devenir de los siglos en edificios de la zona, como una hospedería o en la ermita románica de la Virgen de Castro, la cual se encuentra, además, en el lugar donde se halla una necrópolis de época visigoda.
Como se puede apreciar, nos encontramos ante un yacimiento fascinante, no sólo por los restos romanos, incluido su famoso teatro romano, como periodo más importante documentado, sino de distintos periodos, ya sean anteriores a Roma o posteriores a su periodo de dominación.

Vista aérea de la zona del foro de Clunia, donde se hallaba el Templo de Júpiter

Fuente: templosromanosenhispania.wordpress.com

Era el principal templo de la ciudad, situado en el extremo sur del foro y ocupaba una posición dominante por asentarse sobre un podio elevado. Su dedicación a Júpiter se confirmó tanto a través de textos (Suetonio, biografía de Galba), como epigráficos o escultóricos. Los únicos restos que se conservan en el lugar son de la argamasa y las piedras que constituían el relleno del podio, descubierto por I. Calvo en 1915. La zona está muy degradada y expoliada, como así atestiguan las noticias sobre el lugar de Hinojal en 1913, en la que detalla que además de la extracción de los sillares del podio, veinte años antes un huracán acabó por arruinar lo que de él quedaba.
Las excavaciones realizadas por Pedro de Palol en los años 1972 y 1973 del pasado siglo, se concentraron en el perímetro de base del templo, ya que éste era prácticamente irreconocible y sólo quedaba el caementicum del núcleo del podio.
Se determinó que era un edificio de 38 m. de largo y 16,60 de ancho y se conserva la última hilada del muro.
El acceso al podio era a través de dos escaleras laterales desde la parte posterior del edificio, de las que se conserva sólo la impronta sobre el caementicum. Además, es destacable el ábside semicilíndrico de la parte trasera del podio.No se pudo concretar nada respecto a la disposición de las cellae ni de sus capiteles. Es de suponer que son de orden corintio como el pórtico del foro. De estos datos, Palol dedujo que era un templo hexástilo, pseudiperíptero con ábside. Su cronología, al igual que el resto del foro, está dentro de la dinastía Julio-Claudia.
Las modificaciones en el ala lateral este, apuntan a que se trata de capillas de culto y no de tabernae del mercado. La división en tres espacios, hacen pensar en una triada de culto. Además aparecieron en esa zona las cabezas y fragmentos de dos jóvenes de la familia Julio-Claudia, un busto de Augusto joven y otro probablemente de Nerón, lo que sugiere culto familiar augusteo. Presentan pavimento de signinium y losas de mármol de Espejón (Soria), cantera próxima muy utilizada en la construcción de Clunia.

jueves, 14 de noviembre de 2019

La Piedra del Santo de la Ermita de San Frutos, Carrascal del Río

Nos acercamos, por tercera vez en este blog, a la Ermita de San Frutos y su entorno, en tierras castellanas del entorno sepúlvedano, donde encontramos uno de los enclaves naturales más espectaculares del centro peninsular, como son Las Hoces del Río Duratón. En una de las ocasiones hablamos de una serie de cazoletas y grabados rupestres que se hallan muy cercanas a la ermita y en otra de la conocida como Cueva de los Siete Altares. Hoy regresamos a este mágico lugar para hablar de una curiosa tradición, de claros tintes precristianos, a pesar de su celebración en un templo o santuario cristiano, como es la ya citada Ermita de San Frutos, alrededor, además, del culto a uno de los elementos más sagrados en el pasado, como era la piedra. Hablamos de la Piedra del Santo, alrededor de la cual -nunca mejor dicho, por los giros que se dan alrededor de la misma- existen una serie de rituales, celebrados, además, en unas fechas cercanas al antiguo samhain céltico o nuestra actual fiesta de difuntos, uno de los momentos claves en el calendario anual de celebraciones rituales, que suponen, en este caso, un claro rito de curación, entorno al poder mágico que se otorgaba, desde tiempos inmemoriales, a algunas piedras. La piedra "mágica" en cuestión, se encuentra oculta bajo el retablo, alrededor de la cual existe un pasadizo por el que hay que gatear para dar el giro.

Retablo en el que se encuentra oculta La Piedra del Santo - Foto: laberintoromanico.blogspot.com

Fuente: Mónica Rico, 10/07/2019 - elnortedecastilla.es

En este enclave privilegiado, el silencio únicamente interrumpido habitualmente por el vuelo de las aves, cada 25 de octubre se va rompiendo por el murmullo de las primeras personas que empiezan a llegar al templo. A lo lejos se comienza a escuchar el sonido de las dulzainas, que como en toda fiesta segoviana que se precie, no pueden faltar a la celebración. Finalmente el jolgorio y la algarabía se hacen patentes y se mantienen durante todo el día.
Cientos de personas acuden a esta cita, especialmente desde la localidad de Carrascal del Río y de su pedanía Burgomillodo, término al que pertenece el lugar donde se encuentra situada la ermita, pero también de toda la comarca. Como manda la tradición, muchos de ellos acuden con un ramillete de perejil. Además, ya en el templo también hay que cumplir otro mandado. Bajo el altar existe un sillar, que es conocido popularmente como 'la piedra del santo'. Pues bien, según la leyenda, quien da una vuelta y pasa agachado bajo este sillar, le desaparecen los dolores. Otras versiones dicen que quien completa la vuelta se casa. También se cuenta que con tres vueltas seguidas bajo el estrecho paso, se cura la hernia. Leyenda o tradición, cada 25 de octubre son muchos los que no dudan ni un minuto y se encaminan hacia este lugar del templo con el afán de pedir salud.


 
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