Pero dejemos que sea Martín Almagro Basch quien nos cuente.
La interpretación de todos estos signos simbólicos es evidente, a nuestro modo de ver, antropomórfica. Los hoyos circulares representan "los ojos", símbolo de la gran diosa madre de la fecundidad, que todo lo puede, todo lo hace y, por ello, todo lo ve, y en todo se hace presente. Es la diosa llamada en algunas ocasiones "Diosa de los Ojos". El signo elíptico partido o signo "phi" es muy corriente entre los signos antropomórficos de nuestro arte rupestre de la Edad del Bronce antiguo y aun de época posterior. La supuesta representación de una figura antropomórfica que vemos a la derecha cuando miramos al ídolo nos ofrecería un tocado sacerdotal que cubriría su cabeza y que se indicaría con los signos grabados a la derecha del signo elíptico partido que indicaría la cara de esta figura. El cuadrado enrejado sería su cuerpo cubierto con túnica u otros ropajes sacros. [...] Esta singular pieza inédita de nuestro arte prehistórico de la Edad del Bronce, con su marcado carácter simbólico, viene a enriquecer lo poco que sabemos de aquella época y abre posibilidades de interpretación que no creemos sean nunca demasiado seguras, pero que sí permiten ver el horizonte de sensibilidad estética y de preocupaciones religiosas en las que se desenvolvían entonces las creencias de los españoles de aquella época.
(Martín Almagro Basch, 1969)
Cerro El Cotorriello; lugar en el que se dio el hallazgo de El Ídolo de Rodicol
Enhorabuena, muy interesante.
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