*Fotos: Pedro Javier Méndez
Luis Benito del Rey y Ramón Grande del Brío, en la Introducción de su libro: Santuarios Rupestres Prehistóricos en el Centro-Oeste de España, señalan que estos lugares donde, como decían los antiguos, sopla el espíritu, son centros de manifestación de la divinidad. Y es muy posible que estemos ante uno de estos lugares. Apenas a un kilómetro del sector más alejado de La Coba, algo más abajo del Puerto de Las Fuentes, siempre hacia San Juan del Olmo, encontramos la ermita de Nuestra Señora de Las Fuentes; siendo éstas, las dos fuentes independientes que nacen en el lugar, las que configuran el nacimiento del río Almar, afluente del Tormes, que posee la particularidad de ser un río bífido, y transcurre en doble vertiente hasta Bóveda de Río Almar, confluyendo ya unificado cerca de Alba de Tormes. Si aceptamos lo expuesto por los autores citados, que recogen la opinión de algunos otros, en cuanto a las propiedades espirituales de que está dotado un lugar concreto, pocos podremos encontrar que las reúnan de forma más significativa. Una divisoria de aguas con dos fuentes que son el nacimiento de un río, un posible vado (donde hoy se encuentra una balsa), una “necrópolis”, y una ermita, asociada con el culto al agua (¿enlace a Vírgenes de las Fuentes?) que conserva aún su coso taurino, son argumentos de peso. Como se ha dicho, no es intención de este trabajo abordar temas generales como el de la espiritualidad del hombre antiguo porque, sea cual sea la corriente que uno defienda o abrace, creemos estar ante el hecho innegable de un espacio sacralizado desde épocas muy remotas.
(Ángel Luis Mayoral - Mª Luisa Savirón, territorioveton.com)