miércoles, 30 de agosto de 2017

A Pedra de Xúpiter de Lámbrica, San Cibrao de Las-San Amaro

Tras acercarnos, el pasado año, al castro de San Cibrao de Las para hablar de una escultura que representa a una cabeza cortada, hoy volvemos para hacerlo de una piedra consagrada al dios Júpiter, pues así lo acredita una inscripción con dicho teónimo en la misma, y que se la conoce en gallego, por ese motivo, como A Pedra de Xúpiter. Ésta se encuentra junto a la muralla del castro, también conocido como A Cidade, y se piensa que pudo haber sido, igualmente, objeto de culto con anterioridad a la llegada de los romanos, aunque consagrada, evidentemente, a otra divinidad principal que habría sido sustituida tras la invasión romana.
Según se dice, esta piedra, junto con otra cercana, fue colocada a propósito en dicho lugar y orientada, junto a la segunda, hacia el equinoccio en la puesta de sol, pues, tanto en el Equinoccio de primavera, como en el de otoño, el Sol se pone justo entre las dos. La muralla, cuando estuviera completa, evitaría dicha contemplación, con lo que se piensa que pudieron ser colocadas con anterioridad a la existencia de la misma, de ahí que se especule con la posibilidad de que hubieran sido objeto de culto en época prerromana.

Foto: Arredor de Lámbrica


Fuente: Blog Arredor de Lámbrica (traducción del gallego)

Este valor que los nativos dieron a estas piedras es lo que fuerza al pueblo invasor a "romanizar" el lugar introduciendo el culto de Júpiter, uno de los miembros de la tríada romana (Júpiter, Xuno y Minerva) y, por lo tanto, uno de sus dioses más importantes.
Esta "táctica" también será practicada por el cristianismo cuando se propague a través de estas tierras. Por eso es tan frecuente encontrar capillas y cruceros en lugares relacionados con los cultos precristianos, especialmente castros, megalitos y colinas. Sin ir más lejos, a unos metros al norte de la roca de Júpiter se puede ver una cruz latina bien marcada grabada en una roca.

Fechas del equinoccio de primavera de 2009 -19/03/2009 - Foto: Arredor de Lámbrica


martes, 29 de agosto de 2017

La sacralidad de la concha en el culto jacobeo

Hoy realizamos dos entradas desgranando el simbolismo del Camino de Santiago gracias a la obra de Juan García Atienza, de quien volvemos a extraer una cita. En concreto, no podíamos dejar de traer el elemento más identificativo del culto jacobeo: la concha o vieira. La concha se encontró, como elemento ritual, en enterramientos del Paleolítico Superior y, muchos miles de años después, ha continuado teniendo un alto contenido simbólico, apareciendo en multitud de mitos, como en el de la diosa Venus, que nació de una concha y de quien se dice proviene el nombre de las propias vieiras.

Vieira - Foto: turismologiaencompostela.blogspot.com

Fuente: Los peregrinos del Camino de Santiago - Juan García Atienza.

Las conchas han formado parte, como elemento mágico o religioso, de la conciencia colectiva. Y esto ha sucedido desde los albores de la humanidad y en los más diversos puntos del planeta. Repasemos la cultura china, la de los mayas o la de los hindúes, y nos encontraremos con la concha como objeto esencialmente sacral, cargado con las más diversas significaciones (aparentes) y siempre formando parte de unas creencias que, al exteriorizarse en ritos y en símbolos, recurren a la imagen de la concha para dar sentido a una circunstancia abstracta, espiritual y, en cualquier caso,trascendente. Curiosamente, en medio de ese gran contexto universal, aparece en la India como complemento sagrado del Vajra, el rayo sagrado, formando parte de la identidad femenina y pasiva que dicho rayo (masculino) penetra y vitaliza. Será quizá pura coincidencia, pero no olvidemos que la venera, como elemento emblemático del culto jacobeo, aparece no solo como imagen simbólica de los órganos femeninos,sino también complementando la devoción al Apóstol Santiago, al que se conoce por Boanerges, el hijo del trueno, o tal vez del rayo que representa la potencia imparable del dios antropomorfo creado por el cristianismo para su feligresía, tan parecido en ocasiones, cuando es representado, a aquel Zeus de la paganidad, que siempre portaba en las manos el haz de centellas que le identificaba y configuraba su poder.

El culto al ciervo en el Camino de Santiago

Seguimos trayendo reminiscencias de antiguos cultos paganos en la peregrinación a Santiago de Compostela gracias a Juan García Atienza. Cuando nos habla del contenido simbólico del bordón, la calabaza y la esportilla, como utensilios que acompañaban -y acompañan todavía en muchos casos- al peregrino, nos dice sobre la última que, para ser considerada como tal, debía estar hecha de piel de ciervo, lo que enlaza con la fuerte carga simbólico-religiosa que siempre tuvo este animal desde tiempos bastante anteriores al cristianismo. Nos encontramos en tierras -todas las que ocupan el Camino Francés- que fueron ocupadas por distintas etnias celtas y bien conocida es la sacralización que tuvo el ciervo, para estas gentes, a través de la figura del dios Cernunnos.

Representación del dios Cernunnos en el caldero de Gundestrup - Foto: Wikipedia


Fuente: Los peregrinos del Camino de Santiago - Juan García Atienza.

Por su parte, la esportilla, llamada también pera, que era un saco o caja donde guardaba sus pertenencias más preciosas el peregrino, con lo que se convertía en el continente de su más íntima personalidad, la que debería conservar incólume a lo largo de todo el viaje, era un objeto intercambiable. Los peregrinos salían con ella de sus lugares de origen, pero en Compostela, justo frente a la puerta de la Azabachería, por la que se entraba en la catedral siempre que no fuera Año Santo, se vendían profusamente; y aquellos que las comercializaban tenían a gala proclamar su calidad especialísima, voceando estar hechas de piel de ciervo -pelle ceruine, según las nombran en el Calixtino- y no de vaca o de cerdo, lo que se habría tenido por una auténtica estafa.
Muchas de ellas, desde los primeros tiempos, llevaban la venera adherida o cosidaa la tapa. Y, en cualquier caso, no podemos aceptar esta circunstancia sin, al menos,consignar que también la figura del ciervo o del venado tenía en el mundo cristiano un valor decididamente simbólico, y que muchos santos altamente venerados, según su Leyenda Dorada, habían sentido la llamada de la santidad precisamente por ser cazadores y por haber presenciado en la figura de uno de estos astados la personificación de la figura de Dios. Tampoco es en modo alguno gratuito —y se da a menudo en las leyendas que circularon a lo largo del Camino— que la llamada de atención que delataba la presencia de una imagen escondida de Nuestra Señora se produjera por intermedio de un ciervo que atraía a pastores o cazadores al punto preciso donde se hallaba la cárcava o el tronco en cuyo interior se había guarecido la imagen. Pero tampoco puede dudarse ya del hecho de que la figura del ciervo procede de un ideario pagano, que su imagen es representación de lo lunar y de lo telúrico,como la del toro o la vaca y, en general, todos los mamíferos astados que merecieron convertirse en símbolos religiosos de un pasado muy anterior a la implantación del cristianismo. Con la diferencia de ser el ciervo el animal esencialmente libre y nunca domesticado, lo que le añadía un carácter más afín a los cánones de la religión más primitiva, que se mostraba acorde con la veneración visceral por la Naturaleza, identificada repetidamente con aquella Diosa Madre que la Iglesia trató inútilmente de defenestrar y que resurgiría gloriosa a lo largo del Camino Jacobeo, reimplantada por el pueblo y de la mano de los cistercienses de Bernardo de Claraval.

viernes, 25 de agosto de 2017

Parc de Can Mulà: árboles de junta y concejo, Mollet del Vallès

Gracias a un amigo he conocido la publicación de un libro sobre el comunal y el régimen de concejo abierto que existió en Cataluña. El libro, "El comú català", de David Algarra, recoge, por tanto, muchos ejemplos sobre esta realidad tan ocultada de verdadera democracia, donde los iguales decidían, de forma directa, sobre sus asuntos a la sombra, en muchos casos, de árboles emblemáticos para la comunidad humana que realizaba dicho ejercicio asambleario. Y es aquí a donde queremos llegar, atendiendo a la temática de este blog: al ancestral culto al árbol, que es uno de los tantos testimonios sacros o simbólicos que traemos, no sin dejar de mencionar, por supuesto, el contenido político -de verdadera política- que caracterizaba a la actividad concejil, una actividad, que como hemos dicho, se ejercitaba, en muchos casos, a la sombra de dichos ejemplares singulares, que se convertían en testigos de la palabra dada bajo sus ramas.

Junto al cartel de entrada al Parc de Can Mulà se ha plantado un árbol en el lugar en el que se encontraban los robles de concejo: Foto: molletvalles.cat

David Algarra habló, en una entrevista concedida al canal de youtube de Alícia Ninou, del actual Parque de Can Mulà, de Mollet del Vallès, población de la comarca del Vallés Oriental, junto a la Masía de Can Ros, donde, precisamente, se realizó la entrevista, y que fue el lugar en el que los pueblos de Mollet del Vallès, de Parets y de Gallecs celebraban sus asambleas. Estas reuniones, según el autor, se celebraban bajo unos robles que ya no existen, constituyendo una muestra más del fuerte contenido simbólico que siempre tuvo el roble, al igual que otras especies arbóreas fueron muy importantes en distintos lugares ibéricos, como el tejo en Asturias, el olmo (la olma, como se le solía llamar) en Castilla o el moral en la zona de influencia leonesa o asturleonesa, aunque no de forma exclusiva en dichos territorios, pues también podían ser elegidas otras especies distintas a las mencionadas.
El actual Ayuntamiento de Mollet del Vallès, para conmemorar dicho pasado concejil, ha sesionado en el Parc de Can Mulà en algunas ocasiones, aunque nada tienen que ver, evidentemente, dichas reuniones, herederas de lo que posteriormente, en contraposición a los concejos abiertos, fueron los concejos cerrados, donde la totalidad de los vecinos ya no participaba, pues tenían vedado dicho derecho natural, con las celebradas con anterioridad, cuando la palabra dada bajo el árbol entre iguales, era la ley.

*El propio David Algarra y Manel Jovani nos aclararon, en los comentarios a esta entrada, que los antiguos robles de concejo se encontraban junto a la Masía de Can Ros, a unos dos kilómetros del casco urbano de Mollet del Vallès, mientras que el Parque se encuentra dentro de la propia población.



jueves, 24 de agosto de 2017

El "bruixot" de las pinturas rupestres de la Sierra de Godall, Ulldecona

Hoy nos acercamos a Ulldecona, comarca de Montsiá, para traer al blog las pinturas rupestres levantinas más importantes, según se dice, de Cataluña, pues reúnen, en sus trece abrigos, el 70% del total de figuras de arte rupestre levantino de toda Cataluña. Las pinturas van desde el 6000 a. C., pasando por la Edad del Bronce, entre el segundo y el primer milenio a. C. De entre todo el conjunto destaca el Abrigo I Ermitas, por la gran cantidad de representaciones que conserva, habiéndose contabilizado unas 170 figuras. En él destaca una escena de caza, donde el ciervo es el animal más representado, junto a una serie de arqueros que los cazan.
Pero, de entre todas las figuras, como le hemos oído a Luis Silva en una de las presentaciones de su libro 50 lugares mágicos de Cataluña, destaca una figura antropomorfa, diferente al resto, que se ha interpretado como la representación de una especie de chamán o sacerdote del grupo humano creador de estas pinturas, que en la zona han venido a llamar como el "bruixot" o brujo.

Escena de caza. En la parte superior se puede observar al bruixot. Foto: Archivo del Ayuntamiento de Ulldecona

Fuente: Luis Silva -conferencia de presentación de su libro de "50 lugares mágicos de Cataluña".

Hay un personaje que tiene una cabeza diferente, es de mayor tamaño que el resto de figuras antropomorfas. ¿Se puso un cráneo de animal?, ¿es el chamán o sacerdote de la tribu, por decirlo de alguna manera?. Está en una posición elevada, controlando la escena de la caza. Tiene también como una cola y una especie de escoba, por eso le llaman el bruixot -brujo en castellano- y se puede apreciar la diferencia con el arquero que hay representado más abajo. No tenemos la información para saber qué se quería representar ahí, más allá de estas especulaciones. 


miércoles, 23 de agosto de 2017

Romería de Santa Marta de Ribarteme, Santa Marta de Ribarteme-As Neves

Continuamos en Galicia para hablar de una romería que no hace muchas fechas, el 29 de julio, se celebró en la parroquia de Santa Marta de Ribarteme, perteneciente al concello de As Neves, en la comarca del Condado. Desde que en 2013 National Geographic se interesó por este festejo, no hay año que los medios televisivos estatales no se hagan eco del festejo. El morbo de ver a personas vivas siendo transportadas por otras en ataúdes también ayuda, seguramente, a dicha explosión mediática, lo cual no es malo del todo, pero ya se sabe que poco se profundiza en el significado de estos festejos cuando se tocan tan de pasada y con tanto poco rigor, como suele ser la tónica habitual.
Nosotros traemos el festejo en cuestión por ser una muestra más de ese sincretismo tan rico que se da en la Península Ibérica en general, pero, mayormente, en Galicia en particular. No recuerdo ahora el autor que dijo -agradezco alguna ayuda por tu parte, lector- que si se querían encontrar muestras de antiguos cultos precristianos o paganos, se debía venir a la Península Ibérica, a cualquiera de los dos Estados en los que está dividido su territorio en la actualidad, pues en ellos, bajo el barniz de la festividad cristiana, se hallaban cultos mucho más antiguos. Desconocemos si esto es también algo bastante generalizado en otros territorios del mundo, aunque suponemos que sí, por algunos casos conocidos (un claro ejemplo lo encontramos en los muchos sincretismos existentes, por ejemplo, en festejos de países como Méjico), pero lo que es bien conocido, por nuestra parte, por ser oriundos de estas tierras, es la abundancia de estas muestras en la antigua Iberia, abundancia de rituales que han llegado hasta nuestros días, a pesar de los muchos que, a buen seguro, han desaparecido, lo que otorga a muchas de estas celebraciones y enclaves y lugares un mayor contenido antropológico del que pudiera apreciarse a primera vista.
En las anteriores entradas ya hemos hablado de las distintas peticiones y agradecimientos realizados a distintos santos o santas, en lo que supone, se puede decir, un politeísmo encubierto o, también se podría afirmar lo contrario, un politeísmo que, como no pudo ser del todo eliminado, se tuvo que tamizar por la jerarquía eclesiástica tirando de santoral cristiano. Una procesión de ataúdes, con vivos en su interior, claramente parece no casar con los cánones católicos, lo que ya nos hace sospechar que estamos ante un festejo que seguramente no era muy del gusto del posterior orden imperante, pero que, ante la gran devoción que se procesaba en este lugar, no se pudo eliminar. No es más que una suposición por nuestra parte, pero es algo que ha regido en muchos otros festejos "extraños" de este tipo. Dejemos que el maestro Juan García Atienza, en pocas palabras, nos explique el sentido de esta celebración.

Foto: easyvoyage.co.uk

Fuente: Los peregrinos del Camino de Santiago. Juan García Atienza.

Si el primer motivo de encomendarse a un determinado santo y de acudir a su santuario es la petición de una gracia o de un favor, el segundo consiste en acudir a ese santuario para expresarle el agradecimiento por lo que ya se ha obtenido de él. Significativamente, Galicia abunda también en estas manifestaciones. Y de muchos son conocidas las romerías a lugares sagrados como Santa Marta de Ribarteme, donde acuden todos los años numerosos feligreses que presuntamente fueron librados de la muerte por la santa, cargados con los féretros que les habrían servido de última vestidura si no se hubiera producido el milagro en el que creen a pies juntillas.


martes, 22 de agosto de 2017

Antiguos rituales de San Campio, Outes

Ya somos conocedores de que si se quieren rastrear antiguos rituales de claro tinte pagano, Galicia es uno de los mejores lugares -seguramente el que más- para encontrarlos. Hoy traemos un nuevo ejemplo, en el concejo de Outes, en la comarca de Noya, donde existen unos curiosos rituales de curación y de liberación de embrujamientos alrededor de la figura de San Campio. Éstos se realizan en torno a la iglesia de San Ourente de Entís y la Capilla de Rial todos los 29 de septiembre, arrastrando a muchos devotos de toda Galicia.

Romería de San Campio - Foto: galiciahoxe.com

Fuente: Nandi Monteaguado - dondeviajamos.com

A este santo se le invoca para toda clase de enfermedades. Según haya sido la enfermedad en la que el Santo intercedió así son los exvotos que se le ofrecen. Por este motivo cientos de figuras de cera representando manos, pies, cabezas, pechos…son depositados en su altar.
En tiempos pasados se recurría a este santo para librarse de los hechizos de las posesiones diabólicas. La tradición asegura que para expulsar al diablo los hechizados deben dar 7 vueltas alrededor de los dos cruceros de la ermita cantando la siguiente oración: “Bota a demo, bota mal cativo que San Campio Bendito che axude. Bota a demo, bota o mal cativo e bica o Santo (Echa al demonio, echa el mal pequeño, que San Campio bendito te ayude. Echa al demonio, echa el mal pequeño y besa el santo).
Para continuar con el rito se obligaba a ir a la cercana ermita de la Virgen de Rial donde hay otro crucero, dar otras sietes vueltas y beber 7 sorbos de agua de su fuente para volver de nuevo a la iglesia parroquial. Una vez allí se beberá un sorbo de aceite de la lámpara que alumbra al santo. Nuevamente se repite el proceso para finalizar besando al santo.
Así, cada año para seguir con la tradición miles de romeros se dan cita para venerar al Santo y siguiendo la tradición cumplen los rituales dirigiéndose primero a la Capilla del Rial para “purificarse” antes de presentarse ante la imagen del santo en San Ourente.


 
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