miércoles, 30 de junio de 2010

Necrópolis de Miño de Medinaceli

Estamos en un entorno muy abundante en testimonios del pasado. Una tierra muy despoblada pero con un pasado más rico del que pudieramos deducir a primera vista. Muy cerca de aquí, aparte de la monumental Medinaceli, se encuentra también el santuario ancestral de la Conquezuela, del que ya hablamos por aquí. En concreto hoy nos acercamos a la población de Miño de Medinaceli, donde en su cerro Castillo, encontramos las ruinas, como su nombre indica, de una antigua fortaleza y una necrópolis de tumbas antropomorfas cavadas en la roca, que si bien en algunos textos son citadas como de origen celtibérico, en otros, como el que traemos, se las declara como medievales.
Como curiosidad, citaremos que hay unas escaleras labradas en una roca, que si bien son declaradas como parte de lo que fue el castillo, nos recuerdan a otras tantas labradas en tiempos prerromanos para la construcción de altares rupestres. Quién sabe, quizás ya existieran antes de la construcción del castillo.
















Al fondo del pueblo se pueden observar unas formaciones rocosas modeladas por la erosión, con muchos mechinales excavados en sus paredes (agujeros para ajustar las vigas de los tejados). En la parte superior de esta plataforma podemos encontrar varios restos interesantes: una necrópolis, los cimientos de un torreón y los restos de un castillo. El torreón formaba parte del castillo que se encuentra más arriba, perteneció a los Duques de Medinaceli, todavía se pueden distinguir dos aljibes de buenas dimensiones, habitaciones y escaleras, todos estos restos que podemos observar, están excavados en los afloramientos rocosos que allí existen.
La necrópolis está formada por un conjunto de una veintena de tumbas excavadas en la roca. Los tipos de sepulturas que encontramos son casi en su totalidad antropomorficas con algunas excepciones, encontrando alguna trapezoidal y ovaladas. La orientación es la tipica oeste-este.
Toda la zona necesita una excavación, para poder sacar a la luz los interesantes restos que aun quedan por toda la plataforma.
(enricvillanueva.wordpress.com)
















Escaleras labradas en la roca, Cerro Castillo de Miño de Medinaceli

martes, 29 de junio de 2010

Posible altar rupestre en el cerro de El Mirón

Entre los valles del Corneja y el Amblés, al norte de Gredos, encontramos la localidad avulense de El Mirón. En lo alto del cerro, donde se sitúan los restos de su castillo, conocido como "de los moros", encontramos un supuesto santuario rupestre prerromano, además de otros restos que llegan a remontarse hasta la Edad del Bronce. No es extraño que esta localidad y este cerro sean conocidos como El Mirón, pues en días claros, según se dice, se puede llegar a ver Salamanca.
















El cerro del Mirón alberga un pasado arqueológico extraordinario. Enclave estratégico que domina el Valle de Amblés y la ruta a la Vía de la Plata, estuvo poblado desde -probablemente- la Edad del Bronce. Hay vestigios vetones, romanos, árabes, Alto y Bajo medievales. Su muralla está bien conservada, aunque se han realizado algunas actuaciones poco afortunadas. Hay restos de una ermita mozárabe y un posible santuario rupestre.
(andaluciaimagen.com)

lunes, 28 de junio de 2010

El altar rupestre celtibérico de Hacinas

El Cid en su viaje hacia el destierro hizo parada en la bonita población burgalesa de Hacinas. Pero aparte de su vinculación con el famoso personaje medieval, de Hacinas podemos mencionar la existencia, en su término municipal, de un altar rupestre celtibérico, que es el protagonista de esta entrada. Su estructura es similar a otros santuarios rupestres ya citados aquí, donde se pueden observar varias cazoletas.
















La zona es rica en más testimonios sacros del pasado, pues se encuentran algunos megalitos por los alrededores de este altar y más santuarios rupestres de época celtibérica, de los que iremos dando cuenta en este lugar.

viernes, 25 de junio de 2010

Capella de Sant Miquel de Montserrat y el templo de Venus Pirene

Hoy nos acercamos a una montaña muy emblemática que ha sido considerada como sagrada, por las distintas creencias y religiones, desde el mismo Neolítico. Pero en concreto queremos hacernos eco de una hipótesis, que no sabemos de quién es, oída al filósofo y antropólogo Octavi Piulats. Según palabras de este señor, se dice que la ermita de Sant Miquel, de Montserrat, fue un antiguo templo dedicado a la diosa Venus Pirene. La verdad, que no he encontrado apenas nada de información sobre esta capilla, salvo simples menciones en las descripciones de las distintas rutas que se pueden hacer en Montserrat y las palabras de Octavi Piulats, pero las antiguas columnas que rodean el templo hacen deducir que nos encontramos ante un caso más de antiguo templo pagano cristianizado.














Los testimonios, no sólo actuales, sino también del pasado, como varios megalitos que rodean aquella montaña que forma parte de la mitología catalana, y, sobre todo, las sugerentes, extrañas y oníricas formas de la cordillera de Montserrat que tanto inspiraron, según se dice, a Gaudí -sólo hay que fijarse en las formas de la Sagrada Familia-, hacen que no sea nada extraño dicho aglutinamiento cultual en una montaña como la de Montserrat.

jueves, 24 de junio de 2010

El cerro de la Virgen de la muela y el Tesorillo de Driebes

Nuestra búsqueda de hoy tiene como objetivo un enterramiento, donde el arte de la orfebrería de origen celta manifiesta, una vez más, su gran maestría. En concreto, nos acercamos a las cercanías del pueblo alcarreño de Driebes, donde apareció el famoso Tesorillo de Driebes. A la ribera del Tajo, en el conocido como Cerro de La Virgen de la Muela, fue hallado dicho ajuar. Sobre este mismo cerro, Juan Ignacio Cuesta, autor del que traemos hoy unas líneas, ubica la antigua capital de la tribu celtibérica de los caracitanos, esos mismos que lucharon contra Sertorio y que Plutarco mencionó en sus Vidas paralelas. De todas formas, el emplazamiento de la antigua Caraca no está nada claro, y así, se manejan también otras hipótesis, como la que lo sitúa en el valle del Tajuña, en lo que hoy en día es Carabaña.
















El río Tajo a su paso por Driebes

Junto al río Tajo, donde se juntan las provincias de Madrid y Guadalajara, se encuentra un cerro conocido como La Virgen de la Muela. En su cima están, dispersos entre la destrucción producida por arados y tractores, los restos de la vieja ciudad celtíbera de Caraca. Allí vivió una tribu de plateros ahora enterrada en cistas formadas por lajas de yeso, cerca del río. Aquellos guerreros buscaron un auténtico lugar de poder donde descansar cuando sus almas iniciaran el viaje hacia la morada celeste de sus dioses. Hoy día, la piqueta “oficial” del arqueólogo ha desbaratado esas tumbas y llevado los ajuares de plata y armas que les acompañaban al Museo Arqueológico Nacional. Es el Tesorillo de Driebes. Después, abandonados los enterramientos a su suerte, han sido pasto de las otras piquetas, las de los desalmados, a quienes no ha importado destruir las tumbas y los restos que quedan de sus moradores.
(Lugares de Poder, Juan Ignacio Cuesta)

miércoles, 23 de junio de 2010

El pozo Airón de Tejerina

Hoy vuelve a ser protagonista ese antiguo dios que tanta huella ha dejado en la toponimia ibérica, el dios Airón. En concreto nos acercamos a Tejerina, en tierras leonesas, municipio cuyo nombre proviene del sagrado, para pueblos antiguos, y venenoso árbol del tejo. En Tejerina nos encontramos con otro Pozo Airón dónde se cuenta una leyenda que se viene repitiendo por distintos lugares del continente europeo, no en cuanto a pozos o manantiales divinizados por dicho dios, pues que se sepa, es un dios origen ibérico, precéltico incluso, sino en cuanto a las historias que se narran en otros manantiales, estanques o pozos.
















Tejerina

Sobre el pozo Airón de Tejerina sigue contándose una interesante leyenda tradicional acerca de una niña ahogada. Una versión documental dice que “había en el pueblo dos hermanas que solían ir a divertirse cerca del pozo Airón (o Lairón). Una era muy hermosa y la otra muy envidiosa, de forma que una tarde que bailaban ambas a orillas del pozo, la envidiosa arrojó al fondo a la más hermosa. Ésta, mientras se ahogaba, gritaba a su hermana: María Lidón, María Lidón, / dile a mi madre / y dile a mi padre / y dile a mi lindo amor/ que los sapos y las culebras / me llegan al corazón. No la volvieron a ver viva. Sólo la madre alcanzaría a recoger, tiempo después, el anillo de la ahogada, que apareció en una fuente muy alejada del pozo, con el cual, aparentemente, debía tener comunicación”. Esta leyenda contiene elementos coincidentes, y debe, por tanto, estar genéticamente relacionada, con un romance tradicional, el de El pozo Airón, que se ha documentado únicamente entre los judíos sefardíes de Salónica. Aunque este romance sefardí se había considerado, en un principio, una adaptación directa de la balada neohelénica de El pozo endemoniado, hoy está claro que forma parte, en realidad, de un complejo baladístico paneuropeo, arraigado desde España hasta Grecia, que tiene también vínculos con baladas francesas como la de Le roi Renaud, germánicas como la de Heer Hallewijn o británicas como la de Lady Isabel and the Elf-knight. En España, los ecos de la balada sobre las mujeres ahogadas en el pozo Airón sólo sobrevivieron precariamente en contacto con la leyenda que se cuenta en el pueblo leonés de Tejerina, aunque, de un modo mucho más general, puede decirse que el difundidísimo romance de Rico Franco es otro derivado de la balada paneuropea de la que derivan el resto de las baladas mencionadas.
(Gran Enciclopedia Cervantina)

jueves, 10 de junio de 2010

El Medulio y la Peña Sagra

Hoy traemos un trágico y enigmático acontecimiento del mundo antiguo ibérico. La toma del monte Medulio a cargo de las tropas romanas, donde un grupo de guerreros cántabros, astures y galaicos terminaron sus días en un suicidio colectivo en el año 22 a. C, en plenas Guerras Cántabras. Dicho monte Medulio no ha sido ubicado aún con total certeza, y así, existen distintas localizaciones o distintas hipótesis sobre su ubicación. Tenemos las localizaciones gallegas, del monte Medulio, que sitúan dicho monte en distintos lugares de Galicia, las localizaciones asturianas, la localización berciana cerca de las minas romanas de Las Médulas, por la afinidad en cuanto a la toponimia, aunque también se le sitúa, dentro de El Bierzo, en la Sierra de los Ancares o en la Sierra de la Lastra.
Pero, por último, tenemos la hipótesis cántabra, que es la que hoy traemos, y que identifica dicho monte Medulio con la Peña Sagra, una montaña cuyo nombre nos puede hacer deducir cierta sacralidad y que se encuentra ubicada entre el valle del Nansa y la comarca de Liébana. Los restos de un foso de asedio, en las cercanías, pueden constituir una prueba de ello.
















Basándonos en la forma en cómo los resistentes se suicidaron,antes de caer en manos de Roma, ese Medulio debía ser un monte, o espacio sagrado, tan común en la hispania indoeuropea (el sacrificio de los resistentes fue completamente ritual, suicidándose con tejo), similar a la autoinmolacion de los celtíberos numantinos.
¿Pero que espacio sagrado era ese Medulio? , ¿a quien estaba dedicado?. Para algunos el monte era un espacio dedicado a la Diosa celtica Medhu, la creadora de la bebida sagrada conocida como hidromiel. La forma en que los resistentes se suicidaron (bebiendo veneno de tejo) podría guardar relacion con un tipo de ritual relacionado con la ingestion de una bebida sagrada.
(Celtiberia.net: panoramixperez)

Sosteniendo la tesis cántabra está la teoría de que el Medullio es lo que hoy denominamos Peña Sagra. Si ascendemos al par de la calzada romana, al puerto de Pasaneo, saliendo de Liébana y entrando a Peña Rubia se puede contemplar el foso de asedio de quince millas de longitud. El Conde de Saint Saud, incansable explorador de la zona a finales del XIX escribió: "Todavía se ven las ruinas de las torres, guardianas de estos caminos. En el de Peñarrubia, están, y no sin motivo, bastante próximas entre sÍ".
Se encuentran al oeste de Reinosa unas montañas de las que Madoz dice que en otros tiempos fueron llamados Médulos. La Cuesta Modolla (Santotís, Tudanca) está sobre una ladera de la Peña Sagra y es derivable de Medullia, Medollia. El río Bendul (San Sebastián de Garabandal) prestó su nombre a toda su vertiente. De nuevo Madoz nos indica que el valle de Rionansa por el lado de Sagra se llamó "con el nombre especial de Vendul". Se puede derivar Bendul de Medullio mediante alternancia m-b, compensación de la nasal y pérdida de finales.

(Roma contra cántabros y astures, nueva lectura de fuentes, Eutimio Martino)
 
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