viernes, 26 de marzo de 2010

El Santuario de Gastiburu

En tierra de los antiguos várdulos, cerca de Gernika, en la sierra de Gastiburu, de donde toma el nombre, nos encontramos este atractivo santuario. Está relacionado con el cercano y antiguo poblamiento de Marueleza y pudo ser no sólo un santuario sino también un lugar de reuniones de tinte político o civil como demuestran los graderíos que en él existían y que rodeaban una curiosa plaza de forma pentagonal. Como ocurre con otros tantos lugares de tinte pagano, se ha creado alrededor de este lugar también el mito de reuniones o aquelarres brujeriles.
















En las estribaciones de Gastiburu, se ubica el santuario protohistórico que fue conocido como lugar de reunión de brujas. Construido en las cercanías del oppidum de Marueleza se organiza en torno a cuatro estructuras, lóbulos, en forma de herradura que emergen de las laderas y se distribuyen alrededor de una plaza central con forma de pentágono. Los planos inclinados albergaron unas gradas y dos pasillos laterales. Cada uno de los lóbulos quedó individualizado, separado de la plaza por un pequeño muro, pero unido a ella por un espacio pavimentado con grandes lajas de piedra arenisca. Estas gradas tienen zonas especiales en las que lajas clavadas en vertical separan espacios entre filas. Al valor económico hay que añadirle el valor político y simbólico, ligados a la jefatura aristocrática de Marueleza.
(bizkaia.net)

jueves, 25 de marzo de 2010

Dolmen de Azután

En la comarca de La Jara, aparte de preciosos paisajes y una atractiva ruta a través de su Vía Verde, podemos encontrarnos con joyas arqueológicas como el Dolmen de Azután. Un lugar sagrado elegido por los oriundos de aquel territorio hace, aproximadamente, 6.500 años. Fue el primer megalito identificado en el interior de la Meseta Sur. Resulta importante su conexión con distintos cursos de agua del entorno, incluido el más largo río ibérico, el Tajo, además de situarse en un enclave de abundantes aguas subterráneas. Se suele decir que muchas construcciones sagradas, como los megalitos, se solían situar en lugares donde las corrientes subterráneas de agua abundaban, pues -según estas opiniones- la energía de la tierra es más facilmente perceptible.
















Los ajuares y restos arqueológicos documentados y encontrados en las inmediaciones del dolmen, se basan en abundantes evidencias de cerámica, industria ósea, industria lítica tallada y pulimentada, así como alguna cuenta de collar. A todo ello debemos sumar la evidente decoración total del espacio funerario mediante grabados e incisiones finas de bandas onduladas y zig-zag, así como grabados anchos de temática geométrica y antropomórfica, e incluso bajorrelieve y pinturas en los ortostatos de la cámara y figuras exentas de carácter escultórico (menhir) en el espacio de la cámara.
Importante arqueológicamente resulta además de su carácter innato monumental, también la conexión con los cursos de agua situándose próximo al río Tajo y en las inmediaciones a los arroyos de Linares y la Anguilucha, unido a afloramientos hídricos subterráneos en el mismo área arqueológica.
(viaverdedelajara.com)

miércoles, 24 de marzo de 2010

Rocha da Mina, santuario de Endovélico

Ya estuvimos en su momento en el cerro de São Miguel, donde se dice un hubo un templo romano dedicado a este dios indígena que competía en importancia con el propio Júpiter en tiempos de la romanización, por lo que queda claro su gran importancia, sobre todo para los lusitanos, cual es el caso. Por lo visto su lugar de culto ancestral se encontraba a 3 km del cerro de São Miguel, en concreto en el Santuario de Rocha da Mina, donde se encuentra un altar rupestre que, por lo visto, estaba consagrado a este dios.















Con ello, se ha llegado a la conclusión de que el culto realizado en Rocha da Mina, donde seguramente acudirían gentes de distintos poblamientos de la zona, fue desplazado posteriormente al cerro São Miguel, donde presumiblemente se construyó un templo en su honor -ahí lo atestiguan distintos hallazgos arqueológicos-, con lo que Rocha da Mina quedaría, desde entonces, en desuso. Este santuario rupestre se sitúa en un promontorio que se eleva sobre el río Lucefeci, en una zona de bonitos paisajes.

martes, 23 de marzo de 2010

El 'Monte sagrado' de Sarnago

Hoy nos acercamos a la pequeña población de Sarnago, en la comarca de la Alcarama, en las Tierras Altas de Soria. Un lugar de encrucijada entre Castilla, Aragón y Navarra, "donde Castilla pierde su nombre" como cita el autor de Historias de la Alcarama, Abel Hernández. En entrevista realizada en el programa de RNE Reserva Natural a este autor, me llamó la atención lo que dijo sobre un monte existente en Sarnago, el cual, según él, bien pudo ser un monte sagrado en tiempos celtibéricos. No muy lejos, además, en lo que llaman El Castillo de Sarnago se encuentran los restos de un poblamiento celtibérico, lo que, al margen de la supuesta sacralidad de dicho monte en la Antigüedad, otorga un gran interés a la zona, además del gran valor paisajístico y natural.

















Por eso Sarnago no ha muerto del todo, aunque ni siquiera se conocen bien sus orígenes. El nombre parece vasco-ibérico. Yo aventuro la hipótesis de que originariamente pudo ser 'Sernago', entroncando con la serna latina. O sea, lugar de piezas o tierras de sembradura. Antonio Ruiz Vega, siguiendo la pista marcada por Elizabeth Chesley Baity, indica que hubo un «Sarna» que era un bosquecillo sagrado en el país de Oraons —citado por Frazer en su The Golden Bough— y que Sarnadari es el nombre de la Primavera Sagrada y también el de un soto de donde se trae la leña para el fuego sagrado de Kosti, en Grecia. A este propósito recuerda que tradicionalmente la hoguera de San Pedro Manrique que se pasa con los pies descalzos la noche de San Juan hay que hacerla con troncos de roble bajados de los bosques de Sarnago. Y Plinio, el historiador romano, habla del monte sagrado de los iberos. No sé si se refiere al cerro del Castillo o a la Alcarama, la sierra madre de esta tierra, que, según me dijo mi amigo Said, significa en árabe 'dignidad'. Fíjate cómo se han ido sucediendo las distintas civilizaciones.Acaso sea esta, en efecto, una tierra mágica o sagrada. El que haya visto amanecer una vez desde la cumbre de la Alcarama, en una mañana clara de mayo, o haya contemplado desde el Castillo una tarde de otoño la puesta del sol sobre la sierra del Alba, naranja y violeta, no lo olvidará nunca. Sentirá dentro el milagro de la luz primera de la Creación, antes de que el hombre y la tierra hubieran perdido la inocencia.
(Abel Hernández)

lunes, 22 de marzo de 2010

La diosa Ataegina y Turóbriga

Hoy nos acercamos a un antiguo poblamiento citado por las fuentes como Turóbriga. Hoy en día se la sitúa en Aroche, pero son varios los lugares que se han barajado en cuanto a su posible ubicación, como cerca de Cabeza de Buey. Esta antigua ciudad estaba consagrada a la diosa Ataecina o Adaegina, una de las más importantes, pues se han hallado bastantes lugares consagrados a esta diosa ctónica o de inframundo, sobre todo en la antigua Lusitania y la antigua Beturia, como es el caso de la betur Turóbriga. Se cree que bajo la actual ermita de San Mamés pudo estar ubicado su templo, pero esto se desconoce y es posible que pueda aparecer en otro lugar del poblamiento, pues es mucho aún lo que queda por ser excavado y estudiado.
















Conocemos a la diosa indígena prerromana Adaegina gracias a los innumerables altares con inscripciones latinas aparecidos en el antiguo territorio de la Hispania Ulterior y, más concretamente, entre el Tajo y el Guadiana. Una de las principales características de Adaegina son sus epítetos “Dea Domina Sancta Turibrigensis”, que nos indica que se trata de una divinidad protectora de la ciudad prerromana de la
Beturia Céltica llamada Turíbriga o Turóbriga, ubicada recientemente en los alrededores de la ermita de San Mamés, en las cercanías de Aroche, provincia de Huelva, y que posee una fuente, acueducto, varias termas y piscinas extraordinarias en fase de excavación.
(celtiberia.net)

martes, 16 de marzo de 2010

Posible altar rupestre en el Cerro de San Mateo, Ávila

Hoy traemos, de nuevo, un supuesto altar rupestre, pues si bien el arqueólogo Francisco Fabián afirma dicha condición, su verdadera naturaleza ritual no está demasiado clara, como así ha quedado de manifiesto en webs como Celtiberia.net y Caminando por Iberia.
El que el lugar fuera una antigua cantera añade mayor dificultad a su posible calificación como roca sagrada de la Antigüedad.














Julio Collado explicó a este diario -Diario de Ávila- que descubrió en el Cerro de San Mateo una roca, «solitaria en su entorno», que reunía una serie de características especiales que le hicieron pensar que podía tratarse de un altar prehistórico. Esas peculiaridades, explicó, se resumían en la existencia en la citada piedra de una especie de visera bajo la que se encontraba, a la altura del pecho de una persona adulta, una pequeña pileta de entre diez y quince centrímetros de profundidad y de forma rectangular, pero con los ángulos redondeados, de la que salía un pequeño canal perfectamente identificado y de la misma hondura.

Convencido de que las hendiduras que mostraba esa piedra «no eran naturales, porque se descubría la mano del hombre», y viendo que apoyaba su primera intuición el hecho de que al lado pueden verse aún los restos de una cantera abandonada, Julio Collado puso su descubrimiento en conocimiento del arqueólogo territorial de la Junta de Castilla y León, Francisco Fabián, el cual le confirmó sus sospechas.
El propio Fabián manifestó a este diario que la piedra en cuestión se trata, casi con toda seguridad, de «un altar rupestre ritual y no de uso funcional» que, a la espera de que sea estudiada más en profundidad, es posible que pueda asociarse, por su proximidad geográfica, con el cercano yacimiento de Bascarrabal, unos terrenos que fueron ocupados entre los años 4.000 y 800 antes de Cristo para aprovechar la malaquita de la zona. Calificó Francisco Fabián este descubrimiento de «muy interesante», puesto que ofrece nuevos datos «para estudiar el mundo de las ideas de nuestros antepasados»."
(Diario de Ávila 20-05-06.)

lunes, 15 de marzo de 2010

Peña Sacra de Manzares el Real

A lo pies de La Pedriza -un espectacular paisaje rocoso de la sierra de Guadarrama-, encontramos una ermita sobre una peña conocida como Peña Sacra. A pesar, de que en muchas páginas de internet aparece la cita de que fue un santuario precristiano, y que "existen distintos escritos que relacionan la Peña de la Sacra a cultos druidas", no dejan de ser copias de un mismo texto, no encontrando en la red ninguno de esos "escritos" a los que se hace referencia. Así que, desde aquí, agradeceríamos, si alguien sabe algo más sobre este lugar, que aportara alguna información. De momento, aquí dejamos constancia a modo de incógnita que estaría muy bien poder despejar. La cita de los cultos druídicos no es muy halagüeña, pero como se suele decir, "cuando el río suena...", y sí, muy cerca suena el Manzanares, al poco de nacer, en un paraje que apenas hace presagiar su cercano destino entre riberas de hormigón.

















La ermita está situada sobre la Peña Sacra, como su propio nombre indica, desde donde se domina una amplia panorámica de La Pedriza. La construcción es del siglo XVI, a la que fueron adosadas dependencias posteriores en el siglo XVII. La Virgen de la Peña Sacra es copia moderna de la imagen del siglo XIX desaparecida, a excepción del Niño, que es antiguo. Existen distintos escritos que relacionan la Peña de la Sacra a cultos druidas, presencia de sacerdotes celtas que durante el primer milenio a J.C, celebraban sus ritos en los bosques.
(www.manzanareselreal.org)
 
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