martes, 23 de marzo de 2010

El 'Monte sagrado' de Sarnago

Hoy nos acercamos a la pequeña población de Sarnago, en la comarca de la Alcarama, en las Tierras Altas de Soria. Un lugar de encrucijada entre Castilla, Aragón y Navarra, "donde Castilla pierde su nombre" como cita el autor de Historias de la Alcarama, Abel Hernández. En entrevista realizada en el programa de RNE Reserva Natural a este autor, me llamó la atención lo que dijo sobre un monte existente en Sarnago, el cual, según él, bien pudo ser un monte sagrado en tiempos celtibéricos. No muy lejos, además, en lo que llaman El Castillo de Sarnago se encuentran los restos de un poblamiento celtibérico, lo que, al margen de la supuesta sacralidad de dicho monte en la Antigüedad, otorga un gran interés a la zona, además del gran valor paisajístico y natural.

















Por eso Sarnago no ha muerto del todo, aunque ni siquiera se conocen bien sus orígenes. El nombre parece vasco-ibérico. Yo aventuro la hipótesis de que originariamente pudo ser 'Sernago', entroncando con la serna latina. O sea, lugar de piezas o tierras de sembradura. Antonio Ruiz Vega, siguiendo la pista marcada por Elizabeth Chesley Baity, indica que hubo un «Sarna» que era un bosquecillo sagrado en el país de Oraons —citado por Frazer en su The Golden Bough— y que Sarnadari es el nombre de la Primavera Sagrada y también el de un soto de donde se trae la leña para el fuego sagrado de Kosti, en Grecia. A este propósito recuerda que tradicionalmente la hoguera de San Pedro Manrique que se pasa con los pies descalzos la noche de San Juan hay que hacerla con troncos de roble bajados de los bosques de Sarnago. Y Plinio, el historiador romano, habla del monte sagrado de los iberos. No sé si se refiere al cerro del Castillo o a la Alcarama, la sierra madre de esta tierra, que, según me dijo mi amigo Said, significa en árabe 'dignidad'. Fíjate cómo se han ido sucediendo las distintas civilizaciones.Acaso sea esta, en efecto, una tierra mágica o sagrada. El que haya visto amanecer una vez desde la cumbre de la Alcarama, en una mañana clara de mayo, o haya contemplado desde el Castillo una tarde de otoño la puesta del sol sobre la sierra del Alba, naranja y violeta, no lo olvidará nunca. Sentirá dentro el milagro de la luz primera de la Creación, antes de que el hombre y la tierra hubieran perdido la inocencia.
(Abel Hernández)

lunes, 22 de marzo de 2010

La diosa Ataegina y Turóbriga

Hoy nos acercamos a un antiguo poblamiento citado por las fuentes como Turóbriga. Hoy en día se la sitúa en Aroche, pero son varios los lugares que se han barajado en cuanto a su posible ubicación, como cerca de Cabeza de Buey. Esta antigua ciudad estaba consagrada a la diosa Ataecina o Adaegina, una de las más importantes, pues se han hallado bastantes lugares consagrados a esta diosa ctónica o de inframundo, sobre todo en la antigua Lusitania y la antigua Beturia, como es el caso de la betur Turóbriga. Se cree que bajo la actual ermita de San Mamés pudo estar ubicado su templo, pero esto se desconoce y es posible que pueda aparecer en otro lugar del poblamiento, pues es mucho aún lo que queda por ser excavado y estudiado.
















Conocemos a la diosa indígena prerromana Adaegina gracias a los innumerables altares con inscripciones latinas aparecidos en el antiguo territorio de la Hispania Ulterior y, más concretamente, entre el Tajo y el Guadiana. Una de las principales características de Adaegina son sus epítetos “Dea Domina Sancta Turibrigensis”, que nos indica que se trata de una divinidad protectora de la ciudad prerromana de la
Beturia Céltica llamada Turíbriga o Turóbriga, ubicada recientemente en los alrededores de la ermita de San Mamés, en las cercanías de Aroche, provincia de Huelva, y que posee una fuente, acueducto, varias termas y piscinas extraordinarias en fase de excavación.
(celtiberia.net)

martes, 16 de marzo de 2010

Posible altar rupestre en el Cerro de San Mateo, Ávila

Hoy traemos, de nuevo, un supuesto altar rupestre, pues si bien el arqueólogo Francisco Fabián afirma dicha condición, su verdadera naturaleza ritual no está demasiado clara, como así ha quedado de manifiesto en webs como Celtiberia.net y Caminando por Iberia.
El que el lugar fuera una antigua cantera añade mayor dificultad a su posible calificación como roca sagrada de la Antigüedad.














Julio Collado explicó a este diario -Diario de Ávila- que descubrió en el Cerro de San Mateo una roca, «solitaria en su entorno», que reunía una serie de características especiales que le hicieron pensar que podía tratarse de un altar prehistórico. Esas peculiaridades, explicó, se resumían en la existencia en la citada piedra de una especie de visera bajo la que se encontraba, a la altura del pecho de una persona adulta, una pequeña pileta de entre diez y quince centrímetros de profundidad y de forma rectangular, pero con los ángulos redondeados, de la que salía un pequeño canal perfectamente identificado y de la misma hondura.

Convencido de que las hendiduras que mostraba esa piedra «no eran naturales, porque se descubría la mano del hombre», y viendo que apoyaba su primera intuición el hecho de que al lado pueden verse aún los restos de una cantera abandonada, Julio Collado puso su descubrimiento en conocimiento del arqueólogo territorial de la Junta de Castilla y León, Francisco Fabián, el cual le confirmó sus sospechas.
El propio Fabián manifestó a este diario que la piedra en cuestión se trata, casi con toda seguridad, de «un altar rupestre ritual y no de uso funcional» que, a la espera de que sea estudiada más en profundidad, es posible que pueda asociarse, por su proximidad geográfica, con el cercano yacimiento de Bascarrabal, unos terrenos que fueron ocupados entre los años 4.000 y 800 antes de Cristo para aprovechar la malaquita de la zona. Calificó Francisco Fabián este descubrimiento de «muy interesante», puesto que ofrece nuevos datos «para estudiar el mundo de las ideas de nuestros antepasados»."
(Diario de Ávila 20-05-06.)

lunes, 15 de marzo de 2010

Peña Sacra de Manzares el Real

A lo pies de La Pedriza -un espectacular paisaje rocoso de la sierra de Guadarrama-, encontramos una ermita sobre una peña conocida como Peña Sacra. A pesar, de que en muchas páginas de internet aparece la cita de que fue un santuario precristiano, y que "existen distintos escritos que relacionan la Peña de la Sacra a cultos druidas", no dejan de ser copias de un mismo texto, no encontrando en la red ninguno de esos "escritos" a los que se hace referencia. Así que, desde aquí, agradeceríamos, si alguien sabe algo más sobre este lugar, que aportara alguna información. De momento, aquí dejamos constancia a modo de incógnita que estaría muy bien poder despejar. La cita de los cultos druídicos no es muy halagüeña, pero como se suele decir, "cuando el río suena...", y sí, muy cerca suena el Manzanares, al poco de nacer, en un paraje que apenas hace presagiar su cercano destino entre riberas de hormigón.

















La ermita está situada sobre la Peña Sacra, como su propio nombre indica, desde donde se domina una amplia panorámica de La Pedriza. La construcción es del siglo XVI, a la que fueron adosadas dependencias posteriores en el siglo XVII. La Virgen de la Peña Sacra es copia moderna de la imagen del siglo XIX desaparecida, a excepción del Niño, que es antiguo. Existen distintos escritos que relacionan la Peña de la Sacra a cultos druidas, presencia de sacerdotes celtas que durante el primer milenio a J.C, celebraban sus ritos en los bosques.
(www.manzanareselreal.org)

viernes, 12 de marzo de 2010

Monumento al dios Neitin en Binéfar

En el Yacimiento de la Vispesa de Binéfar, se halló el conocido como Munumento o Estela de Binéfar, donde se encontró una inscripción dedicada al dios Neitin, más conocido como Neto o Netón. Algunos dicen, sobre este dios, que fue una especie de dios panibérico, adorado tanto por celtas e íberos. Se le ha relacionado incluso con el dios de la guerra irlandés, el dios Net. Según se dice su nombre viene de la palabra celta neto, que significaba guerrero, de ahí que se entienda que fue un dios de la guerra. Aunque Neitin también fue un nombre propio íbero, o incluso formaba la raíz de otros nombres propios documentados como Neitinbeles. Por lo que puede ser que no fuera al dios a quién estaba consagrado el monumento, sino que fuera una estela funeraria en la cual aparecía el nombre propio de la persona a la que estaba dedicada. Aunque la generalidad de los estudiosos lo relacionan con el dios protagonista de hoy.
















Yacimiento íbero-romano de La Vispesa

En el monumento funerario de Binéfar hay una mención a Neitin, que aunque está en ámbito ibérico-ilergete, es una zona que fue iberizada más tardíamente que otras, sobre un substrato anterior de Campos de Urnas, y con alguna influencia hallstática, e incluso en cercanía a zonas donde hubo infiltraciones galo-belgas más recientes: galos de valle del Gállego, Suessetanos de las Cinco Villas y Navarra, Galos llegados al llano de Lérida en la época de César.
(celtiberia.net)


















Estela de Vispesa, Museo Provincial de Huesca

jueves, 11 de marzo de 2010

El Ninfeo de Valeria

Fue un anterior poblamiento celtíbero, como tantos otros, aunque rebautizado por los que la conquistaron como Valeria, en honor al cónsul Cayo Valerio Flaco. No se halla lejos de la también ciudad 'hermana' y antigua Segóbriga, siendo citada por el propio Ptolomeo en su Geografía. En cuanto a su ubicación no ha habido ninguna incertidumbre, como sí ha existido y existe con otros tantos poblamientos, pues muy cerca nos encontramos un municipio homónimo que ha servido de pista, además, del conocimiento de las ruinas existentes de la antigua ciudad que no fueron excavadas hasta mediados del S. XX.
En Valeria encontramos un ejemplo más de manantial o fuente sacralizado, es decir, un claro culto a las aguas, seguramente anterior a la llegada de los romanos y que se materializó, con la llegada de éstos, en el Ninfeo de Valeria. Pero de verdad lo que más destaca en este lugar es la bonita hoz del río Gritos que, en forma de abrazo eterno, envuelve a la antigua Valeria.



























Se trata de un añadido al conjunto foral en sí, y uno de los edificios más interesantes de la arqueología clásica española. Para Ángel Fuentes se le podría considerar un segundo foro menor. Es una fuente monumental, quizás la mayor del Imperio romano, y la imagen más típica de la Valeria romana. Es el fruto de la monumentalización del muro de contención del foro por el Este. El muro actuálmente está desprovisto de todo ornato, pero se debe imaginar cubierto de mármoles, estucos, esculturas y bocas por las que el agua debería manar sin cesar. ( En palabras de Julián Torrecillas, el guarda-encargado de las ruinas )
El conjunto del Ninfeo corona toda la ladera del Hoyo de Afuera, de la que sería una "balconada superior monumental". Por encima de él asomarían los edificios más importantes del foro: Curia, Basílica, y probablemente, el templo de la ciudad. Consta de una serie de 7 nichos semicirculares alternados con exedras rectangulares, practicados en un grueso muro que encierra en su interior un canal revestido de hormigón hidraúlico por cuya pared va el specus, que surte de agua al Ninfeo. El agua saldría al exterior por unas bocas situadas a los lados de los nichos semicirculares, y allí recogida en piletas. Ese pórtico arcuado, del que aún hoy se pueden ver sus columnas toscanas, arquitrabes y demás restos en la taberna nº 12, era en realidad el Ninfeo : " como un tunel algo oscuro, con el ruido , hoy silenciado, de sus 14 fuentes manando, y seguramente húmedo ".
Entronca con los Ninfeos helenísticos: está en la línea de la Fuente Pyrene de Corinto en su fase helenístico-romana. No hay que olvidar que los ninfeos, especialmente en época antigua, antes que edificios ornamentales, que realmente lo eran, son edificios de culto a las aguas -de origen prerromano-, formando parte del foro, pero, a la vez, claramente separado de él.
Las cisternas fueron construídas con la misma técnica que las del foro. Salpican todo el yacimiento. Una fuente adosada a ellas posibilitaba que todos los habitantes de la ciudad pudieran disponer de agua.
(www.adesiman.org)

miércoles, 10 de marzo de 2010

Santuario rupestre de Argeriz

A caballo entre las antiguas tierras de galaicos y lusitanos, y muy cerca del conocido santuario de rupestre de Panóias, nos encontramos el Santuario de Argeriz. Su construcción se dice que es de época romana, al igual también que el de Panóias, pero seguramente constituía ya un lugar de culto bastante antes de la invasión de los itálicos, como ocurrió con tantos otros lugares. A este santuario, los lugareños, lo conocen como Pias dos Mouros, con lo que nos encontramos, una vez más, con la costumbre de calificar algo antiguo de origen no conocido como de "tiempo de moros", cuando en realidad su origen es bastante más antiguo a la llegada del Islam a la Península.

J. Alberto Arenas-Esteban

Nombrado en 1984 como "Bien de Interés Público", el "santuario rupestre de Argeriz" (o "Pias dos Mouros", como comúnmente se le conoce dentro de la población local a este tipo de asentamientos arqueológicos) se encuentra relativamente aislado en una plataforma de granito situada en una ladera que domina un afluente del arroyo Alfonge. Probablemente construida durante el período romano, el santuario rupestre, parece revelar algunas similitudes estructurales con el «Santuario de Panóias", visible también desde lo alto de Argeriz, al igual que el sitio donde se encuentran los Grabados de Mão do Homem, ambos pertenecientes al municipio de Vila Real.El santuario está compuesto de dos cavidades rectangulares dispuestas en paralelo (con orientación norte-sur) en la cima de un promontorio de granito.
(Traducción realizada de valpacos-digital.com)
 
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