viernes, 26 de febrero de 2010

La Cueva de la Mora de Torrejoncillo del Rey

En este lugar, nos encontramos con un ejemplo más de lugar atribuido, a través de una leyenda, a "tiempo de moros", cuando en realidad era bastante más antiguo. Además, no sólo a tiempo de moros, sino al mito de una "mora encantanda", que se ha venido también repitiendo en muchos lugares de la península Ibérica y hasta el propio Gustavo Adolfo Bécquer escribió su "Cueva de la mora" en relación a los Baños de Fitero. En concreto, la Cueva de La Mora Encantada no fue otra cosa que una mina romana de lapis specularis, lo que se conoce popularmente como espejuelo, y que seguramente surtiría para la construcción de ventanas a la cercana Segóbriga. Pues bien, nos encontramos ante un curioso caso por el cual una leyenda puede llegar a provocar incluso un sueño en una persona que, a su vez, sea el motivo del hallazgo de esta antigua mina. Y todo por la aparición de una princesa mora en la madrugada de San Juan, con lo cual la leyenda se acaba incluso mezclando con la ancestral festividad del solsticio de verano. Pero que sean los auténticos conocedores los que nos cuenten.



En la localidad conquense de Torrejoncillo del Rey, fue descubierta en el año 1955, por D. Pedro Morales, una cavidad revelada en sueños, como el lugar donde se hallaba oculto un singular tesoro escondido en un palacio de cristal. La cavidad resultó ser una mina romana de lapis specularis, de la que no quedaba ni el recuerdo, y tras la expectación inicial, y sobre todo, tras la muerte de Pedro Morales, fue relegada al olvido.
Retomada su exploración desde la perspectiva de una investigación arqueológica en el marco del Proyecto "Cien mil pasos alrededor de Segóbriga" para el estudio la minería romana del lapis specularis, la mina ha sido intervenida desde varias disciplinas científicas revelándose como una de las más atractivas para la investigación.
Apenas un kilómetro al noroeste de la población conquense de Torrejoncillo del Rey, se localiza al lado de un antiguo camino con dirección a Valparaiso de Abajo, una pequeña elevación conocida como el Cerro de la Mora Encantada. El sitio, al igual que otros incontables parajes de la geografía hispana, recoge la toponimia de "Mora Encantada", y como en otras localidades, es sinónimo de leyendas relacionadas con la tradición oral y con la pervivencia de substratos culturales que reflejan la antigüedad y el recuerdo histórico del lugar.
En el caso concreto de Torrejoncillo del Rey, según su leyenda particular más o menos aderezada con las lógicas variantes, en la madrugada de San Juan (24 de junio) y en tiempos ya remotos, solía aparecerse una joven princesa mora de excepcional belleza, que peinaba su larga cabellera sobre el cerro, hasta que una vez fue sorprendida por un hombre, desapareció como por encanto, y desde entonces, no volvió a salir jamás. Tras su desaparición, el pequeño cerro fue conocido con el legendario nombre de "Mora Encantada" que aún perdura.
(moraencantada.blogspot.com)

miércoles, 24 de febrero de 2010

Grabados rupestres en el Valle del río Côa

Hoy nos acercamos al río Côa -el llamado Cuda por los romanos- que hacía frontera entre lusitanos y vettones. Pero nuestra visita atañe a unos testimonios rupestres muy anteriores a que ambas etnias merodearan por aquellos pagos. Este conjunto de arte rupestre comprende miles de grabados de distintos animales que, según cuentan, se remotan a hace entre 24000 y 12000 años. Este conjunto, como no podía ser de otra forma, ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad en 1998.

















Los grabados paleolíticos del Valle del Côa se distribuyen por 24 nucleos diferentes a lo largo de las márgenes de los 17 km finales del curso del río Côa y en los valles afluentes del Duero junto a la hoz del Côa. Los grabados se inscribieron en superficies rocosas verticales formadas por la fractura de la pizarra típica de la región. La gran importancia de los grabados del valle del Côa reside en el hecho de que, hasta su descubrimiento, se pensaba que el arte rupestre paleolítico se circunscribía al interior de las grutas. El arte preservado en el Valle del Côa trajo consigo una nueva visión acerca del arte paleolitíco. Probablemente este tipo de arte era tanto o más comun que el de las grutas, pero por motivos de conservacion no llego hasta nosotros.
(dolmenes.blogspot.com)

martes, 23 de febrero de 2010

La Serrana de la Vera

Hoy traemos el mito de La Serrana de la Vera que, no es un supuesto endémico de esta comarca del norte de Extremadura en lo que a "serranas" se refiere, pero sí tiene peculiaridades propias, aparte de que estuvo bastante arraigado, dicho mito, tiempos atrás. Esta especie de mantis religiosa humana -o inhumana-, junto al resto de serranas, fueron fuente de inspiración de poetas y literatos desde el propio Arcipestre de Hita, pasando por muchos del conocido como Siglo de Oro. Estos mitos suelen ser construcciones populares, modeladas y adaptadas a los distintos tiempos, pero que seguramente hunden sus raíces en tiempos muy ancestrales.
















Representación de la Serrana de la Vera en Garganta la Olla

La serrana de Tormantos, de la Vera o del Monfragüe es un personaje de un mito muy extendido por toda Extremadura, especialmente en la zona de Monfragüe por los riberos del Tajo y por el Valle del Jerte y la Vera, de donde se la supone originaria y donde pervive el personaje en toda su dimensión mítica. Se trataría de una hermosa mujer con apariencia de cazadora o de amazona de fuerza sobrehumana y ciertas características sobrenaturales que vive en los montes y lleva a los hombres con los que se cruza a su cueva para matarlos (a menudo después de emborracharlos o haberles hecho el amor) y guardar los huesos en la cueva.En un ensayo de Caro Baroja sobre la Serrana se planteaba la cuestión de no muy difícil solución sobre si la Serrana era una realidad histórica mitificada o un mito transformado en realidad historificada. Multitud de estudiosos han interpretado a la Serrana de forma histórica e incluso han tratado de buscarle una identidad histórica de carne y hueso a la Serrana. Algo que en algunos casos ha asumido el pueblo, que, en las zonas donde el mito se halla más arraigado, lo mismo otorga características sobrenaturales a la Serrana parecidas a las de otros seres mitológicos de otras culturas, que habla de conocer la identidad de la Serrana, en qué época vivió, en qué casa o cuál era su familia. En cambio, algunos estudiosos actuales señalan su probable origen mítico primitivo, como ya apuntó Caro Baroja.
(Wikipedia)

lunes, 22 de febrero de 2010

Jabalera y Santa Brígida

La cristianización de la diosa celta Briga como Santa Brígida ya fue citada por aquí cuando mencionamos una teoría sobre el origen etimológico del nombre de Cantabria -en concreto en la entrada sobre el Pico Tres Mares- que relacionaba este término con el nombre de la diosa. Hoy volvemos a hablar de Briga en relación a la población de Jabalera, en la sierra de Altomira. Este municipio tiene como patrona a Santa Brígida, lo cual no constituye un caso único, pero sí reúne una serie de elementos alrededor que pueden llegar a barajar la posibilidad de que verdaderamente su culto, en este lugar, no fue traído al mismo en su forma cristiana, sino que puede ser que estuviera arraigado con anterioridad a su cristianización, por difícil que parezca, pues son muchos los episodios, pueblos y religiones que han discurrido desde entonces.














...quizá lo más interesante de esta población sea su patrona: la santa irlandesa Santa Brígida. Para cualquier lector no avisado esto no tendría mayor anecdotario que la singularidad de esa elección. Pero a poco que se indague nos dejaría un gusto a lejanas civilizaciones que escondidas entre las brumas de los bujedales del vallejo conocido como ‘El fin del mundo’, ya no lejos del Guadiela, nos recuerdan viejos mitos célticos.Brig, o Brigit, venerada en la Galia, Britania y al Oeste de Escocia, es –sin embargo- típicamente irlandesa nos cuenta la leyenda haber sido protegida por un Dragón ante el acoso lascivo de cuatro dioses masculinos.Esto que aparentemente no tendría que llegar más allá que tratarse de una bonita figura quimérica, podría adquirir mucho más sentido si se atiende a la cercanía (prácticamente a tiro de piedra) de la “Cueva del Cocodrilo”, muy celebrada en los vecinos pueblos de Saceda-Trasierra y Mazarulleque, donde se narra la leyenda de dicho cocodrilo. ¿Podría tratarse del mismo dragón-cocodrilo custodio de nuestra Brígida?
(atalayadecuenca.com)

viernes, 19 de febrero de 2010

El templo de Asclepio de Ampurias

Hoy volvemos a la que fue la colonia helena más importante en la península Ibérica, Ampurias, aquella cuyo nombre además quedó en los anales por uno de los más famosos desembarcos ocurridos en esta península y que supuso un nuevo orden y el principio del fin de las culturas prerromanas; al menos en lo que se refiere a la existencia de dichas etnias, pues algunos elementos culturales indígenas pervivieron en la toponimía y en algunas costumbres no extinguidas por la romanización.
Nuestra visita de hoy se debe a su famoso templo de Asclepio -Esculapio para los romanos-, el dios de la medicina griego.
















Templo de Asclepio, Ampurias

En el espacio ganado con la ampliación de la muralla hacia el sur de la ciudad en el siglo II a.c se construyeron diversas construcciones de carácter religioso que, en parte pueden ser identificadas con un Asklepieion, con la ampliación de la muralla, el primitivo recinto de Asclepios, del siglo IV a.c, fue totalmente modificado, quedando a partir de ahora intramuros. El Asklepieion era un centro terapéutico y religioso consagrado al dios de la Medicina, Asclepios.
El recinto parece ser que estaba conformado por los tres templos que se encuentran al oeste del conjunto, junto a unas cisternas, un pozo hallado, y por último un edificio porticado o aditon un edificio donde los enfermos experimentaban el sueño sagrado a partir del cual los sacerdotes establecían el tratamiento terapéutico a seguir. En cuanto a las cisternas eran el lugar donde se almacenaba el agua necesaria para llevar a cabo los ritos de purificación a los que debía someterse el enfermo, y el pozo abierto quizás albergaba las serpientes consagradas al dios.
(Wikipedia)























Escultura de Asclepio hallada en su propio templo de Ampurias

jueves, 18 de febrero de 2010

El Altar de los Tres Tronos, Buendía

Muy cerca de los restos de la Recópolis "extraoficial" -la oficial ya sabemos que está en Zorita de los Canes, no lejos tampoco-, en Buendía, nos encontramos con este altar rupestre, posiblemente de origen celtibérico, que ha sido bautizado -extraoficialmente también, de momento- como Altar de los Tres Tronos.

















Muy similares a los de la Silla de Felipe II. Generalmente se disponen en grupos de tres o de dos. En Buendía este conjunto representado en la foto se asocia a cazoletas-altares utilizados, entre otras cosas, para realizar sacrificios realizados con el fuego (¿incineraciones, asados rituales?). Quizá sí que es cierto que podríamos relacionarlo, tal y como propone A. M. Canto para la silla de Felipe II, con Marte, pero no tanto en su acepción exclusivamente guerrera sino como una posible asimilación en la divinidad indígena Coso, aquí en Buendía, en la confluencia del Tajo y Cigüela, o, más probablemente, como una divinidad similar al Marti Condati o del Tyr germano, relacionados con los lugares de reunión y asambleas de guerreros, donde se tomaban las decisiones importantes para las comunidades tribales (González García, F.J., García Quintela, M.V., De la idolatría en el occidente peninsular prerromano, Rev. Ciencia de las Religiones, 2005, 10, 127-162).
(celtiberia.net)

miércoles, 17 de febrero de 2010

El Tormo Alto y Viriato

Sobre personajes históricos tan de leyenda, como Viriato, son muchas las historias y mitos que se crean. Una de esas historias es la que traemos aquí, la de la celebración de los funerales de Viriato, pues según una leyenda conquense, su incineración se realizó sobre el Tormo Alto de la Ciudad Encantada de Cuenca, una de las formaciones rocosas más llamativas y emblemáticas de este conjunto rupestre declarado Patrimonio de la Humanidad. Dicha leyenda no esconde ningún dato fidedigno que pueda tener, aparentemente, ningún interés histórico, pero sí antropológico y, por eso mismo, damos cuenta de ella. Además, es una buena excusa para acercarnos a un paraje singular, que bien pudo haber sido objeto de culto por pueblos antiguos, pues sus formas y el entorno hacen de este paraje un lugar muy especial. Sobre el origen de la leyenda, nada he encontrado, pero el poeta conquense Federico Muelas, por lo visto, se hizo eco de ella.






















Dice la tradición que los restos de Viriato fueron trasladados a Cuenca donde fue incinerado sobre el Tormo Alto de la "ciudad encantada". Tras esto sus cenizas fueron mezcladas con las de su mujer y esparcidas en la montaña.
(Wikipedia)

Quiso Federico Muelas, el poeta de Cuenca, que en lo más alto de la plana superficie que el Tormo Alto tiene por corona, estuviera enterrado el pastor Viriato, y que aquella ciudad de misterio fuese el corazón de la Celtiberia.
(José Serrano Belinchón, guadalajaraycuenca.blogspot.com)
 
Tweets por @IberiaMagica