lunes, 16 de noviembre de 2009

El Cerro de los Santos

En Montealegre del Castillo se halla uno de los yacimientos más importantes del mundo ibero, El Cerro de los Santos. Éste se encuentra a ocho kilómetros de lo que fue la población ibera de Elo -Llano de la Consolación-, lo cual indica que pudo ser su santuario, aunque es posible que también lo fuera para más poblamientos de la zona a modo de lugar de peregrinaje. Entre las cenizas de lo que fue este templo, se encontró una de las figuras más importantes del arte ibero, la Gran Dama Oferente.














Entre los iberos, las fuerzas superiores se comunican con los vivos a través de los antepasados y toman formas animales o humanas de dioses y diosas. Las representaciones aladas y el culto realizado en cuevas dan a entender que sitúan a sus dioses en la esfera celeste y en el mundo subterráneo. Existen espacios construidos para celebrar los cultos sagrados comunitarios. Su tipología se adapta a su emplazamiento, urbano o rural, y a la época de su construcción. En un primer momento son patios a cielo abierto y almacenes para las ofrendas y, más adelante, se construyen templos como El Cerro de los Santos.
(celtiberia.net)

La tribu ibera de los contesanos tuvo contactos comerciales con otros pueblos como los fenicios, egipcios, griegos y asirios. En esta época se levantó un templo íbero en el Cerro de los Santos como lugar de peregrinaje y centro espiritual.
El Cerro de los Santos estaba situado cerca de una ciudad llamada Ello (posteriormente Elo) cuyos restos se encuentran en el Llano de la Consolación. En la parte superior del cerro, con forma de planicie, se hallaba el templo, en su interior albergaba diversas esculturas.
En época de los romanos, al declarar Constantino I el Grande la religión cristiana como la oficial, el templo entró en declive hasta que en el año 399 Arcadio mandó destruir todos los templos gentiles de campos y ciudades. El templo del cerro de los santos fue quemado, habiendo quedado como huellas grandes masas de plomo derretido.
(Wikipedia)

viernes, 13 de noviembre de 2009

Trasmoz, el pueblo de las brujas

Hoy volvemos a las inmediaciones del Moncayo. Una montaña sagrada no es nada más ni nada menos que el epicentro de un entorno cargado de magia y ahí econtramos Trasmoz, una población que fue, seguramente, portadora de rituales del pasado. Su etiqueta brujeril nos puede servir de pista.

















Dice la tradición aragonesa que las brujas de todo el reino acudían a celebrar en el castillo de Trasmoz sus aquelarres. Es la aragonesa una tradición rica en recuerdos brujescos, porque también había otro lugar de encuentro en el condado de Ribagorza, en el Turbón, que todavía es llamado el Frontón de las Brujas. Pero son las de Trasmoz las que adquirieron fama en toda la Península, de la mano de Bécquer, quien, en sus largas estancias en la hospedería del monasterio -de Veruela-, recogió leyendas y dichos de la gente y escribió a propósito de las brujas una de sus mejores cartas, uno de sus escritos más desgarradores, en el que captó la esencia de una realidad sociológica mucho antes de que sesudos estudiosos del fenómeno brujeril pusieran su grano de arena en esta realidad que azotó al mundo occidental como reacción a la política exclusivista y unitaria de la Iglesia.
(Juan G. Atienza)

jueves, 12 de noviembre de 2009

Las yeguas lusitanas preñadas por el viento

Hoy traemos a colación uno de los mitos ibéricos más conocidos de la antigüedad, el de las yeguas lusitanas preñadas por el viento. Se cree que puede ser, más que una leyenda de origen local, un mito helénico asimilado o simplemente traído como referencia a estas tierras por los propios autores grecorromanos, pues hay referencias de este tipo incluso en la más antigua de las obras literarias de Occidente, es decir, la mismísima Iliada.
Pero hay que decir que tras esta leyenda quizás exista algo de verosimilitud, por extraño que parezca. Sólo teneis que pinchar en el enlace, de celtiberia.net, que pongo tras los textos traídos hoy a esta entrada y leer el estudio de la Doctora Alicia M. Canto. Os vais a asombrar de la maravillosa percepción de la realidad que tenían nuestros antepasados.
















Caballos pastando en lo que fue la antigua Lusitania

..quisiera evocar un mito antiguo lusitano que ha sido examinado por diversos autores, el mito de los vientos y las yeguas. Las fuentes refieren un culto al viento practicado por los lusitanos. En el libro XVI de su Historia natural, dice Plinio que Céfiro tiene la capacidad de fecundar también las flores. Ovidio sitúa esta fertilidad en la primavera y José María Blázquez indica que Céfiro, viento suave, era venerado desde la época tartésica. Las yeguas respiran a las auras del viento y se quedan preñadas. Paren potros rapidísimos pero estos potros no viven más de tres o site años. El viento es fecundo y rápido. Ya en la Iliada, Céfiro engendra, uniéndose a la Harpía Podarge y tomando la forma de un caballo, a los caballos de Aquiles: Jento y Balio. Bóreas, hermano de Céfiro, engendró con las yeguas de Erictonio, a 12 potros tan ligeros como los vientos: pero sus vidas fueron breves.
(El Aire : mitos, ritos y realidades : Coloquio Internacional, Granada, 5-7 de marzo de 1997. José Luis Anta Félez)

"Nadie ignora que en Lusitania, en las cercanías del Olisipo (Lisboa) y de las márgenes del Tajo, las yeguas vuelven la cara al viento occidental y quedan fecundadas por él; los potros engendrados así resultan de admirable ligereza, pero mueren antes de cumplir los tres años".
(Plinio)

http://www.celtiberia.net/articulo.asp?id=1060

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Ataecina en Santa Lucía del Trampal

En el término cacereño de Alcuéscar nos encontramos esta joya visigoda perdida, como tantos otros templos medievales, en mitad de mágicos y solitarios campos. En el lugar, de culto ancestral, se veneró a la diosa Ataecina, pues así queda testimoniado a través cuarenta altares de un primitivo templo pagano aparecidos en dicho paraje.

















Aras de granito, dedicadas a la diosa Ataecina, extraídos durante las últimas excavaciones en los alrededores de la ermita

En cuanto a la diosa Ataecina la conocemos varias denominaciones de acuerdos con los testimonios epigráficos: Adecina, Attegina, Adaecina, etc. Podemos relacionar su nombre con la raíz celta ate- , lo nuevo y -genos, nacido. De acuerdo con está derivación estaríamos ante un diosa "renacida" que se suele asociar en la epigrafía con representaciones caprinas seguramente su animal totémico. Recordemos la importancia del cabrón en los mitos Dionisiacos, incluso en la propia Afrodita, diosa de caracteres similares a Ataecina y que monta dicho animal, es más, aventuremos que los amores que la Afrodita helénica tiene por Ares, dios de la guerra, puede verse correspondido por una posible pareja divina entre Ataecina y Endóvelico si el mito llegó a Hispania.Las dos deidades tienen en el medio natural su lugar de culto, como numen locis o espíritus protectores del lugar, relacionándose con otros espíritus y divinidades ctónicas, tal y como cuenta Estrabón (III, 3,6). Estos santuarios son de dificil acceso, tal vez buscando el misticismo de lo oculto entre las ramas de profundos bosques, dando mayor énfasis al carácter sagrado de estas divinidades a las cuales sus fieles encontrarían en una suerte de peregrinaje iniciático.
(suetoniusvagisoletvm.blogspot.com)

















Gran parte de los materiales del antiguo templo pagano fueron reutilizados en la construcción de la ermita visigoda

Se han encontrado en el solar piezas arqueológicas de época prerromana y romana por lo que es fácil interpretar que Santa Lucía del Trampal se construyese, como era habitual en la arquitectura medieval, sobre un lugar de culto tradicional anterior y donde se reaprovechó material de acarreo como queda constancia en numerosas partes de sus muros.
El problema para interpretar los enigmas con que todavía nos desafía la iglesia de Santa Lucía es el escaso conocimiento que tenemos de la arquitectura visigoda. Han sido pocos y muy alterados los edificios de la época que se han conservado y, en todo caso, no son edificios urbanos sino más bien construcciones de tipo secundario que se han salvado por encontrarse en entornos rurales.

(www.arteguias.com)

Amigos de los lugares mágicos, os invito a visitar este poblamiento situado muy cerca de la Vía de la Plata en tierras extremeñas.
(Jugimo, celtiberia.net)

martes, 10 de noviembre de 2009

Santuario de San Andrés de Teixido

Estamos ante un camino sagrado más de la sagrada y mítica Galicia, una peregrinación ancestral, se puede decir. Podríamos calificarlo como una ramificación más en la red de rutas sagradas que buscaban el ocaso del astro rey allá en las costas gallegas.

















Se cree que la peregrinación a Teixido comenzó a partir de la Edad de hierro, durante la cultura castreña.Es un famoso santuario a donde, según el dicho popular vai de morto quen non foi de vivo (va de muerto quien no fue de vivo).Los romeros tenían la costumbre de tirar una piedra en los túmulos o "milladoiros" (se llaman "amilladoiros" en la comarca de Cedeira) que se encontraban a ambos lados del camino (se contabilizan hasta 20 milladoiros entre el lugar de Veniño y Teixido). Los milladoiros son montones de piedras que los romeros van dejando en lugares determinados: cerca de un santuario, cruces de caminos, parajes sagrados, etc. En las cercanías de San Andrés, al lado de las cuestas de bajada al santuario se conservan más de media docena de milladoiros (algunos en perfecto estado), formados por miles y miles de piedras que los peregrinos han ido depositando a lo largo de los siglos. Es posible que los milladoiros que hay en este lugar sean los únicos en el mundo con estas características. Esta costumbre se sigue practicando por los romeros que peregrinan al santuario de San Andrés, como demuestra el extraordinario milladoiro que hay en el lugar de "O Campo do Choíño" en la llamada "Costa Pequeña".
(Wikipedia)

jueves, 5 de noviembre de 2009

Santuario vettón de Postoloboso: Vaelico

Lo que hoy en día es una ermita, fue todo un santuario decidado al dios local Vaelico. Un ejemplo más de esa superposición de distintos cultos en lo que se refiere a lugares considerados como sagrados por el ser humano. Nos encontramos en el término municipal de Candeleda, el mismo en el que se encuentra el famoso castro vettón de El Raso. La sacralidad se remonta aún a tiempos más remotos. La existencia de un menhir en los alrededores de la ermita lo atestigua.

















Yo he estado en la ermita del antiguo santuario vettón y además de las aras empotradas en las paredes de la iglesia, en el exterior existen diversos restos de interés, como un monolito o menhir, donde, en época ya cristina, se ataba a los perros que se tratarían contra la rabia, o un molde de piedra de una herramienta relacionada con la minería. La etimología posible del dios Vaelico podría derivar del sustantivo celta "vailos"=lobo, bien atestiguado en topónimos y antropónimos celtas. El nombre actual del término, Postoloboso, parece confirmar esta conclusión. También parece probable la relación de esta divinidad con la divinidad de la vecina lusitana "Endovelico" quién, según Blázquez, es el dios del mundo subterráneo que protege a sus devotos después de la muerte". La afinidad de los nombres ha planteado la posibilidad de que se trate del mismo dios pero con la particularidad de que el dios lusitano sería adorado bajo un superlativo que remarcaba su grandeza.
















El Almanzor visto desde Postoloboso

El carácter de esta divinidad es controvertida, la presencia de materiales relacionados con la minería en las proximidades del santuario, la referencia al lobo como animal relacionado con el mundo de ultratumba o la gran proporción de ofrendas hechas a esta divinidad por mujeres, conducen a hipótesis variadas: divinidad infernal (para Blázquez) o, atendiendo a la mayoría de ofrendas femeninas, divinidad relacionada con Apolo y Mercurio galo-romano, es decir Lugus. Según J. C.Olivares "el carácter oracular y salutífero del dios endouellicus apunta a un carácter apolineo claro" ya que Apolo también muestra determinadas vinculaciones con el lobo.
(celtiberia.net)

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Santuario lusitano de Endovélico, Saõ Miguel da Mota

Hoy nos acercamos al Alentejo, a la busca de uno de los dioses más importantes del panteón céltico peninsular, el dios Endovélico. En Saõ Miguel da Mota -Alandroal- encontramos un santuario en su honor. En 2002 se encontraron seis esculturas en este lugar, ya de época romana, entre las que se encuentra una cabeza del dios Endovélico y un pedestal con una inscripción dónde destaca su nombre. Como leeremos más abajo, la cristianización de este dios se llevó a cabo a través de la figura del arcángel San Miguel, por lo que la toponimia del lugar -Saõ Miguel da Mota- constituiría un indicio más de ello.

















También consideran a San Miguel como abogado de la salud corporal; este arcángel ha sustituído figuras de dioses sanadores. En la península se le venera en el montículo de San Miguel de Mota, en donde se tributaba culto anteriormente a Endovélico, figura de la mitología ibérica equivalente al Esculapio de los griegos.
(Luis Francisco Suárez Pineda)












Endovélico. El nombre es de origen celta y significa "dios muy bondadoso". Dios de la salud, protector de la tierra y la naturaleza, especialmente los bosques. Posteriormente aceptado por los propios romanos, que lo asimilaron a Esculapio o a Serapis.
(Wikipedia)
 
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